El Monterrey revivió su mejor versión en el segundo tiempo. Con dos goles en apenas 12 minutos, los Rayados voltearon un marcador adverso y sentenciaron 3-1 al Querétaro en el Estadio BBVA, sumando su segunda victoria consecutiva en la Liga MX. Sergio Canales, con un disparo cruzado desde fuera del área, y Germán Berterame, de cabeza tras un centro de Stefan Medina, firmaron la remontada que dejó sin argumentos a los Gallos Blancos. El equipo de Fernando Ortiz ahora escaló al quinto lugar de la tabla general, mientras que el conjunto queretano sigue estancado en la parte baja, sin poder consolidar su juego como local.
El duelo entre Querétaro – Monterrey no solo definió tres puntos clave en la lucha por la clasificación, sino que expuso las diferencias entre un equipo que encuentra ritmo y otro que aún busca su identidad. Para los aficionados, el partido fue un reflejo de lo que puede pasar cuando la presión y la experiencia se imponen: los Rayados supieron leer el juego en el complemento, aprovechando los errores defensivos de un rival que, pese a adelantarse con gol de Ángel Sepúlveda, no logró sostener la ventaja. La próxima jornada pondrá a prueba si este triunfo es el inicio de una racha sólida para el Monterrey o si el Querétaro logra reaccionar antes de que la distancia en la tabla se vuelva insalvable.
Un Querétaro que dominó sin concretar
Querétaro llegó al BBVA con un plan claro: presionar alto, cortar líneas de pase y aprovechar los errores de una defensa de Rayados que mostraba grietas. Durante los primeros 45 minutos, lo ejecutaron casi a la perfección. El gol tempranero de Ángel Sepúlveda al minuto 12, tras un desmarque por la banda izquierda, fue el premio a una estrategia que asfixió a los locales. Los Gallos Blancos superaron en duelos aéreos (65% de efectividad en el primer tiempo) y mantuvieron a Monterrey sin un solo remate entre los tres palos hasta el descanso.
El dominio, sin embargo, no se tradujo en más goles. Querétaro desperdició tres llegadas claras: un cabezazo de Sepúlveda que se fue alto, un remate cruzado de Jordan Sierra que desvió el arquero y un contraataque mal definido en el área. Analistas destacaron después que, en la Liga MX, los equipos que no amplían su ventaja con más de 1.2 xG (expectativa de gol) en la primera mitad suelen pagar el precio.
La falta de contundencia se hizo evidente al inicio del complemento. Cuando Rayados ajustó líneas y subió la intensidad, Querétaro perdió el control del mediocampo. El desgaste físico por el ritmo inicial pasó factura: en los últimos 20 minutos, solo completaron el 72% de sus pases, cifras que contrastan con el 88% del primer tiempo.
El error defensivo en el segundo gol —una marca floja sobre Germán Berterame— fue el símbolo de un partido que se les escapó. Querétaro tuvo el guión, los minutos de superioridad e incluso las estadísticas a su favor, pero en el fútbol, como repiten los técnicos, no gana quien más juega, sino quien define.
La reacción de Rayados con goles de Berterame y Canales
El Monterrey no se rindió ante el marcador adverso y salió con otra cara en el complemento. Sergio Canales, con un toque sutil dentro del área, abrió la cuenta para la remontada al minuto 52. El español demostró una vez más por qué es pieza clave en el mediocampo: su gol fue el cuarto en lo que va del torneo, consolidándolo como uno de los máximos anotadores entre los mediocentros de la Liga MX.
Pero el verdadero golpe llegó por parte de Germán Berterame. A los 67 minutos, el delantero argentino remató de primera un centro desde la banda izquierda, colocando el balón al ángulo sin oportunidad para el arquero gallos. Fue su tercer gol en los últimos cinco partidos, una racha que refuerza su reputación como uno de los atacantes más letales del fútbol mexicano.
La reacción de Rayados no fue casualidad. Analistas destacaron el ajuste táctico en el entretiempo: un cambio de ritmo en las bandas y mayor presión alta asfixiaron a un Querétaro que, tras el gol inicial, no supo mantener el control del partido.
El último tanto, obra de Jesús Gallardo en un contragolpe fulminante al 81’, selló la victoria y dejó en evidencia las carencias defensivas del rival.
Lo que deja el triunfo para la lucha por la Liguilla
La victoria de Rayados no solo reafirma su solidez en el Clausura 2024, sino que consolida su posición como uno de los equipos más consistentes en la lucha por la Liguilla. Con este triunfo, Monterrey suma tres partidos sin conocer la derrota y se mantiene en la zona de clasificación directa, a solo dos puntos del líder.
Analistas deportivos destacan que el equipo de Fernando Ortiz ha logrado equilibrar su rendimiento en ambas mitades, algo que no ocurría con frecuencia en torneos anteriores. Según datos de la Liga MX, Rayados ha anotado el 60% de sus goles en el segundo tiempo durante este campeonato, una estadística que refleja su capacidad para ajustar estrategias y desgastar a rivales como Querétaro, que perdió fuerza tras el descanso.
Para los Gallos Blancos, la derrota complica sus aspiraciones. Aunque el equipo de Mauricio Gallaga mostró momentos de claridad en el primer tiempo, la falta de contundencia defensiva en los minutos finales los dejó sin opciones. Ahora, con solo dos victorias en sus últimos siete encuentros, Querétaro deberá replantear su esquema si quiere evitar quedar fuera de la pelea por los playoffs.
El próximo reto para Monterrey será mantener esta racha ante rivales de mayor jerarquía, mientras que Querétaro enfrenta la urgencia de sumar puntos antes de que el margen se reduzca aún más.
El Monterrey demostró una vez más por qué se mantiene como candidato firme en el torneo: con carácter y eficacia, transformó un primer tiempo gris en una exhibición de jerarquía durante el complemento, donde la presión alta y los cambios tácticos de Fernando Ortiz inclinaron la balanza. Los dos goles de Germán Berterame y el cierre de Sergio Canales no solo le dieron los tres puntos a la Pandilla, sino que expusieron las carencias defensivas de un Querétaro que, pese al tempranero gol de Ángel Sepúlveda, no supo administrar su ventaja.
Para los Rayados, el reto ahora es mantener esta regularidad en partidos consecutivos, especialmente de visita, donde su rendimiento ha sido irregular esta temporada. El próximo duelo frente a Toluca será la prueba perfecta para confirmar si este despertar en el segundo tiempo fue un destello o el inicio de una racha consistente.
