El Boulevard Puerto Aéreo se convertirá en la obra vial más ambiciosa de la región en los últimos 15 años, con una inversión superior a los 120 millones de dólares y un trazado que unirá tres municipios clave: Tlalnepantla, Cuautitlán Izcalli y Tultitlán. El proyecto, que abarcará 7.3 kilómetros de longitud, no solo aliviará el tráfico en una de las zonas más congestionadas del Estado de México, sino que también integrará ciclovías, alumbrado inteligente y áreas verdes, redefiniendo la movilidad para más de 1.2 millones de habitantes.

La construcción del boulevard Puerto Aéreo llega en un momento crítico, donde el crecimiento urbano desordenado y la saturación de vialidades como la autopista México-Querétaro han convertido los traslados diarios en un desafío logístico. Para las empresas instaladas en la zona—desde parques industriales hasta centros comerciales—esta infraestructura promete reducir tiempos de transporte hasta en un 30%, mientras que para los residentes significará acceso más rápido a servicios médicos, educativos y de esparcimiento. El proyecto, sin embargo, ya enfrenta escrutinio por su posible impacto ambiental y los plazos de ejecución, que deberán cumplirse antes de finales de 2025.

De un proyecto olvidado a obra prioritaria

De un proyecto olvidado a obra prioritaria

El Boulevard Puerto Aéreo resurgió de los archivos después de dos décadas de postergaciones. Originalmente concebido en los 90 como un eje vial secundario, el proyecto quedó relegado por falta de presupuesto y cambios en las prioridades urbanísticas. Solo en 2021, tras un estudio de movilidad que reveló congestiones de hasta 45 minutos en horas pico entre los municipios de Ecatepec, Tultitlán y Coacalco, las autoridades estatales lo reactivaron con carácter urgente.

La decisión no fue caprichosa. Datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) señalan que el corredor actual soporta un flujo vehicular 30% mayor al diseñado, con consecuencias directas en la productividad regional. La saturación de las vialidades existentes, como la Avenida Central, obligó a replantear soluciones integrales.

El giro llegó cuando el gobierno estatal reasignó fondos del Fondo Metropolitano, priorizando la obra sobre otros proyectos menores. La clave estuvo en demostrar su impacto potencial: conectar tres de los municipios más poblados del Estado de México, con más de 2 millones de habitantes en conjunto, y reducir los tiempos de traslado hacia el Aeropuerto Internacional en un 40%.

Hoy, el boulevard ya no es un sueño en papel. Las primeras etapas de construcción avanzan con un cronograma ajustado, y los municipios involucrados coordinan los detalles finales de integración con el transporte público.

Trazado, conexiones y plazos clave del corredor

Trazado, conexiones y plazos clave del corredor

El Boulevard Puerto Aéreo se extenderá a lo largo de 14.7 kilómetros, uniendo los municipios de Tlalnepantla, Cuautitlán Izcalli y Nicolás Romero en un corredor vial estratégico. El trazado incluye seis carriles de circulación (tres por sentido), ciclovías integradas y áreas peatonales que priorizarán la movilidad no motorizada. Según estudios de la Secretaría de Movilidad del Estado de México, este diseño podría reducir hasta un 30% los tiempos de traslado entre los polos industriales de la zona y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles.

Las conexiones clave del proyecto abarcan la Carretera Federal México-Querétaro, la Autopista Chamapa-La Venta y la Vía José López Portillo, facilitando el acceso a zonas residenciales, parques industriales y centros logísticos. También se integrarán tres distribuidores viales inteligentes con semáforos sincronizados para optimizar el flujo vehicular en horas pico.

Los plazos establecen que la primera etapa —que cubre 6 kilómetros entre Tlalnepantla y Cuautitlán Izcalli— estará operativa en diciembre de 2025. La obra completa, incluyendo los tramos restantes y la infraestructura complementaria, se entregaría en el segundo trimestre de 2027, siempre que no haya retrasos en la liberación de predios o asignación de recursos.

Urbanistas destacan que el corredor no solo mejorará la conectividad, sino que reactivará economías locales al vincular más de 15 colonias con servicios básicos y comercios. La inversión en alumbrado público LED y sistemas de drenaje sostenible refleja un enfoque integral, más allá del simple asfalto.

Cómo beneficiará a comerciantes y viajeros diarios

Cómo beneficiará a comerciantes y viajeros diarios

El Boulevard Puerto Aéreo no solo agilizará el tráfico entre Ecatepec, Tultitlán y Coacalco, sino que inyectará dinamismo a la economía local. Los comerciantes de la zona verán un aumento en el flujo de clientes, especialmente en los corredores comerciales cercanos a las nuevas estaciones de transporte. Según estimaciones de la Cámara Nacional de Comercio, proyectos viales como este pueden elevar las ventas de negocios establecidos hasta un 30% en los primeros dos años de operación.

Para los viajeros diarios, el ahorro en tiempo será tangible. Quienes recorren actualmente la zona en automóvil pierden en promedio 45 minutos en congestiones durante las horas pico; con la nueva infraestructura, ese tiempo se reducirá a la mitad. Las ciclovías integradas y las paradas de transporte público estratégicamente ubicadas ofrecerán alternativas reales para evitar el uso del coche.

Los mercados sobre ruedas y puestos callejeros también saldrán favorecidos. La reorganización del espacio público incluirá áreas designadas para comercio informal, con acceso a servicios básicos y mayor visibilidad. Esto no solo mejorará sus ingresos, sino que ordenará una actividad que hoy compite con el tráfico vehicular.

El impacto en la movilidad peatonal será igual de relevante. Las aceras ampliadas y los cruces seguros conectarán directamente con centros de trabajo, escuelas y hospitales, eliminando barreras para quienes caminan o usan silla de ruedas. Un diseño que prioriza al peatón, algo poco común en corredores de alta velocidad.

El Boulevard Puerto Aéreo no es solo una vía más, sino un proyecto estratégico que redefinirá la movilidad entre Ecatepec, Tultitlán y Coacalco, aliviará el caos vehicular de la zona y dinamizará la economía local con una inversión récord de $120 millones. Su diseño —que prioriza peatones, ciclistas y transporte público— marca un precedente en infraestructura urbana, aunque su éxito dependerá de una gestión transparente y de la participación ciudadana para evitar los errores de obras similares en el pasado.

Quienes transitan diariamente por la región deben prepararse para ajustes en sus rutas durante las primeras fases de construcción, consultando los boletines oficiales de la Secretaría de Movilidad y explorando alternativas como las ciclovías temporales que se habilitarán en paralelo. La clave estará en aprovechar esta transformación como oportunidad para exigir mejoras complementarias, desde alumbrado público hasta señalización clara, que garanticen seguridad y fluidez a largo plazo.

Cuando las primeras secciones abran en 2025, este corredor no solo conectará municipios, sino que pondrá a prueba la capacidad del Estado de México para ejecutar megaproyectos con visión de futuro y no como parches electoreros.