El Real Madrid dejó claro por qué es el campeón vigente de Europa con una exhibición implacable en San Francisco. Un contundente 3-0 contra el América, en un partido donde los merengues dominaron desde el pitido inicial, confirmó que la pretemporada no es sinónimo de bajar el ritmo. Vinícius Jr. brilló con un gol y una asistencia, mientras que el joven Arda Güler, de apenas 19 años, sentenció con un remate de zurda que dejó sin reacción al portero mexicano. El equipo de Carlo Ancelotti no solo ganó: impuso su estilo, su presión y esa capacidad letal para convertir las medias oportunidades en goles.
El duelo entre Real Madrid vs. América no era un simple amistoso. Para los aficionados que abarrotaron el Oracle Park, fue la oportunidad de ver en acción a un equipo que busca su décimo quinto Champions League, frente a un América que, pese a su irregularidad en el Apertura 2024, llegó con la ambición de medirse a uno de los grandes. La diferencia de nivel se notó, pero también la intensidad de un partido que sirivió como termómetro: los blancos afinan detalles, mientras las Águilas confirmaron que aún les falta consistencia para codearse con gigantes. El Real Madrid vs. América, más que un resultado, dejó lecciones tácticas y un recordatorio de por qué el fútbol europeo sigue marcando la pauta.
Un Madrid renovado debuta en suelo estadounidense
El Real Madrid aterrizó en Estados Unidos con un equipo que poco tiene que ver con el que conquistó la Champions en mayo. La renovación, más profunda de lo habitual, se notó desde el primer toque en el Oracle Park de San Francisco. Con cinco incorporaciones en el once inicial —incluidos los laterales Fran García y Bellingham, este último como mediocentro— y la ausencia de figuras históricas como Benzema o Marcelo, el conjunto blanco mostró un rostro distinto. No fue solo un cambio de nombres, sino de dinámica: mayor presión tras pérdida, transiciones más verticales y un Bellingham que, a sus 20 años, ya dirige el juego como un veterano.
Los números respaldan esa transformación. Según datos de Opta, el Madrid registró en la primera parte un 62% de posesión —cifra inferior a su media habitual—, pero con un 89% de precisión en el pase en los últimos 30 metros, algo que no lograba desde la pretemporada de 2021. La clave estuvo en la asociación entre Valverde, Camavinga y el inglés, un triángulo que desequilibró una y otra vez a un América que, pese a su orden táctico, no encontró respuestas.
El técnico Carlo Ancelotti, conocido por su pragmatismo, optó por un esquema híbrido: 4-3-3 en defensa que mutaba a 4-4-2 en ataque, con Rodrygo y Vinícius alternando posiciones. Esta flexibilidad, poco común en partidos amistosos, dejó claro que el objetivo no era solo ganar, sino probar variantes. La entrada de Brahim Díaz y Arda Güler en el segundo tiempo —este último, con un golazo de zurda desde fuera del área— confirmó que la cantera y los fichajes jóvenes tendrán peso esta temporada.
San Francisco vio, así, un Madrid en construcción. Uno que no reniega de su ADN —la posesión, el juego asociativo—, pero que incorpora matices: más intensidad física, menos dependencia de las estrellas consagradas. Queda por ver si esta mezcla de juventud y experiencia cuaja cuando lleguen los partidos que valen. Por ahora, el mensaje está lanzado.
El partido minuto a minuto: goles y figuras destacadas
El Real Madrid no dejó dudas desde el pitido inicial. A los 12 minutos, un centro preciso de Dani Carvajal desde la banda derecha encontró a Rodrygo Goes en el segundo palo. El brasileño, con un remate cruzado y sin ángulo, batió al arquero Luis Maldonado para abrir el marcador. Fue el primer aviso serio de un equipo que dominó el ritmo desde el arranque, combinando con fluidez en mediocampo y aprovechando los espacios que dejó una defensa del América descolocada en varias ocasiones.
La figura del partido no tardó en aparecer. Jude Bellingham, otra vez decisivo, amplió la ventaja al minuto 34 con un gol que confirmó su olfato goleador. Tras una recuperación en campo rival, el inglés asistió a Vinícius Jr., quien le devolvió el pase en el área para que Bellingham definiera con un zurdazo ajustado al poste. Según datos de Opta, Bellingham lleva cinco goles en sus últimos seis partidos de pretemporada, una racha que refuerza su papel como referente ofensivo en el esquema de Carlo Ancelotti.
El tercer tanto llegó en el complemento, cuando el América ya mostraba signos de agotamiento físico. Al minuto 68, un error en la salida de la defensa mexicana permitió que Arda Güler, ingresado como suplente, filtrara un pase a Brahim Díaz. El español, con espacio y tiempo, controló y remató con colocación para sellar el 3-0 definitivo. Güler, pese a sus pocos minutos en cancha, demostró por qué el Madrid lo considera una de las promesas más excitantes del fútbol europeo.
Mientras el América intentó reaccionar con llegadas aisladas de Julián Quiñones y un par de centros desde las bandas, la solidez defensiva de Antonio Rüdiger y la seguridad bajo los palos de Kepa Arrizabalaga —titular en lugar de Thibaut Courtois— ahogaron cualquier atisbo de remontada. El conjunto de Fernando Ortiz terminó el encuentro con un 38% de posesión y solo dos disparos entre los tres palos, cifras que reflejan la superioridad madridista en todas las líneas.
El VAR y las decisiones polémicas que marcaron el encuentro
El partido entre Real Madrid y América en San Francisco no solo dejó un marcador contundente, sino también un debate que trascendió el terreno de juego: el VAR intervino en dos jugadas clave que alteraron el ritmo del encuentro. La primera, a los 23 minutos, cuando el árbitro revisó una posible mano de Edson Álvarez dentro del área. Las imágenes mostraron un contacto mínimo, casi incidental, pero la tecnología dictaminó penal. Benzema, frío desde los once metros, no perdonó. La decisión generó murmullos en el banco americano, donde el cuerpo técnico discutió airadamente con el cuarto árbitro, argumentando que el balón había pegado en el hombro del defensivo.
La polémica escaló en el segundo tiempo. A los 65 minutos, una falta de Casemiro sobre Julián Quiñones en la frontal del área dividió opiniones. El brasileño llegó tarde, pero el contacto no parecía suficiente para justificar la tarjeta amarilla inicial, mucho menos la revisión por VAR que terminó confirmando la sanción. Analistas en transmisión señalaron que, en partidos amistosos, estos criterios suelen ser más laxos; sin embargo, el colegiado mantuvo el rigor de una final. Datos de Opta Sports revelan que, en pretemporada, el uso del VAR aumenta un 30% las interrupciones por jugada revisada, algo que se notó en el desorden que siguió a ambas decisiones.
El América, ya en desventaja, vio cómo el ritmo se rompía cada vez que el árbitro se llevaba la mano a la oreja. La segunda jugada revisada —un fuera de juego de Vinícius Jr. que finalmente se validó— consumió casi dos minutos de análisis. Para entonces, el equipo mexicano había perdido la intensidad que mostró en los primeros compases.
Al final, el 3-0 reflejó superioridad madridista, pero también cómo el VAR, incluso en partidos sin puntos en juego, puede convertirse en protagonista. Las redes sociales ardieron con críticas: algunos elogiaron la precisión tecnológica, otros la tacharon de excesiva para un amistoso. Lo cierto es que, guste o no, su sombra alargó la noche en el Oracle Park.
Qué dijo Ancelotti sobre el rendimiento del equipo
Carlo Ancelotti no ocultó su satisfacción tras el contundente 3-0 ante el América, pero prefirió mantener los pies en la tierra. El técnico italiano destacó la solidez defensiva —el Madrid no concedió ni un solo disparo entre los tres palos en todo el partido— como el aspecto más positivo del encuentro. «Hemos trabajado bien en bloque, con intensidad y orden», señaló en rueda de prensa, aunque advirtió que la pretemporada apenas comienza y que el equipo aún debe pulir detalles, especialmente en la creación de juego en mediocampo.
Sobre los goles, Ancelotti eludió centrar el análisis en los nombres propios. «No es cuestión de jugadores individuales, sino de dinámicas colectivas», afirmó, pese a que Vinícius Jr. y Rodrygo —autores de dos de los tres tantos— brillaron con desbordes y asociaciones letales por las bandas. El entrenador sí reconoció el acierto en la definición: el Madrid remató 8 veces a puerta de 15 intentos totales, una eficacia del 53% que supera ampliamente su promedio en partidos amistosos de veranos anteriores.
La rotación fue otro tema clave. Con hasta 11 cambios respecto al once inicial, Ancelotti probó esquemas y piezas menos habituales, como la entrada de Brahim Díaz en mediocampo o el debut del joven Nico Paz. «Necesitamos que todos estén preparados; la temporada es larga y exigente», justificó. Analistas como los de Marca coincidieron en que el equipo mostró mayor frescura en el segundo tiempo, justamente cuando entraron los suplentes, algo que el cuerpo técnico tomará en cuenta de cara a los próximos compromisos.
El único pero lo puso el propio Ancelotti: la falta de ritmo en los primeros 20 minutos. «El América nos planteó un presión alta que al principio nos costó superar», admitió, aunque matizó que era esperable en el primer partido serio del verano. La solución llegó con el gol de Valverde al minuto 25, un disparo cruzado desde fuera del área que rompió el hielo y dio fluidez al juego.
Mirando hacia adelante, el mensaje fue claro: «Este es solo el inicio». Sin obsesionarse con el resultado, el Madrid prioriza ajustar mecanismos antes del estreno oficial en la Supercopa de Europa. Ancelotti lo tiene claro: la pretemporada no se mide en victorias, sino en minutos de trabajo bien aprovechados.
Próximos rivales: el calendario de pretemporada de los merengues
Con el triunfo contundente ante el América en el Oracle Park, el Real Madrid cierra su primera parada en la pretemporada estadounidense. Pero el calendario no da tregua: los merengues tendrán apenas tres días para recuperarse antes de medirse al Barcelona en el Clásico de verano, un duelo que siempre despierta pasiones incluso en partidos amistosos. El encuentro, programado para el miércoles 24 de julio en el AT&T Stadium de Dallas, promete ser un termómetro más fiable para evaluar el estado de forma del equipo. La última vez que ambos se enfrentaron en pretemporada —en 2022—, el Madrid se impuso 3-0 con goles de Benzema, Asensio y Vinícius.
Tras el Clásico, el equipo de Carlo Ancelotti viajará a Europa para continuar su preparación. El 31 de julio, en el Santiago Bernabéu, recibirán al Milán en el Trofeo Santiago Bernabéu, un torneo que el Madrid ha ganado en 23 de sus 43 ediciones. Este partido tendrá un sabor especial: será la despedida oficial de Toni Kroos, quien colgó las botas tras la Eurocopa. La afición madridista tendrá así la oportunidad de homenajear al alemán en un escenario que le vio brillar durante una década.
La pretemporada culminará con dos compromisos de alto voltaje. El 7 de agosto, el Madrid se medirá al Bayern Múnich en el Audi Cup, un torneo que reúne a algunos de los mejores equipos del continente. Los analistas destacan que este choque será clave para probar la solidez defensiva del equipo, especialmente tras la incorporación de nuevos refuerzos en el mercado veraniego. Cerrarán la preparación el 10 de agosto ante el Napoli en el Estadio Olímpico de Roma, un rival que siempre plantea desafíos tácticos por su estilo de juego vertical.
Cinco partidos en menos de un mes, con rivales de distinto calibre pero todos con exigencia. La pretemporada no es solo un trámite para el Madrid: es una oportunidad para afinar detalles antes de que arranque la Liga el 18 de agosto. El equipo llega con moral alta tras el 3-0 al América, pero Ancelotti sabe que los verdaderos tests están por llegar.
El Real Madrid dejó claro en San Francisco que su pretemporada no es solo un trámite: con un 3-0 contundente ante el América, el equipo de Ancelotti mostró solidez defensiva, desborde en las bandas y la efectividad que lo caracteriza en los metros finales, incluso sin sus figuras más consagradas. El partido sirvió para confirmar que la máquina merengue ya está en marcha, con jóvenes como Brahim Díaz y Arda Güler aprovechando minutos para sumar confianza antes de la Supercopa de Europa.
Quienes sigan de cerca al Madrid esta temporada harían bien en fijarse en cómo el equipo gestiona estos encuentros preparatorios, donde Ancelotti suele probar variantes tácticas que luego define en competición oficial. El América, por su parte, regresa a México con lecciones valiosas, especialmente en la presión alta y la transición, áreas donde el conjunto aztecó mostró lagunas explotadas sin piedad.
Ahora toca ver si este ritmo se mantiene cuando lleguen los partidos que realmente cuentan, con el duelo ante el Atlético en la Supercopa como primer examen de fuego.

