El reloj marcó las 14:30 en Tijuana este domingo, pero no fue un simple avance de manecillas: Baja California adoptó oficialmente el horario de verano, desincronizándose del resto de México por segunda vez en menos de un año. La medida, aprobada por el Congreso local en octubre, adelantó los relojes 60 minutos desde las 2:00 a.m. del 10 de marzo, alineando a la entidad con ciudades estadounidenses como San Diego y Los Ángeles. El cambio, aunque técnico, reavivó el debate sobre los beneficios económicos y los trastornos biológicos que genera modificar el husos horario.
Para quienes planean viajes, llamadas o transacciones entre la frontera, la pregunta ¿qué hora es en Tijuana? ya no tiene la misma respuesta que en Monterrey o la Ciudad de México. Mientras el centro del país mantiene el horario estándar, Baja California —incluyendo Mexicali, Ensenada y Tecate— operará con una diferencia de dos horas hasta el 3 de noviembre. La decisión, impulsada por el gobernador Jaime Bonilla, prioriza la sincronía con California, estado clave para el comercio y el turismo, pero deja a residentes y empresas ajustando agendas en un vaivén de husos que parece no tener fin.
El cambio de horario que divide a Tijuana

El reloj en Tijuana no solo marca horas, sino una división invisible que fractura rutinas, negocios y hasta familias. Mientras el resto de Baja California avanza sus manecillas para el horario de verano, esta ciudad fronteriza se aferra al tiempo del Pacífico mexicano, alineado con San Diego. La discrepancia no es trivial: cuando en Mexicali son las 15:30, en Tijuana apenas pasa de las 14:30, un desfase que obliga a ajustar agendas con precisión de cirujano.
El origen del conflicto se remonta a décadas de debates sobre productividad y sincronía con el principal socio comercial: Estados Unidos. Estudios de la Cámara Nacional de Comercio local señalan que el 68% de las empresas en la zona metropolitana dependen de horarios coordinados con California, donde el horario de verano rige sin discusión. Pero la decisión no es unánime; sectores como el turismo y la logística exigen uniformidad dentro del estado.
La frontera dibuja más que una línea geográfica.
Escuelas, hospitales y oficinas públicas en Tijuana operan con un reloj distinto al de sus homólogos en Ensenada o Tecate, generando confusión en trámites estatales y citas médicas. Algunos negocios, como los restaurantes que atienden a clientes de ambos lados, imprimen horarios en «doble tiempo» para evitar pérdidas. La solución parece lejana: cada año, el Congreso local revisa la medida, pero la balanza entre tradición y pragmatismo sigue sin inclinarse.
El sol, indiferente al debate, alumbra igual a las dos Tijuanas: la que vive a ritmo californiano y la que insiste en su propio compás.
Cómo queda el reloj en Baja California este 2024

Baja California mantendrá su horario de verano hasta el primer domingo de noviembre de 2024, alineándose con la mayoría de los estados de la frontera norte de México. Esto significa que, tras adelantar una hora el reloj en marzo, la entidad conservará la diferencia de dos horas menos con respecto al Tiempo del Centro durante los próximos meses. La medida, sincronizada con el horario de verano de Estados Unidos, busca facilitar el comercio y la movilidad transfronteriza en ciudades como Tijuana, Mexicali y Ensenada.
El cambio más reciente ocurrió el 10 de marzo, cuando los relojes se ajustaron de las 2:00 a.m. a las 3:00 a.m. Según datos de la Secretaría de Economía, esta modificación reduce hasta un 1.5% el consumo energético en el sector residencial durante los meses de mayor calor, un beneficio no menor en una región donde las temperaturas superan fácilmente los 40°C en verano.
Para los viajeros que cruzan entre Baja California y el resto del país, la diferencia horaria puede generar confusión. Mientras Tijuana marca las 14:30, en Ciudad de México o Guadalajara el reloj indica las 16:30. Empresas de logística y aerolíneas ya ajustaron sus sistemas, pero se recomienda verificar horarios al programar vuelos o reuniones virtuales con otras zonas.
El regreso al horario estándar está marcado en el calendario para el 3 de noviembre de 2024, cuando los relojes retrocederán una hora a las 2:00 a.m. Hasta entonces, los bajacalifornianos disfrutarán de tardes con más luz solar, un detalle que aprovechan desde el sector turístico hasta los agricultores del valle de Mexicali.
Qué significa el horario de verano para la vida cotidiana

El cambio al horario de verano en Baja California altera rutinas desde la primera luz del día. Los relojes avanzan una hora, y con ellos, el ritmo de ciudades como Tijuana se ajusta: las mañanas ganan oscuridad, mientras las tardes se alargan con sol hasta cerca de las 20:00. Para los trabajadores que inician jornadas tempranas, el ajuste puede significar desvelos iniciales, ya que el cuerpo tarda entre tres y siete días en adaptarse a los nuevos ciclos de sueño, según estudios sobre cronobiología.
Las escuelas y oficinas modifican sus horarios sin alterar la duración de las actividades. Los niños salen de clase con más luz natural, pero algunos padres reportan mayor fatiga en los primeros días. El comercio también nota el cambio: restaurantes con terrazas extienden su servicio vespertino, mientras que los mercados matutinos registran menos afluencia en la primera semana.
El impacto en el consumo energético es medible. Datos históricos de la Comisión Federal de Electricidad indican que el horario de verano reduce hasta un 1% el uso residencial de electricidad en la región, gracias al menor encendido de luces por las tardes. Sin embargo, el ahorro varía según los hábitos de cada hogar.
Para los conductores, el cambio exige precaución extra. Las calles más oscuras al amanecer aumentan el riesgo de accidentes en los primeros días, especialmente en zonas como el bulevar Agua Caliente, donde el tráfico es intenso desde las 6:00. Las autoridades recomiendan revisar el alumbrado de los vehículos y reducir la velocidad en horarios críticos.
El cambio de horario en Baja California deja a Tijuana tres horas detrás del Tiempo del Centro durante el verano, una diferencia que afecta desde llamadas transfronterizas hasta horarios de trabajo con el resto de México. Quienes viajen o hagan negocios entre la frontera y otras regiones del país deben verificar siempre la hora local para evitar confusiones, especialmente en transacciones bancarias o vuelos que operan bajo husos distintos. Con el debate sobre eliminar el horario de verano ganando fuerza en el estado, el reloj de Tijuana podría dejar de moverse en los próximos años, alineándose por fin con una sola medición del tiempo durante todo el año.

