Menos del 30% de las adolescentes en México logran terminar la secundaria por factores económicos, según datos de la SEP. La deserción escolar en este nivel educativo no solo limita oportunidades futuras, sino que perpetúa ciclos de desigualdad, especialmente para las jóvenes en zonas rurales o de altos índices de marginación. Ante este panorama, programas como la beca Rita Cetina secundaria emergen como un recurso concreto para frenar el abandono de las aulas, ofreciendo un apoyo mensual que cubre desde materiales escolares hasta gastos básicos del hogar.

La beca Rita Cetina secundaria 2024 se posiciona este año como una de las iniciativas más sólidas para estudiantes de 12 a 15 años en Yucatán, con un monto de $2,500 pesos mensuales durante todo el ciclo escolar. El apoyo no solo alivia la carga económica de las familias, sino que incluye acompañamiento psicosocial para garantizar que las beneficiarias permanezcan en el sistema educativo. Para miles de alumnas, este programa representa la diferencia entre continuar estudiando o unirse a las filas de las 1.2 millones de adolescentes que, anualmente, dejan la escuela en el país por falta de recursos.

Origen y propósito del programa en Yucatán*

La Beca Rita Cetina surgió en 2020 como una iniciativa del Gobierno de Yucatán para combatir la deserción escolar femenina en zonas rurales y comunidades indígenas. El programa lleva el nombre de Rita Cetina Gutiérrez, pionera de la educación femenina en México y fundadora de la primera escuela laica para mujeres en Mérida en 1841. Su legado inspiró un apoyo concreto: según datos de la SEGEY, el 18% de las adolescentes yucatecas abandonaban la secundaria por falta de recursos antes de implementarse este esquema.

El propósito va más allá de lo económico. Mientras otros programas de becas se enfocan en rendimiento académico, este prioriza la permanencia. Las beneficiarias —exclusivamente alumnas de secundarias públicas— reciben $2,500 mensuales durante el ciclo escolar, sin condicionantes de calificaciones. La única exigencia es mantener una asistencia mínima del 80%, un umbral diseñado por especialistas en educación rural para equilibrar flexibilidad con compromiso.

Yucatán eligió este modelo tras analizar experiencias similares en Chiapas y Oaxaca, donde transferencias monetarias directas redujeron la brecha de género en educación básica hasta en un 12%. Aquí, sin embargo, se añadió un componente local: talleres sobre derechos de las mujeres y prevención de matrimonios infantiles, adaptados a contextos mayas. Las escuelas en municipios como Tekax o Valladolid reportan que el 92% de las becarias continúan sus estudios al término del año.

La selección de beneficiarias corre a cargo de un comité integrado por docentes, trabajadores sociales y representantes de la Secretaría de las Mujeres. Ellos verifican que las solicitantes provengan de hogares en situación de vulnerabilidad, usando criterios como ingresos per cápita y acceso a servicios básicos. El proceso evita trámites burocráticos: las familias reciben notificaciones vía las propias escuelas, donde también se entregan los pagos.

Requisitos clave para solicitar los $2,500 mensuales*

El apoyo económico de $2,500 mensuales de la Beca Rita Cetina 2024 está dirigido exclusivamente a alumnas de secundaria pública en México. Para acceder al beneficio, las solicitantes deben estar inscritas en el ciclo escolar vigente y contar con un promedio mínimo de 8.0, requisito que garantiza el compromiso académico. Según datos de la Secretaría de Educación Pública, solo el 32% de las becas educativas en el país exigen un promedio específico, lo que destaca el enfoque en el rendimiento escolar de este programa.

Otro criterio indispensable es la situación económica familiar. Las interesadas deben pertenecer a hogares con ingresos iguales o inferiores a la línea de bienestar rural, establecida en $2,923.20 mensuales por persona según el CONEVAL. Este filtro asegura que el apoyo llegue a quienes más lo necesitan.

La documentación también juega un papel clave. Las alumnas deben presentar identificación oficial, comprobante de domicilio reciente, constancia de estudios con calificaciones y el CURP. Sin estos papeles, el trámite no avanza.

Por último, la beca prioriza a estudiantes en zonas de alta marginación o con discapacidad, aunque no es un requisito excluyente. El proceso de selección evalúa cada caso de manera individual.

Cómo renovar la beca y evitar la suspensión*

La renovación de la Beca Rita Cetina exige cumplimiento estricto con los plazos. Según datos de la Coordinación Nacional de Becas para el Bienestar Benito Juárez, cerca del 15% de las beneficiarias pierden el apoyo cada ciclo por no presentar la documentación a tiempo. El proceso inicia con la entrega del Comprobante de Continuidad de Estudios, que la escuela debe sellar y firmar antes de la fecha límite publicada en la convocatoria oficial.

El trámite es digital, pero requiere atención a los detalles. Las alumnas deben ingresar al sistema SUBES con su CURP y contraseña, subir los documentos en formato PDF y verificar que la información coincida con los registros escolares. Un error común —y evitable— es omitir la actualización de datos personales, como cambios de domicilio o teléfono, que invalidan la solicitud.

La suspensión ocurre automáticamente si no se completa el proceso en los primeros 20 días hábiles del ciclo escolar. Para evitarlo, las escuelas suelen organizar talleres de acompañamiento, aunque la responsabilidad final recae en la estudiante y su familia. Quienes enfrenten problemas técnicos pueden acudir a los Módulos de Atención en sus municipios, donde personal capacitado resuelve dudas sin costo.

Un caso frecuente: becarias que asumen que el apoyo se renueva de forma automática. La realidad es distinta.

La Beca Rita Cetina 2024 representa una oportunidad concreta para que alumnas de secundaria en Yucatán continúen sus estudios con un apoyo económico mensual de $2,500, eliminando barreras que suelen truncar el acceso a la educación media superior. Este programa no solo alivia la carga financiera familiar, sino que también fomenta la equidad de género en un estado donde el abandono escolar temprano aún afecta desproporcionadamente a las jóvenes. Para aprovecharla, las interesadas deben revisar con atención los requisitos—como el promedio mínimo de 8.0 y la documentación solicitada—y presentar su solicitud antes del 30 de septiembre a través de la plataforma oficial, evitando errores comunes como datos incompletos o comprobantes no legibles. Con iniciativas como esta, Yucatán da un paso firme hacia la formación de una generación de mujeres con mayores herramientas para transformar su entorno.