El Real Madrid llegó al Estadio de la Cerámica con 15 partidos consecutivos sin conocer la derrota, pero Villarreal lo desmontó todo en 90 minutos. Un contundente 3-1, con goles de Sorloth, Baena y un inspirado Gerard Moreno, rompió la racha más sólida del equipo merengue esta temporada. Ni el dominio en posesión ni las llegadas de Vinícius y Rodrygo sirvieron para evitar una derrota que expone las grietas de un Madrid aún irregular fuera del Santiago Bernabéu.

El triunfo no solo reafirma al Villarreal como un rival incómodo—especialmente en casa—, sino que revuelve la lucha por los puestos europeos. Para el Madrid, la caída ante un equipo que ya le había arrebatado puntos en temporadas anteriores (como el empate 2-2 en 2022) es un recordatorio de que la Liga no se gana con nombres, sino con consistencia. Y en la Cerámica, el submarino amarillo demostró tener más hambre cuando el partido se puso cuesta arriba.

Un Madrid invencible llega a Castellón con dudas defensivas

El Real Madrid aterrizó en Castellón con el aura de un equipo imbatible: 15 partidos sin conocer la derrota, una racha que lo consolidaba como el conjunto más en forma de Europa. Sin embargo, las grietas en su bloque defensivo ya se dejaban entrever antes del duelo. Los merengues habían encajado al menos un gol en seis de sus últimos ocho encuentros, una cifra que contrastaba con su solidez habitual. La ausencia de Éder Militão, pilar en la zaga, y los errores puntuales de Rudiger y Nacho en partidas recientes abrieron interrogantes sobre su capacidad para mantener la portería a cero.

Los análisis previos al partido señalaban una debilidad clave: el 38% de los goles recibidos por el Madrid en esta temporada habían llegado tras pérdidas en mediocampo, según datos de opta. Un detalle que Villarreal, maestro en la transición rápida, no pasó por alto.

Courtois, pese a sus atajadas decisivas en otras jornadas, arrastraba dudas tras su error en el Clásico. Su seguridad bajo los palos ya no parecía tan blindada.

El equipo de Ancelotti llegó con la moral alta por su juego ofensivo—Vinícius y Rodrygo en estado de gracia—but la sombra de una defensa irregular planeaba sobre la Cerámica. El Villarreal, con menos presión pero más claridad táctica, supo dónde golpear.

Goleada amarilla: Gerard y Sorloth desarman a Courtois

El Villarreal desató su mejor versión cuando más dolía. Gerard Moreno, con esa frialdad que lo caracteriza, abrió el marcador al minuto 33 con un zurdazo cruzado que se coló por el segundo palo. Thibaut Courtois, habituado a ser muro, solo pudo mirar cómo el balón besaba la red. No fue un golpe de suerte: el delantero español lleva 5 goles en sus últimos 6 partidos contra el Real Madrid, una estadística que pesa.

Pero el golpe definitivo llegó antes del descanso. Alexander Sørloth, el noruego que crece en cada partido clave, remató de cabeza un centro desde la banda izquierda. El 2-0 en el luminoso del Estadio de la Cerámica fue un baldazo de realidad para un Madrid que no encontraba respuestas.

Los analistas ya lo advertían: el Villarreal explota los espacios entre las líneas rivales con una precisión quirúrgica. Y así fue. Courtois, figura en otras noches, vio cómo su portería caía dos veces en menos de diez minutos. La defensa blanca, descolocada, no logró contener el ritmo amarillo.

El tercer gol, obra nuevamente de Gerard en el 70’, fue la puntilla. Un contraataque fulminante donde la conexión entre el capitán y Dani Parejo desarmó a toda la zaga madridista. El Santiago Bernabéu calló. La Cerámica, en cambio, vibró como no lo hacía desde hacía meses.

El varapalo que reabre el debate en Chamartín antes del clásico

El revés en Vila-real no solo frena la imbatibilidad del Madrid, sino que reaviva las críticas hacia el proyecto de Chamartín. Con tres derrotas en los últimos cinco partidos —incluida la eliminatoria copera ante el Atlético—, el equipo muestra grietas en un bloque que parecía blindado tras el parón invernal. Los errores defensivos, como el segundo gol de Sorloth tras un rechace mal resuelto, exponen fallos que ya se arrastraban desde el inicio de año.

Analistas señalan que el 42% de los goles encajados en 2024 han surgido de jugadas a balón parado o pérdidas en salida, un dato que contrasta con el 28% de la temporada pasada. La falta de solidez en la zaga, agravada por las lesiones de Militào y Alaba, obliga a replantear el sistema.

El clásico se acerca con más dudas que certezas. Si el Barça llega en racha, el Madrid lo hace con la presión de demostrar que el varapalo en Castellón fue un tropiezo, no un síntoma de algo más profundo.

La afición, dividida entre la paciencia con Ancelotti y la exigencia de títulos, mira ahora al Bernabéu. Allí, contra el Getafe antes del duelo culé, el equipo tendrá su última oportunidad para reconducir el discurso.

El Villarreal no solo frenó el invicto del Real Madrid con un 3-1 contundente, sino que demostró que el fútbol se escribe con garra, táctica y un Estadio de la Cerámica entregado hasta el pitido final. El equipo de Marcelino desmontó con solidez defensiva y transiciones letales a un Madrid que, pese a su jerarquía, tropezó contra la intensidad de un rival que no dio respiro.

Quien busque entender cómo desarmar a los gigantes debería repasar este partido: presión alta, aprovechar los errores en salida y un Gerard Moreno letal son lecciones que valen más que tres puntos. La Liga no perdona, y el Villarreal lo sabe.

Ahora toca ver si este triunfo es el inicio de una racha amarilla o solo un destello brillante en una temporada donde la consistencia marcará la diferencia.