El granizo del tamaño de pelotas de golf azotó Atizapán de Zaragoza la tarde de este martes, dejando a su paso árboles derribados, calles anegadas y 15 colonias completas sin suministro eléctrico. Según reportes de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), los daños en la red afectaron a más de 8 mil usuarios, con equipos de emergencia trabajando contra reloj para restablecer el servicio antes del anochecer. Las imágenes en redes sociales mostraban techos perforados, vehículos con abolladuras y comercios usando velas para atender a los clientes, mientras las lluvias persistían intermitentes.
El fenómeno no tomó por sorpresa a los meteorólogos: el clima en Atizapán de Zaragoza lleva días bajo alerta por tormentas severas, impulsadas por un frente frío que choca con la humedad residual de la temporada de lluvias. Pero la intensidad del granizo—registrado en zonas como Lomas de Atizapán y San Nicolás—superó los pronósticos iniciales, obligando a las autoridades a activar refugios temporales en escuelas públicas. Para los vecinos, este evento reavivó la preocupación por la vulnerabilidad de la infraestructura local ante los cambios bruscos que caracterizan al clima en Atizapán de Zaragoza, donde en menos de 24 horas se puede pasar de un sol abrasador a inundaciones repentinas.
Daños por granizo golpean el norte del Estado de México
El granizo cayó con intensidad sobre el norte del Estado de México durante la tarde de este martes, afectando principalmente a municipios como Tultitlán, Cuautitlán Izcalli y Nicolás Romero. Los reportes de Protección Civil estatal indican que las piedras de hielo alcanzaron diámetros de hasta 3 centímetros, suficiente para dañar cultivos, vehículos y estructuras ligeras. Las zonas rurales resultaron las más vulnerables, con pérdidas preliminares en siembras de maíz y frijol.
En Tultitlán, el granizo acumulado obstruyó drenajes y provocó encharcamientos en avenidas como la México-Querétaro, donde el tránsito se vio reducido a un carril por más de dos horas. Mientras tanto, en Cuautitlán Izcalli, al menos 12 comercios reportaron roturas en vidrios y techumbres de lámina, según datos de la Cámara Nacional de Comercio local.
Especialistas en meteorología advierten que este tipo de fenómenos se han vuelto 20% más frecuentes en la región durante la última década, vinculados a cambios en los patrones de humedad y temperatura. La combinación de corrientes frías en altura con el calor superficial acelera la formación de granizo de mayor tamaño.
Las autoridades municipales activaron protocolos de limpieza y apoyo a afectados, aunque la respuesta se concentró primero en desazolvar las vías principales. Vecinos de colonias como San Pablo de las Salinas compartieron imágenes de patios y calles cubiertas por una capa blanca, similar a una nevada atípica.
Las colonias más afectadas y el avance de las reparaciones
Las colonias Lomas de Atizapán, San Nicolás Totolapan y Bosques de Echegaray registraron los daños más graves tras la tormenta. En estas zonas, el granizo —de hasta 4 centímetros de diámetro según reportes de Protección Civil— destrozó techos de lámina, inundó calles y dejó postes eléctricos derribados. Los equipos de emergencia priorizaron la atención en San Nicolás Totolapan, donde al menos 300 viviendas quedaron sin suministro eléctrico y con filtraciones.
Hacia las 16:00 horas, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) desplegó seis cuadrillas para restaurar el servicio. Aunque en colonias como La Condesa y Nueva Santa María se logró reestablecer el 60% de la energía antes del anochecer, en zonas como Echegaray el avance fue más lento: solo el 30% de los usuarios recuperó la luz, según el último reporte municipal.
El ayuntamiento activó dos refugios temporales en la delegación de San Nicolás para albergar a familias con daños estructurales en sus hogares. Mientras tanto, brigadas de Servicios Públicos trabajaban en retirar los escombros y ramas caídas que obstruían vialidades como la avenida Echegaray y la calle 5 de Mayo.
Meteorólogos locales advirtieron que, aunque el sistema de tormentas ya se desplazó hacia el oriente del Estado de México, las colonias afectadas podrían enfrentar lluvias residuales durante la madrugada.
¿Qué hacer si el servicio eléctrico no se restablece hoy?
Si el suministro eléctrico no se normaliza antes del anochecer, los afectados deben priorizar medidas de seguridad básicas. Según datos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el 85% de las interrupciones prolongadas por fenómenos naturales en la zona metropolitana se resuelven en menos de 12 horas, pero casos excepcionales —como daños en subestaciones principales— pueden extenderse hasta 48 horas.
Lo primero es desconectar electrodomésticos sensibles para evitar sobrecargas al regresar la energía. Refrigeradores, computadoras y equipos médicos deben permanecer apagados hasta confirmar estabilidad en el voltaje.
En zonas como Atizapán, donde las tormentas suelen dañar postes y cables, la CFE recomienda reportar fallas directamente a través de su aplicación móvil o al 071, evitando llamadas redundantes que saturan las líneas. Los brigadistas priorizan reparaciones por niveles de riesgo, así que colonias con hospitales o escuelas suelen atendese antes.
Para familias con adultos mayores o niños, se sugiere buscar refugios temporales en centros comunitarios —el ayuntamiento suele habilitar espacios con plantas de emergencia— o con vecinos que cuenten con generadores. Llevar documentos de identificación y medicamentos esenciales agiliza el acceso a estos apoyos.
La noche complica la logística, pero mantener linternas con baterías nuevas y evitar velas reduce riesgos de incendios. Si el corte persiste más de 24 horas, la CFE debe emitir un comunicado con plazos estimados; de no hacerlo, los usuarios pueden exigir respuestas formales mediante la Profeco.
La tormenta de granizo que azotó Atizapán de Zaragoza este martes dejó en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura eléctrica ante fenómenos climáticos intensos, con 15 colonias afectadas por cortes de energía que paralizaron actividades cotidianas durante horas. Aunque las brigadas de la Comisión Federal de Electricidad trabajaron para restablecer el servicio, la lentitud en la respuesta subraya la necesidad de protocolos más ágiles en emergencias. Ante la temporada de lluvias que recién comienza, los vecinos deben revisar instalaciones eléctricas en sus hogares, contar con linternas y baterías externas, y reportar fallas de manera inmediata a través de los canales oficiales para evitar riesgos. La experiencia de este martes sirve como recordatorio de que, en una zona con historial de tormentas severas, la preparación individual y la mejora en los sistemas públicos no pueden posponerse.
