La Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior (Comipems) hizo pública la lista oficial de asignaciones para el ciclo 2024-2025, con 238,000 lugares disponibles en 18 subsistemas educativos del país. El documento, esperado por miles de estudiantes, confirma las opciones definitivas para quienes participaron en el concurso de asignación, tras meses de evaluaciones y trámites administrativos. La publicación llega en un momento crítico, cuando familias y aspirantes ya planifican los siguientes pasos académicos.
Los resultados Comipems 2024 marcan un hito para más de 300,000 jóvenes que compitieron por un espacio en preparatorias y centros de bachillerato de la Zona Metropolitana del Valle de México. La transparencia en la difusión de los resultados Comipems 2024 permite a los seleccionados confirmar su inscripción, mientras que quienes no obtuvieron su primera opción deben actuar rápido: el calendario oficial ya establece plazos perentorios para reclamos, cambios de institución o la búsqueda de alternativas en otras convocatorias.
Cómo funciona el proceso de asignación del Comipems
El proceso de asignación del Comipems opera bajo un sistema automatizado que prioriza las opciones seleccionadas por los estudiantes y su desempeño en el examen de admisión. Cada aspirante recibe hasta cinco opciones de planteles, ordenadas por preferencia, que el algoritmo analiza junto con los resultados obtenidos y la disponibilidad de cupo en cada escuela. Según datos oficiales, en 2023 el 87% de los solicitantes obtuvo un lugar en alguna de sus tres primeras elecciones, cifra que refleja la eficiencia del método.
Primero, el sistema clasifica a los estudiantes por puntuación, asignando los lugares de mayor demanda a quienes obtuvieron los puntajes más altos. Las preparatorias y centros de bachillerato con mayor prestigio —como el IPN o la UNAM— suelen agotar sus cupos en las primeras rondas, mientras que instituciones con menor solicitud quedan disponibles para etapas posteriores.
En caso de empate en puntuaciones, el proceso considera criterios adicionales: la cercanía del domicilio del alumno a la escuela, la preferencia manifestada en el registro e incluso la lotificación aleatoria para garantizar equidad. Este último recurso se aplica solo cuando persisten empates después de agotar los filtros previos.
Los resultados se publican en la página oficial del Comipems y en los planteles asignados, donde los estudiantes deben confirmar su aceptación en plazos establecidos. Quienes no obtienen lugar en ninguna opción pueden participar en una segunda ronda de asignación con los cupos remanentes.
Las carreras y escuelas con mayor demanda en 2024
Los resultados del Comipems 2024 reflejan tendencias claras en las preferencias educativas de los jóvenes capitalinos. Ingeniería en Computación, Administración y Derecho encabezan nuevamente la lista de carreras más solicitadas, concentrando cerca del 30% de las primeras opciones según datos de la Dirección General de Evaluación Educativa. La demanda por programas técnicos en áreas como Mecatrónica y Energías Renovables también registró un crecimiento del 18% respecto al año anterior, impulsada por la expansión de sectores industriales en la región.
Entre las instituciones, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la UNAM mantienen su dominio con el 65% de las asignaciones totales. Sin embargo, escuelas como el Colegio de Bachilleres y el Conalep ganan terreno en modalidades duales que combinan estudio y trabajo, atractivas para estudiantes que buscan inserción laboral temprana.
La Licenciatura en Enfermería experimentó un repunte significativo, pasando del lugar 12 al 5 en preferencias. Analistas educativos atribuyen este cambio al aumento en la valoración social de las profesiones de salud tras la pandemia, así como a las campañas de promoción de vocaciones científicas en preparatorias públicas.
En el extremo opuesto, carreras como Filosofía o Artes Visuales redujeron su demanda a menos del 2% del total, aunque mantienen cupo garantizado en la oferta educativa.
Qué hacer si no quedaste en tu primera opción
Recibir una asignación distinta a la primera opción en el Comipems no cierra puertas. Según datos de la SEP, el 63% de los estudiantes que ingresaron a una escuela no prioritaria en 2023 lograron cambiarse de plantel o carrera técnica antes del segundo semestre, gracias a las reasignaciones por cupo o a trámites de regularización.
El primer paso es revisar con calma las opciones disponibles en la boleta de resultados. Muchas preparatorias y centros de bachillerato ofrecen especialidades o talleres que no son ampliamente conocidos pero que pueden alinearse con los intereses del alumno. Por ejemplo, algunas escuelas incluyen programas de doble certificación con el CONALEP o alianzas con universidades públicas para continuar estudios superiores sin examen adicional.
Si la meta sigue siendo otra institución, hay que actuar rápido. La Comisión Metropolita de Instituciones Públicas de Educación Media Superior abre un periodo de reasignación —normalmente en agosto— donde se liberan lugares por estudiantes que no se inscriben. Monitorear las fechas en la página oficial y presentar la documentación en tiempo evita perder oportunidades.
Para quienes buscan alternativas fuera del sistema tradicional, el Colegio de Bachilleres y el IPN tienen programas de educación a distancia con validez oficial. También existen becas de transporte o apoyo económico para estudiantes que deben desplazarse a planteles alejados, gestionadas directamente con las direcciones generales de cada subsistema.
La orientación vocacional puede marcar la diferencia. Servcios como el que ofrece la UNAM en su página web ayudan a identificar carreras afines a las habilidades del alumno, incluso si la escuela asignada no era la deseada.
La publicación de la lista oficial del Comipems 2024 confirma lo que miles de estudiantes esperaban: 238,000 lugares distribuidos en instituciones públicas, una oportunidad concreta para continuar su formación en el nivel medio superior sin depender de la suerte. Los resultados reflejan no solo cupos, sino el esfuerzo de un sistema que, pese a sus desafíos, sigue siendo la puerta de entrada más accesible a la educación en la Ciudad de México y su zona metropolitana.
Quienes revisen su asignación deben actuar con rapidez: verificar fechas de inscripción, documentos requeridos y, en caso de no quedar en su primera opción, explorar alternativas como las escuelas con cupo disponible o los programas de regularización que algunas instituciones ofrecen. La clave está en no detenerse ante un resultado inesperado, sino en usar la información disponible para tomar decisiones informadas.
El proceso apenas termina para unos y comienza para otros, pero lo cierto es que esta generación de estudiantes enfrentará, en los próximos años, un sistema educativo en transformación, donde la demanda de lugares seguirá creciendo y la planeación anticipada marcará la diferencia.
