El Santos Laguna se reencontró con la victoria en el Torreón tras una exhibición contundente: 3-1 sobre Mazatlán con un doblete de Harold Preciado que revivió el juego ofensivo de los Guerreros. El delantero colombiano, en su mejor noche de la temporada, desequilibró con dos goles en los primeros 45 minutos, mientras el equipo de Eduardo Fentanes sumó tres puntos vitales para alejarse de la zona baja del Clausura 2024. El marcador, cerrado por Alan Cervantes en el complemento, dejó en evidencia las carencias defensivas de un Mazatlán que sigue sin encontrar regularidad.
El duelo entre Santos y Mazatlán no solo fue un respiro para la afición lagunera, sino un parteaguas en la campaña de ambos equipos. Para los locales, el triunfo significó cortar una racha de tres partidos sin ganar y reafirmar su identidad en casa, donde habían perdido solidez en fechas recientes. En cambio, el Cañonero salió del Estadio Corona con más dudas que respuestas: su tercera derrota en cinco jornadas lo mantiene estancado en la mitad de la tabla, lejos del ritmo de los aspirantes a la liguilla. El Santos-Mazatlán, así, dejó claro que en el fútbol mexicano la diferencia entre el alivio y la crisis puede definirse en 90 minutos.
El duelo clave en la jornada 17
El encuentro entre Santos Laguna y Mazatlán FC en la jornada 17 no solo destacó por el doblete de Alan Preciado, sino por un duelo táctico que definió el ritmo del partido desde el primer minuto. El equipo lagunero impuso su juego de posesión en mediocampo, ahogando las salidas del rival con una presión alta que obligó a los cañoneros a recurrir a pelotazos largos. La clave estuvo en la línea de tres centrales de Mazatlán, que, aunque sólida en un inicio, terminó desbordada por los desmarques de Preciado y la velocidad de Harold Preciado en las bandas.
Los analistas señalaron después del silbato final que el 63% de posesión de Santos en el primer tiempo fue determinante. Mazatlán, acostumbrado a jugar con bloques compactos, no logró adaptarse a la movilidad de los delanteros guindas, especialmente en las transiciones. El gol de Preciado al minuto 27, tras un error en la salida de la defensa visitante, expuso esa debilidad.
El segundo tiempo mostró un ajuste táctico: Mazatlán subió líneas para buscar el empate, pero dejó espacios que Santos aprovechó con contragolpes letales. La expulsión de un defensora visitante al 70’ selló el partido.
Con este triunfo, Santos consolida su aspiración a la Liguilla, mientras Mazatlán suma su tercera derrota consecutiva como visitante.
Preciado rompe el marcador con dos goles letales
El delantero colombiano Harold Preciado se convirtió en el verdugo de Mazatlán con un doblete que desequilibró el partido desde el primer tiempo. Su primer gol llegó al minuto 23, tras una jugada colectiva que desarmó la defensa rival: un pase filtrado de Alan Cervantes dejó a Preciado cara a cara con el arquero, quien no tuvo reacción ante el remate cruzado y potente. La afición en el Territorio Santos Laguna estalló, presintiendo que la noche sería de celebración.
El segundo tanto, al 41’, fue aún más contundente. Preciado aprovechó un error en la salida del portero Nicolás Vikonis —quien había sido clave en partidos anteriores— para definir con frialdad y ampliar la ventaja. Los datos respaldan su eficacia: con estos dos goles, el ariete suma cinco anotaciones en sus últimos seis encuentros, consolidándose como uno de los delanteros más letales del torneo.
Mazatlán intentó reaccionar, pero la presión de Santos y la precisión de Preciado en los metros finales ahogaron cualquier intento. El equipo visitante, que llegó al partido con tres empates consecutivos, mostró falencias en la marca que el colombiano supo explotar sin piedad.
La dupla entre Preciado y Cervantes, visible en el primer gol, refleja el trabajo táctico que ha pulido el equipo en las últimas semanas. Mientras el mediocampista desbordó por banda derecha, el delantero se movió con inteligencia dentro del área, demostrando una conexión que podría ser clave en la recta final del campeonato.
Santos consolida su paso a la liguilla
La victoria por 3-1 sobre Mazatlán no solo reafirmó el momento de forma de Santos en el Clausura 2024, sino que lo proyectó con solidez hacia la liguilla. Con este triunfo en el Torreón, el equipo de Fernando Ortiz sumó su tercer partido consecutivo sin derrota, una racha que lo consolida en la zona de clasificación directa. Los tres puntos obtenidos ante un rival que llegó con aspiraciones de complicar la pelea por los puestos de play-in le dieron oxígeno a un plantel que, según analistas deportivos, ha encontrado equilibrio entre su línea defensiva y el poderío ofensivo de figuras como Alan Cervantes y el propio Ake Loba.
El doblete de Harold Preciado —sus goles 6 y 7 en el torneo— fue determinante, pero también lo fue la solidez en el mediocampo. Santos controló el 58% de la posesión y generó 15 llegadas al área, cifras que reflejan dominio frente a un Mazatlán que apenas logró 3 disparos entre los tres palos.
La diferencia ahora es clara: mientras otros equipos tropiezan en la recta final, los Guerreros aprovechan cada error rival. La próxima jornada, contra Puebla, será la prueba definitiva para confirmar si este ritmo se mantiene.
Con 25 puntos y el quinto lugar en la tabla general, Santos no depende de resultados ajenos. Basta un empate en los dos partidos restantes para asegurar su boleto a la fase final, algo que no ocurría desde el Apertura 2022.
El Santos Laguna confirmó su solidez en casa con una victoria contundente 3-1 sobre Mazatlán, donde el doblete de Harold Preciado y el juego colectivo marcaron la diferencia en el Torreón. El equipo de Eduardo Fentanes demostró once más que su ataque, combinado con una defensa ordenada, puede desequilibrar partidos incluso contra rivales que llegan con ambición, como el conjunto sinaloense que se quedó sin respuestas en los momentos clave.
Quien siga al Guerrero en esta Liga MX debería prestar atención a cómo aprovechan los espacios en banda y la asociación entre Preciado y sus mediocampistas, un patrón que ya suma goles recurrentes. Para Mazatlán, en cambio, el reto sigue siendo mantener la intensidad los noventa minutos, especialmente en visitas a estadios complicados como el Corona.
La próxima parada para Santos será medir su consistencia fuera de casa, mientras Mazatlán buscará recomponerse en el Apertura con urgencia.
