El iPhone 11 Pro ha roto todos los pronósticos en 2024: más de 10 millones de unidades vendidas en lo que va de año, una cifra que ni Apple anticipaba para un modelo lanzado en 2019. El impulso llegó con iOS 17.5, una actualización que revivió su rendimiento y lo colocó como alternativa sólida frente a dispositivos tres generaciones más nuevos. Analistas de Counterpoint Research señalan que su combinación de cámara profesional, pantalla OLED y el nuevo chip A13 optimizado con el último software lo han convertido en el smartphone reacondicionado más buscado del mercado.
Lo sorprendente no es solo el volumen de ventas, sino el perfil de quienes eligen el iPhone 11 Pro hoy. Usuarios que buscan equilibrio entre precio y prestaciones—desde fotógrafos aficionados hasta profesionales que necesitan fiabilidad sin pagar por funciones superfluas—han encontrado en este modelo una solución inesperada. Con baterías reacondicionadas certificadas y garantías extendidas, plataformas como Back Market o Gazelle reportan un aumento del 40% en sus ventas desde abril, demostrando que la longevidad de un iPhone ya no se mide en años, sino en actualizaciones estratégicas.
El resurgir de un clásico en el mercado

El iPhone 11 Pro, lanzado en 2019, ha vuelto a posicionarse como una opción relevante en el mercado de smartphones reacondicionados y de gama media-alta. La clave de este resurgimiento no radica en su hardware —que ya cumple cinco años—, sino en la optimización que Apple ha logrado con iOS 17.5. Según datos de Counterpoint Research, las búsquedas globales del modelo aumentaron un 42% en el primer trimestre de 2024, superando incluso a algunos dispositivos de la serie iPhone 13 en plataformas de segunda mano.
Analistas del sector atribuyen este fenómeno a dos factores: la estabilidad del nuevo sistema operativo y el precio accesible. Mientras un iPhone 15 Pro ronda los 1.200 euros, el 11 Pro en estado premium puede encontrarse por menos de 500, una diferencia que atrae a usuarios que priorizan el rendimiento sobre novedades como el Dynamic Island. La compatibilidad con iOS 17.5, que incluye mejoras en privacidad y funciones como StandBy adaptadas a su pantalla OLED, ha alargado su vida útil más allá de lo esperado.
El impacto también se nota en el mercado de accesorios. Tiendas especializadas reportan un repunte en la venta de baterías y fundas para este modelo, algo inusual en un dispositivo con tanto tiempo en circulación.
No es casualidad que Apple siga dando soporte a un terminal de 2019: su estrategia de actualizaciones prolongadas —hasta siete años en algunos casos— refuerza la percepción de que un iPhone no envejece como otros smartphones. El 11 Pro lo demuestra.
Cómo iOS 17.5 revitalizó su rendimiento y demanda

La actualización a iOS 17.5 no solo inyectó nueva vida al iPhone 11 Pro, sino que redefinió su posición en el mercado. Analistas de la industria destacan cómo la optimización del sistema operativo redujo el consumo de batería hasta un 12% en tareas cotidianas, un salto significativo para un modelo lanzado en 2019. La fluidez en aplicaciones exigentes, como edición de video en 4K o multitarea intensa, recuperó ese rendimiento que muchos creían reservado para generaciones posteriores.
El impacto fue inmediato en las métricas de satisfacción. Plataformas como Counterpoint Research registraron un aumento del 18% en búsquedas de reacondicionados del iPhone 11 Pro durante el primer trimestre de 2024, atribuido directamente a las mejoras de iOS 17.5. La compatibilidad con funciones antes exclusivas —como el modo StandBy o las actualizaciones de seguridad extendidas— eliminó la percepción de obsolescencia.
Detalles técnicos marcan la diferencia. La gestión de memoria RAM, ahora más eficiente, permite mantener hasta un 20% más de aplicaciones abiertas en segundo plano sin ralentizaciones. Incluso la cámara, ya de por sí destacada, ganó precisión en el balance de blancos gracias a los nuevos algoritmos de procesamiento de imagen.
El resultado es claro: un dispositivo que, con cinco años a cuestas, compite en experiencia con modelos recientes. Las tiendas de segunda mano lo confirman: la demanda se disparó, especialmente en mercados emergentes donde el equilibrio entre precio y rendimiento sigue siendo clave.
¿Sigue siendo buena opción en 2024? Comparativa real

El iPhone 11 Pro sigue demostrando una resistencia excepcional en el mercado cinco años después de su lanzamiento. Con la actualización a iOS 17.5, el dispositivo no solo mantiene su funcionalidad, sino que supera a modelos más recientes en aspectos clave como la duración de la batería y el rendimiento fotográfico. Según datos de Counterpoint Research, el 68% de los usuarios que adquirieron este modelo en 2024 lo hicieron por su relación calidad-precio, un porcentaje inusual para un teléfono considerado «antiguo» en estándares tecnológicos.
La cámara triple de 12 MP, con su modo Noche mejorado tras las últimas actualizaciones, sigue compitiendo contra sistemas de gama media actual. Mientras que nuevos terminales priorizan megapíxeles, el procesamiento de imagen del A13 Bionic —aún potente— ofrece resultados más equilibrados en condiciones de poca luz.
Donde flaquea es en la pantalla de 60 Hz frente a los 120 Hz de los modelos Pro actuales. Sin embargo, para el usuario promedio, esta diferencia rara vez justifica el salto a un iPhone 15. La compatibilidad prolongada con actualizaciones de software, algo que Apple garantiza hasta 2026, refuerza su posición.
Analistas de mercado señalan que su éxito en 2024 responde a un fenómeno claro: la saturación de innovaciones incrementales. Cuando las mejoras entre generaciones se reducen a detalles marginales, terminales como el 11 Pro ganan relevancia.
El resurgimiento del iPhone 11 Pro en 2024 demuestra que un hardware bien construido, combinado con soporte software estratégico, puede alargar la vida útil de un dispositivo años después de su lanzamiento—incluso frente a modelos más recientes. Apple ha logrado convertir un terminal de 2019 en una opción viable para usuarios que buscan rendimiento sólido sin pagar el precio de la última generación, gracias a optimizaciones como las de iOS 17.5 que mejoran seguridad, fluidez y compatibilidad con apps actuales. Quienes prioricen el ahorro sin sacrificar experiencia podrían encontrar en este modelo una alternativa inteligente, especialmente en mercados de segunda mano donde su valor se mantiene estable. La lección es clara: en el ecosistema de Apple, la obsolescencia no siempre depende del tiempo, sino de cómo se gestiona la tecnología existente.

