Tres vidas se apagaron en cuestión de segundos la mañana de este martes, cuando un camión de carga perdió el control y embistió a dos vehículos particulares en uno de los tramos más transitados de la Zona Metropolitana del Valle de México. El impacto, registrado alrededor de las 7:45 horas, dejó además a cuatro personas heridas —dos de ellas en estado grave— y un caos vial que se extendió por más de tres kilómetros. Testigos relataron cómo el conductor del tractocamión, presuntamente con sueño acumulado, invadió el carril contrario antes de chocar frontalmente contra un sedan compacto y arrastrar a una camioneta que circulaba en sentido opuesto.

El trágico suceso ocurrió en la Avenida Adolfo López Mateos, a la altura del cruce con Lomas Verdes, una zona donde la combinación de curvas pronunciadas, pendientes y el flujo constante de transporte pesado hacia el Estado de México ha convertido este corozo en un punto negro para la seguridad vial. Aunque las autoridades han implementado operativos esporádicos para regular la velocidad en la Avenida Adolfo López Mateos, residentes y conductores llevan años denunciando la falta de señalamientos preventivos y barreras de contención efectivas. El accidente reavivó el debate sobre la urgencia de rediseñar este tramo, donde en lo que va del año ya suman siete muertes por percances similares.

El historial de accidentes en López Mateos

La Avenida Adolfo López Mateos, una de las arterias más transitadas del Estado de México, arrastra un historial de accidentes que ha mantenido en alerta a autoridades y conductores durante años. Solo en 2023, esta vía registró 127 percances viales con víctimas fatales, según datos del Observatorio Ciudadano de Movilidad y Seguridad Vial, ubicándola entre las cinco carreteras más peligrosas de la zona metropolitana. Los tramos cercanos a Lomas Verdes y Ciudad Satélite concentran el mayor número de incidentes, donde la combinación de alta velocidad, cambios bruscos de carril y falta de señalización clara ha sido un patrón recurrente en los reportes.

El diseño mismo de la avenida parece contribuir al riesgo. Con carriles amplios que invitan a exceder los límites de velocidad y cruces peatonales mal iluminados, los expertos en ingeniería de tráfico señalan que la infraestructura no se ha actualizado al ritmo del crecimiento vehicular. Un estudio de 2022 destacado por la Secretaría de Movilidad estatal advirtió que el 68% de los accidentes en este corredor ocurren entre las 6:00 y las 10:00 de la noche, horario en el que la visibilidad se reduce y el cansancio de los conductores aumenta.

Los choques frontales y atropellamientos lideran las estadísticas. En el último lustro, al menos 45 personas han perdido la vida en este tramo específico, donde la topografía irregular y la presencia de comercios informales en los arcenes generan puntos ciegos. Las brigadas de emergencia reportan que, en muchos casos, los vehículos implicados circulan a más de 90 km/h en zonas donde el límite es de 70 km/h.

Aunque se han implementado operativos esporádicos de alcoholimetría y radares móviles, los resultados son limitados. La falta de un sistema de monitoreo permanente y la escasa cultura de prevención entre los automovilistas —que en un 30% de los casos no usan cinturón de seguridad, según la Cruz Roja Mexicana— agravan el problema. Las víctimas, en su mayoría, son peatones y motociclistas.

El accidente de esta madrugada, con tres fallecidos, reabre el debate sobre la urgencia de rediseñar la avenida o, al menos, reforzar las medidas de control. Mientras tanto, López Mateos sigue siendo un recordatorio crudo de cómo la negligencia y la imprudencia se pagan con vidas.

Cómo ocurrió el choque múltiple en Lomas Verdes

El choque múltiple en Avenida Adolfo López Mateos, a la altura de Lomas Verdes, se desencadenó alrededor de las 18:45 horas, cuando un camión de carga con placadas de Nayarit perdió el control al intentar esquivar un automóvil que se incorporó de manera abrupta desde un retorno no autorizado. Testigos relataron que el conductor del camión, al frenar bruscamente, generó un efecto dominó: primero impactó contra un sedan compacto, luego arrastró a una motocicleta con dos ocupantes y finalmente embistió a tres vehículos más que circulaban en sentido contrario, uno de ellos un taxi con pasajero incluido. La velocidad estimada del camión al momento del percance superaba los 90 km/h, según los primeros cálculos de peritos en accidentes viales.

La topografía del lugar agravó las consecuencias. La curva pronunciada en ese tramo de la avenida, combinada con el pavimento resbaladizo por una lluvia ligera registrada 30 minutos antes, redujo la capacidad de maniobra de los conductores involucrados. Datos del Centro de Control de Tráfico de la Ciudad de México indican que ese punto exacto ha concentrado 12 accidentes graves en lo que va del año, tres de ellos con víctimas fatales. La falta de señalización clara para advertir el cambio de rasante y la iluminación deficiente —solo dos de los seis postes funcionaban— fueron factores que los bomberos destacaron en su reporte preliminar.

El momento más crítico ocurrió cuando la motocicleta quedó atrapada entre el camión y un automóvil tipo hatchback. Los servicios de emergencia tardaron 17 minutos en llegar al sitio, tiempo en el que uno de los motociclistas falleció por politraumatismos, mientras que el otro, una mujer de 28 años, fue trasladada en estado crítico al Hospital Traumatológico de Magdalena de las Salinas, donde sucumbió horas después. El conductor del taxi, identificado como un hombre de 52 años, murió al instante tras quedar comprimido contra el volante.

Mientras las grúas retiraban los vehículos destrozados, elementos de la Fiscalía General de Justicia capitalina recolectaron evidencias: huellas de derrape de 23 metros, fragmentos de llantas y el sistema de frenos del camión, que presentaba desgaste irregular. Un análisis posterior revelaría que el vehículo de carga excedía en 1.2 toneladas el peso permitido para esa ruta. La Procuraduría ya investiga si hubo negligencia por parte de la empresa transportista, cuya licencia había sido multada en dos ocasiones previas por fallas mecánicas no subsanadas.

Testigos relatan los minutos tras el impacto

El estruendo del choque resonó como un trueno seco a las 7:43 de la mañana. Testigos en la zona comercial de Lomas Verdes describieron cómo el camión de carga, con placas del Estado de México, arrasó el semáforo en rojo antes de embestir al sedan compacto que esperaba para doblar. «Fue como si el tiempo se detuviera», relató una empleada de la farmacia ubicada a 20 metros del lugar, mientras señalaba los restos del poste de alumbrado público derribado por el impacto. Los primeros en llegar corrieron entre los escombros con teléfonos en mano, grabando las llamas que comenzaban a lamer la carrocería retorcida del automóvil.

Dentro de los primeros cinco minutos, al menos doce personas intentaron auxilio. Un repartidor de paquetería que transitaba por la lateral usó su extintor portátil para contener las llamas cerca del tanque de gasolina, acción que estudios de la Cruz Roja Mexicana señalan reduce en un 40% el riesgo de explosiones secundarias en accidentes viales. Otros más, con camisas empapadas en sudor por el calor de la mañana, forcejeaban para abrir las puertas atascadas del sedan. «El humo era negro, espeso… se sabía que adentro ya no había esperanza», comentó un taxista que prefirió omitir su nombre mientras ajustaba el gorro manchado de hollín.

El caos se extendió cuando llegó la primera patrulla. Los agentes debieron esquivar a una multitud que, en lugar de retroceder, se aglomeraba para tomar fotos con sus celulares. Entre gritos de «¡alejen a la gente!» y el sonido estridente de las sirenas, paramédicos confirmaron en voz baja lo que todos temían: los tres ocupantes del vehículo —dos adultos y un menor— habían fallecido al instante. Solo el conductor del camión, con heridas leves pero en estado de shock, fue trasladado al hospital más cercano.

Para las 8:15, el tránsito en ambos sentidos de la Adolfo López Mateos ya registraba un embotellamiento de 1.2 kilómetros. Algunos automovilistas, impacientes, tocaban el claxon sin cesar; otros bajaban de sus autos para preguntar qué había pasado, como si el olor a quemado y los restos esparcidos no fueran respuesta suficiente. Entre el bullicio, una mujer mayor con un rebozo azul colocó tres velas en la banqueta, mientras murmuraba una oración. Nadie la detuvo.

Medidas de seguridad que exigen vecinos y autoridades

El accidente ocurrido en Avenida Adolfo López Mateos, a la altura de Lomas Verdes, reavivó las exigencias de vecinos y autoridades para implementar medidas de seguridad que eviten más tragedias en esta vialidad crítica. Desde 2022, el tramo entre Lomas Verdes y Satélite registra un promedio de 12 accidentes graves al año, según datos de la Secretaría de Movilidad del Estado de México, una cifra que supera en un 30% el promedio estatal. Los residentes señalan que la falta de reductores de velocidad, iluminación deficiente y la ausencia de señalamientos claros en curvas peligrosas son factores recurrentes en los percances.

Autoridades municipales ya anunciaron la instalación de 15 cámaras de vigilancia adicionales en los próximos dos meses, junto con un operativo permanente de alcoholimetría los fines de semana. Sin embargo, los vecinos insisten en que estas acciones son insuficientes. Durante una reunión con el alcalde de Naucalpan, demandaron la construcción de un puente peatonal en la zona de Lomas Verdes y la reparación inmediata de los baches que, en temporada de lluvias, se convierten en trampas mortales para motociclistas y automovilistas.

Especialistas en tránsito, como los consultados por el Colegio de Ingenieros Civiles de México, recomiendan reducir el límite de velocidad de 80 a 60 km/h en el tramo afectado y reemplazar los señalamientos pintados —ya casi borrados— por letreros reflectantes. También proponen un sistema de alerta temprana con sensores que detecten exceso de velocidad, similar al usado en la Ciudad de México.

Mientras las medidas se concretan, los vecinos organizaron brigadas para colocar cruces rosas en los puntos donde han ocurrido muertes, como símbolo de presión. «No queremos más flores en las banquetas, queremos soluciones», declaró una representante de la colonia durante una protesta pacífica frente al palacio municipal.

La Fiscalía estatal, por su parte, confirmó que revisará si el accidente reciente estuvo vinculado a fallas en la infraestructura, lo que podría acelerar las obras pendientes. Hasta ahora, solo el 40% de las luminarias en el corredor funcionan correctamente, según un informe técnico de la Comisión Federal de Electricidad.

¿Qué cambios vendrán para esta avenida?

La tragedia ocurrida en Avenida Adolfo López Mateos, donde tres personas perdieron la vida tras un choque múltiple a la altura de Lomas Verdes, ha reavivado el debate sobre la urgencia de transformar este corredor vial. Según datos de la Secretaría de Movilidad de la Ciudad de México, esta avenida registra un promedio de 12 accidentes graves al año, concentrados principalmente en tramos como el de Lomas Verdes, donde la combinación de alta velocidad, falta de sincronización semafórica y cruces peatonales mal diseñados crea un cóctel de riesgo permanente.

Autoridades ya habían anunciado, antes del accidente, un plan para reducir los carriles vehiculares en un 30% durante 2025, reemplazándolos por ciclovías protegidas y banquetas ampliadas. El proyecto, sin embargo, enfrenta resistencia de comerciantes locales que argumentan que la reducción de carriles ahuyentaría a clientes.

Expertos en urbanismo, como los consultados por el Colegio de Ingenieros Civiles de México, señalan que el rediseño debe ir más allá: proponer pasos a desnivel en zonas escolares, instalar radares de velocidad con multas automáticas y reemplazar los retornos peligrosos por glorietas elevadas. La experiencia en avenidas similares, como Periférico, demuestra que estas medidas pueden reducir hasta en un 40% los accidentes fatales.

Otro cambio inminente es la implementación de un sistema de transporte rápido en carril confinado, similar al Metrobús, que conectaría Santa Fe con Indios Verdes. Aunque el proyecto está en fase de licitación, vecinos exigen que se priorice sobre las obras viales, pues consideran que la verdadera solución no es más asfalto, sino menos autos.

Lo cierto es que, tras la tragedia, las promesas se aceleran. Pero en una ciudad donde los planes de movilidad suelen quedar en papel, el escepticismo crece: ¿esta vez habrá voluntad política para actuar?

El accidente en Avenida Adolfo López Mateos, a la altura de Lomas Verdes, deja en evidencia los riesgos latentes en una de las vialidades más transitadas del Estado de México, donde el exceso de velocidad, las fallas en el alumbrado público y la falta de señalización clara se convierten en una combinación letal. Tres vidas perdidas en segundos subrayan la urgencia de actuar, no solo con operativos esporádicos, sino con soluciones estructurales que prioricen la seguridad vial sobre la fluidez del tráfico.

Ante esto, las autoridades deben implementar de inmediato medidas como reductores de velocidad físicos, cámaras de vigilancia con multas automatizadas y campañas de concientización que lleguen a conductores y peatones, especialmente en horarios de alta peligrosidad como las madrugadas. La memoria de las víctimas exige que esta tragedia no quede en el olvido, sino que impulse un cambio real en la forma de gestionar una avenida que, pese a su importancia económica, no puede seguir cobrando vidas.