El silbato final del Estadio Hidalgo apenas había sonado cuando la afición tuzobola estalló en un grito que resonó más allá de las gradas: Pachuca remontó con un gol en el minuto 90+3 para arrebatarle la victoria 2-1 a un Atlético San Luis que ya celebraba el empate. Fue el cuarto triunfo consecutivo de los Tuzos en casa, una racha que consolida su aspiración por pelear los primeros puestos del Clausura 2024. El autor del gol agónico, Salomón Rondón, se convirtió en el héroe de una noche donde el drama y la emoción se extendieron hasta el último segundo.

El duelo Pachuca vs Atlético San Luis no solo definió tres puntos clave en la tabla general, sino que expuso el carácter de un equipo que se niega a conformarse. Los Potitos habían logrado igualar el marcador con un penal en el 87’, pero la reacción inmediata de los dirigidos por Guillermo Almada demostró por qué son uno de los conjuntos más letales en los minutos finales. Este tipo de partidos—donde el resultado se decide en detalles—marcan la diferencia entre aspirar al título o quedar en el camino. Y en el Pachuca vs Atlético San Luis, los de Hidalgo dejaron claro que, esta temporada, no piensan soltar la pelea.

Un San Luis que dominó y perdió en el descuento

Un San Luis que dominó y perdió en el descuento

El Atlético San Luis mostró su mejor versión en el Hidalgo. Con un planteamiento claro desde el arranque, los potosinos ahogaron a Pachuca en su propia cancha durante gran parte del encuentro. La presión alta y las llegadas por las bandas descolocaron a una defensa tuzobusil que, según datos de Mediotiempo, apenas logró completar el 68% de sus pases en el primer tiempo, su peor registro en lo que va del torneo.

El gol de Leo Bonatini al 32’ no fue casualidad, sino el premio a un dominio que se tradujo en cinco remates entre los tres palos antes del descanso. San Luis manejó los tiempos, cortó las jugadas de elaboración de los locales y hasta el minuto 80 mantuvo a raya a un Pachuca sin ideas.

Pero el fútbol, como siempre, castiga.

Cuando el reloj marcaba 90+3’, el equipo de Guillermo Almada —que había ajustado con cambios ofensivos en los últimos 15 minutos— encontró el hueco. Un centro desde la derecha, un desvío afortunado y el 2-1 que borró de un plumazo los 60 minutos de superioridad visita. El estadístico más cruel: San Luis perdió sus últimos tres partidos cuando llevaba ventaja al minuto 85.

Quedó la sensación de que el triunfo se les escapó entre los dedos, como el balón que Bonatini no pudo empujar al 88’ en una jugada clara frente al arco vacío.

El gol de Salas que revivió la magia de la remontada

El gol de Salas que revivió la magia de la remontada

El Estadio Hidalgo estalló cuando el balón cruzó la línea. A tres minutos del pitido final, con el Pachuca ahogado por un Atlético San Luis que defendía con uñas y dientes su ventaja, apareció Salas. Un remate cruzado, preciso, letal: el 2-1 que volcó el marcador y desató el éxtasis en las gradas. No fue un gol cualquiera. Llegó tras 15 intentos fallidos del equipo tuzos en el área, según datos de la Liga MX, y coronó una presión asfixiante que el rival ya no pudo sostener.

La jugada nació de un centro desde la banda izquierda, donde Errick Zacarías encontró a Salas en el segundo palo. El delantero, con la frialdad de quien sabe que el tiempo se agota, controló de pecho y definió sin dejar rebotar el balón. La redondeó con un gesto: el índice en los labios, pidiendo silencio a una afición que minutos antes coreaba su nombre con desesperación.

Analistas destacaron después cómo el gol reflejó la esencia del Pachuca en esta temporada: paciencia táctica y explosividad en los minutos finales. Este fue su quinto tanto en los últimos 10 minutos de partido en el torneo, una cifra que solo iguala el América.

San Luis, por su parte, se quedó paralizado. La defensa, imbatible durante 87 minutos, vio cómo un error en la marca a balón parado les costó el partido. El arquero, que había atajado tres remates claros antes, esta vez solo pudo mirar el esfero colarse junto al poste.

Cuando el árbitro señaló el final, Salas ya era portada. No por el gol en sí, sino por lo que representó: la confirmación de que en el fútbol, hasta el último segundo es territorio de los que se niegan a perder.

Qué significa este triunfo para la lucha por la Liga MX

Qué significa este triunfo para la lucha por la Liga MX

La victoria de Pachuca ante Atlético San Luis no es solo tres puntos más en la tabla, sino un golpe de autoridad en la recta final del torneo. Los Tuzos, que ya suman cinco triunfos en sus últimos siete partidos, demuestran una consistencia que pocos equipos pueden igualar en este Clausura 2024. El gol en el minuto 90+3 no solo salvó la noche, sino que reafirmó esa mentalidad ganadora que los ha caracterizado bajo el mando de Guillermo Almada.

Con este resultado, Pachuca consolida su posición entre los primeros lugares y envía un mensaje claro a sus rivales directos: no hay margen para el error. Los equipos que aspiran al título saben que, contra los hidalguenses, cualquier descuido se paga caro. Analistas deportivos destacan que su capacidad para remontar partidos —como lo hicieron en tres ocasiones esta temporada— los convierte en un rival incómodo en la fase final.

El impacto psicológico también es clave. Atlético San Luis, que dominó gran parte del encuentro, vio cómo se le escapaba la victoria en el último suspiro. Para Pachuca, en cambio, estos triunfos ajustados fortalecen la confianza del plantel.

La estadística respalda su momento: son el segundo equipo con más goles en los últimos 15 minutos de partido (7), solo por detrás del América. Eso habla de una fortaleza mental que, en liguillas, suele marcar la diferencia.

El Pachuca demostró una vez más por qué es un equipo que nunca se rinde, arrebatando la victoria en el último suspiro con un gol de Salvador Reyes en el minuto 90+3 que dejó al Atlético San Luis sin reaccionar. La combinación de presión constante, cambios tácticos acertados y esa mentalidad ganadora que define al club hidalguense marcó la diferencia en un partido donde el resultado parecía escrito hasta el final.

Para los aficionados de la Liga MX, este encuentro sirve como recordatorio de que en el fútbol no hay victorias aseguradas hasta el pitido final, y que la intensidad en los minutos decisivos suele premiar a quienes mantienen la calma bajo presión. Los equipos que aspiran a pelear por títulos harían bien en estudiar cómo Pachuca maneja los partidos ajustados, donde la paciencia y la fe en el proceso rinden frutos.

Ahora, con este triunfo que los consolida en la parte alta de la tabla, el reto para los Tuzos será mantener esa misma garra cuando enfrenten a rivales de mayor jerarquía en las próximas jornadas.