Desde el 15 de octubre, los más de 40 clubes Sam’s Club en México operan con un nuevo horario: de 10 de la mañana a 8 de la noche, todos los días. La decisión, anunciada sin previo aviso en las redes oficiales de la cadena, modifica una década de rutinas para millones de socios que acostumbraban llegar antes del amanecer o cerrar sus compras cerca de la medianoche. Tiendas en la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara ya reflejan el cambio en sus letreros, mientras que sucursales en zonas turísticas como Cancún ajustaron sus turnos para mantener cobertura durante las horas pico de visitantes.
Ajustar el sams club horario no es un detalle menor en un país donde el 68% de las compras mayoristas se concentran en horarios extendidos, según datos de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio. Para pequeños negocios que dependen de surtirse antes de abrir sus propias puertas, el recorte de dos horas por la mañana y cuatro por la noche obliga a replantear logística. Mientras, familias que preferían evitar multitudes los fines de semana ahora deberán adaptarse al mismo sams club horario entre semana y domingo, sin excepciones. La medida, aunque alineada con estrategias globales de Walmart para optimizar costos, ya genera debates entre socios leales y nuevos competidores que ven una oportunidad en el descontento.
El cambio en los hábitos de compra que impulsó la decisión
La decisión de Sam’s Club de modificar su horario a 10 a.m. a 8 p.m. no surgió al azar. Estudios de consumo recientes revelan que el 68% de los compradores en México priorizan ahora las visitas a tiendas en horarios que les permitan evitar aglomeraciones, especialmente en días entre semana. Este cambio de comportamiento, acelerado tras la pandemia, llevó a la cadena a analizar patrones de afluencia y ajustar sus operaciones para alinearse con las nuevas preferencias.
Los datos internos de la empresa mostraron un descenso del 22% en ventas durante las primeras horas de la mañana, mientras que el tráfico se concentraba entre las 11 a.m. y las 7 p.m. La apertura a las 10 a.m. —en lugar del horario anterior de 9 a.m.— busca optimizar recursos sin afectar la experiencia del cliente.
Expertos en retail señalan que este tipo de ajustes no son aislados. Cadenas como Costco y Walmart ya habían implementado cambios similares en otros mercados, demostrando que la flexibilidad horaria se convierte en un factor clave para retener a los socios.
El cierre a las 8 p.m., por su parte, responde a otro patrón: la reducción de compras nocturnas. Según la Canacintra, menos del 15% de las transacciones en clubes de membresía ocurren después de esa hora, lo que hace poco rentable mantener operaciones extendidas.
Horarios uniformes: qué significa para socios y empleados
El cambio a un horario fijo de 10 a.m. a 8 p.m. en todas las sucursales de Sam’s Club en México redefine la dinámica para socios y colaboradores. Los empleados, en particular, enfrentan ajustes en sus turnos, con un impacto directo en la distribución de personal durante las horas pico. Según datos de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD), el 68% de los trabajadores en el sector minorista prefieren horarios predecibles para equilibrar vida laboral y personal. Esta uniformidad elimina las variaciones entre sucursales, simplificando la logística interna pero exigiendo mayor flexibilidad en roles como reposición de inventario o atención al cliente.
Para los socios, la medida garantiza consistencia. Ya no dependerán de horarios locales que antes oscilaban entre 9 a.m. y 10 p.m. según la ubicación. La estandarización facilita la planificación de compras, especialmente para pequeños negocios que abastecen sus inventarios en horarios fijos. Sin embargo, algunos podrían extrañar la accesibilidad extendida en sucursales con horarios previamente más amplios.
En el ámbito operativo, la decisión optimiza recursos. Menos variabilidad en los horarios reduce costos asociados a la gestión de personal en turnos rotativos. Expertos en retail señalan que horarios uniformes pueden incrementar hasta un 12% la eficiencia en la asignación de empleados, siempre que se acompañen de estrategias claras para manejar la afluencia en horas críticas, como fines de semana o temporadas altas.
Queda por ver cómo responderán los clientes habituales de sucursales con tradiciones de horario distintas, como las ubicadas en zonas turísticas o fronterizas.
Posibles ajustes futuros en servicios y promociones
El cambio de horario en Sam’s Club podría ser solo el primer ajuste en una estrategia más amplia. Analistas del sector minorista señalan que el 68% de los clubes de membresía en América Latina han modificado sus políticas de servicio al menos una vez en los últimos dos años, ya sea en horarios, beneficios o estructuras de precios. La adaptación a patrones de consumo postpandemia y la competencia con formatos de comercio electrónico explican parte de estas decisiones.
Una posible dirección son las promociones por franjas horarias. Algunas cadenas, como Costco en Estados Unidos, ya ofrecen descuentos adicionales en productos frescos durante las primeras horas de apertura para incentivar visitas tempranas. Sam’s Club podría explorar esquemas similares, especialmente en categorías como panadería o carnes, donde la rotación es clave.
Los servicios exclusivos para socios también están bajo revisión. Fuentes cercanas al sector sugieren que la empresa evalúa ampliar horarios de recolección en línea (click & collect) más allá del cierre físico de las tiendas, o incluso reservar las primeras horas de los domingos para miembros Plus, siguiendo el modelo de algunos clubes en Europa.
Otro frente son las alianzas con plataformas de pago. Con el 43% de los mexicanos usando billeteras digitales al menos una vez por semana —según datos de la Condusef—, no sería extraño ver promociones vinculadas a métodos como Mercado Pago o PayPal dentro de los próximos meses.
El ajuste de horario en Sam’s Club a un horario unificado de 10 a.m. a 8 p.m. refleja una estrategia clara: optimizar operaciones y alinear la experiencia del cliente en todas sus sucursales mexicanas, sin importar la ubicación. La medida, aunque reduce una hora de servicio por las mañanas, busca garantizar mayor eficiencia en reposición de productos y atención durante las horas pico, algo que los socios frecuentes ya notarán en sus próximas visitas.
Quienes planeen sus compras mensuales o acostumbran llegar temprano deberán adaptar sus rutinas, especialmente si dependen de secciones como panadería o carnes, que suelen agotarse hacia el cierre. Revisar el inventario en la app oficial antes de salir o priorizar las visitas entre semana —cuando hay menos afluencia— puede ahorrar tiempo y frustraciones.
Este cambio no es aislado, sino parte de una tendencia más amplia en el retail, donde cadenas como Costco y Walmart también han modificado horarios en los últimos años para equilibrar costos y demanda, un movimiento que probablemente se acentúe con la evolución de los hábitos de consumo postpandemia.
