El Milan llega al partido contra el Hellas Verona con una racha de tres victorias consecutivas en Serie A, consolidándose como el equipo con mejor rendimiento defensivo de la liga en lo que va de 2024. Stefano Pioli ha cerrado ya su once inicial, apostando por continuidad en el bloque pero con un ajuste clave en el mediocampo que podría definir el ritmo del encuentro. La confirmación de las alineaciones de AC Milan contra Hellas Verona deja claro el mensaje: el equipo no piensa ceder ni un punto en San Siro, donde lleva 12 partidos sin conocer la derrota.

El duelo adquiere un peso extra tras el tropiezo del Inter en la jornada anterior, que deja al Milan a solo dos puntos del líder. Los aficionados rossoneri esperaban con expectación el anuncio de Pioli, especialmente tras las rotaciones en Champions League. Las alineaciones de AC Milan contra Hellas Verona revelan una formación ofensiva, con Leão y Pulisic como principales amenazas, pero también una defensa blindada que ha encajado apenas cuatro goles en los últimos ocho partidos. Cada nombre en el once es una declaración de intenciones.

La apuesta táctica de Pioli tras la derrota en Roma

La derrota en la capital ante la Roma (2-1) dejó al descubierto las carencias defensivas del Milan, pero Stefano Pioli no es de los que se repliega. Su respuesta táctica para recibir al Hellas Verona en San Siro apunta a un ajuste sutil pero contundente: recuperar el control del mediocampo sin sacrificar la verticalidad. El técnico optó por un doble pivote con Tijjani Reijnders y Yunus Musah, una pareja que en los últimos tres partidos juntos ha recuperado un promedio de 22 balones por encuentro, según datos de Opta. La idea es clara: cortar el juego de los scaligeri desde la creación y evitar que Marco Baroni explote las transiciones rápidas que tanto dañaron al equipo en el Olímpico.

El cambio más llamativo llega en la banda izquierda. Theo Hernández, cuestionado por su desempeño defensivo contra la Roma, mantiene su lugar, pero con una consigna distinta: contener los desbordes de Joshua Doig y priorizar la proyección en segunda línea. Pioli prefiere no alterar la química entre el francés y Rafael Leão, una sociedad que ha generado 6 de los últimos 10 goles del Milan en Serie A. La apuesta es arriesgada, pero el cuerpo técnico confía en que la presión alta de Olivier Giroud y Christian Pulisic —este último recuperado de su molestia física— obligue al Verona a jugar largo, donde Fikayo Tomori y Pierre Kalulu tienen ventaja aérea.

En el ataque, la novedad es la titularidad de Noah Okafor. El suizo, que acumuló apenas 45 minutos en las últimas cuatro jornadas, entra por el lesionado Samuel Chukwueze para aportar desequilibrio y profundidad. Su velocidad en los primeros metros será clave contra una defensa veronense que, bajo la dirección de Baroni, ha cedido 8 goles en contraataques esta temporada. Pioli sabe que el Hellas, pese a su irregularidad, es un rival incómodo: en los últimos cinco enfrentamientos, el Milan solo ha sumado una victoria.

El once inicial refleja una mezcla de convicción y pragmatismo. No hay revoluciones, pero sí correcciones puntuales para evitar errores como los que costaron caro en Roma. La pregunta es si los ajustes serán suficientes contra un Verona que llega con la moral alta tras su triunfo ante el Napoli.

Giro inesperado: los cambios clave en la alineación titular

El Milan rompe con lo previsto. Stefano Pioli sorprendió al dejar fuera a dos pilares del esquema en la visita al Hellas Verona: el lateral derecho Davide Calabria y el mediocentro Sandro Tonali, ambos habituales en el once inicial durante esta temporada. En su lugar, el técnico optó por Alessandro Florenzi —recuperado de una lesión muscular— en la banda derecha y por Ismaël Bennacer como único pivote, una decisión que refleja la necesidad de mayor solidez en la recuperación tras las últimas filtraciones defensivas. Los datos respaldan el cambio: el equipo ha encajado 6 de sus 12 goles en contra en jugadas que nacieron por el sector derecho, según el informe táctico de Opta Analyst.

La ausencia de Tonali, figura clave en la construcción, abre interrogantes sobre el ritmo del juego. Bennacer asumirá un rol más protagónico, acompañado por Rade Krunic en una doble función de contención y distribución. Esta modificación obliga a Brahim Díaz y Hakan Çalhanoğlu a retroceder más en la presión, sacrificando parte de su llegada al área.

Otra novedad llega en el ataque. Ante la baja por lesión de Zlatan Ibrahimović, Pioli apostó por Rafael Leão como referencia central, desplazando a Alexis Saelemaekers al extremo izquierdo. El portugués, que acumula 3 goles en sus últimos 5 partidos como «falso 9», tendrá la misión de desequilibrar a una defensa veronesa que ha mantenido su portería a cero en 4 de los últimos 6 encuentros.

La apuesta por Simon Kjær en lugar de Fikayo Tomori en el eje central completa los ajustes. El danés, menos explosivo pero más posicional, buscará neutralizar los balones largos hacia Giovanni Simeone, máxima amenaza del Verona con 8 goles en la liga. Un giro táctico que demuestra: Pioli prioriza la solidez sobre el estilo en un partido donde los tres puntos son obligatorios.

De Ketelaere y Leão: el dúo ofensivo que busca romper la sequía

El Milan vuelve a apostar por el binomio ofensivo que, sobre el papel, debería ser su mayor amenaza. Charles De Ketelaere y Rafael Leão no han cumplido aún con las expectativas generadas desde sus llegadas, pero el técnico Stefano Pioli insiste en darles minutos juntos. La estadística es clara: cuando ambos comparten el terreno de juego desde el inicio, el equipo rossonero ha generado un 30% más de ocasiones de gol, según datos de Opta. Sin embargo, la conversión sigue siendo el talón de Aquiles de una sociedad que promete más de lo que entrega.

El portugués llega al partido ante el Hellas Verona tras una semana de trabajo específico para recuperar su mejor versión. Leão, criticado por su irregularidad, demostró destellos de su calidad en el último encuentro contra la Roma, donde su desborde por la izquierda generó el único gol del partido. Su conexión con De Ketelaere, no obstante, sigue siendo intermitente. El belga, por su parte, acumula seis partidos sin marcar, una sequía que contrasta con su precio de fichaje y las expectativas depositadas en él.

Pioli parece dispuesto a darles una última oportunidad como titulares antes de evaluar cambios. La presión es mayor para De Ketelaere, cuya adaptación a la Serie A ha sido más lenta de lo previsto. Leão, en cambio, cuenta con el crédito de ser el jugador con más asistencias del equipo en lo que va de temporada, aunque sus pérdidas de balón en zonas peligrosas (12 en los últimos tres partidos) han lastrado al conjunto.

El Verona, con una defensa compacta y física, será el examen perfecto para medir si este dúo puede, por fin, traducir su talento en resultados. Si fallan, las alternativas —como Pulisic o Chukwueze— ya están listando para ocupar su lugar.

La sorpresa en el mediocampo: quién reemplaza a Bennacer

La ausencia de Ismaël Bennacer dejó un hueco en el mediocampo del Milan que obligó a Pioli a replantear su esquema. El argelino, clave en la recuperación y con un 89% de acierto en pases esta temporada, se pierde el duelo por acumulación de amarillas. Su reemplazo no llegó desde el banquillo, sino desde una posición más adelantada: Yacine Adli, el francés de 23 años, descendió de línea para ocupar el puesto de pivote. La decisión sorprende por el perfil ofensivo de Adli, pero Pioli confía en su capacidad para leer el juego y su físico para aguantar el ritmo de un Hellas Verona que presiona alto.

Adli no es el único cambio en esa zona. Junto a él, Tijjani Reijnders —quien viene de ser elegido jugador del mes en la Serie A— se mantendrá como interior derecho, mientras que Tommaso Pobega completará el trío desde la izquierda. Esta combinación, menos habitual, busca compensar la falta de Bennacer con mayor movilidad y llegada al área rival. Los datos respaldan la apuesta: en los últimos cinco partidos donde Adli jugó como mediocentro, el Milan promedió 2.4 goles por encuentro, cifra superior a su media habitual.

El técnico rossonero descartó otras opciones como la entrada de Aster Vranckx o incluso un ajuste táctico con tres centrales para liberar a Theo Hernández como carrilero. La razón es clara: contra un Verona que juega con dos delanteros de referencia (Henry y Djurić), el Milan necesita velocidad en la transición. Adli, aunque menos defensivo que Bennacer, ofrece esa chispa en el pase vertical que puede desequilibrar a una defensa veronesa lenta en el giro.

La última vez que el Milan alineó a este trío de mediocentros fue en la victoria 3-1 ante el Sassuolo, donde Adli dio una asistencia y recuperó 7 balones. Si bien el Hellas Verona es un rival más físico, la apuesta de Pioli demuestra que prefiere sacrificar solidez por dinamismo. Queda por ver si la falta de un especialista en corte como Bennacer se notará ante un equipo que, como el Verona, vive de las segundas jugadas.

Hellas Verona en alerta por el regreso de un histórico rossonero

El Hellas Verona no solo prepara su estrategia para frenar al Milan este fin de semana: en el club veneto resuena con fuerza el posible regreso de un viejo conocido rossonero. Las especulaciones se dispararon tras declaraciones de su director deportivo, Sean Sogliano, quien reconoció en Sky Sport Italia que «hay jugadores con pasado en grandes equipos que podrían reforzar el proyecto». El nombre que más repite la afición es el de Daniel Maldini, hijo del míítico Paolo y formado en la cantera milanista, pero cuya irregularidad en los últimos años lo dejó fuera de los planes de Pioli.

La conexión es obvia. Maldini junior ya vistió la camiseta del Verona durante la temporada 2022-23, donde anotó 3 goles en 28 partidos —cifra modesta, pero suficiente para dejar destellos de su calidad en un equipo que entonces luchaba por la permanencia. Ahora, con el club escalando posiciones bajo el mando de Marco Baroni, su perfil de mediocentro ofensivo con llegada al área podría ser clave para dar profundidad a un ataque que depende en exceso de Thomas Henry.

Lo paradójico es que, mientras el Verona evalúa su fichaje, el Milan lo ha descartado por completo. Según datos de Opta, Maldini solo acumuló 127 minutos en esta Serie A, todos ellos en los primeros cinco partidos de la temporada. Su exclusión de la lista para la Champions League fue la señal definitiva. El Verona, en cambio, ve en él una oportunidad de bajo costo: su contrato con el Milan expira en junio, y un préstamo con opción de compra por menos de 2 millones de euros sería un negocio redondo para un jugador que, a sus 22 años, aún tiene margen para explotar su talento.

El posible reencuentro añade un condimento extra al partido. No es habitual que un club como el Verona, con recursos limitados pero gestión inteligente, logre rescatar a un producto de la cantera milanista justo cuando su equipo histórico lo deja ir. Si el acuerdo se concreta, Maldini llegaría con algo que demostrar —y qué mejor escenario que frente a su exequipo, en un San Siro donde su apellido aún resuena entre las gradas.

Con Pioli apostando por un once inicial equilibrado—mezcla de solidez defensiva con Maignan y Tomori, creatividad en mediocampo con Loftus-Cheek y Reijnders, y puntería ofensiva liderada por Giroud y Leão—, el Milan llega al choque contra el Hellas Verona con un esquema claro: dominar el ritmo desde el primer minuto y aprovechar los desequilibrios por las bandas, donde Pulisic y Hernández pueden ser letales. La clave estará en mantener la intensidad alta durante los 90 minutos, especialmente en la presión tras pérdida, un aspecto que el Verona suele explotar cuando juega a la contra.

Si el equipo rossonero logra imponer su juego de posesión rápida y vertical, como en sus mejores partidos de la temporada, los tres puntos quedarían casi sentenciados antes del descanso; pero cualquier bajón de concentración en defensa podría pagar caro frente a un rival que, aunque irregular, sabe castigar errores. Ahora solo queda ver si esta alineación, sobre el papel imbatible, traduce su potencial en un triunfo contundente que consolide al Milan en la pelea por la Champions.