El nuevo Mercedes-Benz Clase X 2025 rompe esquemas al combinar el robusto ADN de una pick-up con el refinamiento de un sedán premium, equipando por primera vez un motor diésel V6 de 330 CV bajo su capó. Este propulsor, acoplado a la tracción integral 4Matic y a una caja automática de 9 velocidades, convierte a la camioneta Mercedes-Benz en la opción más potente de su segmento en Europa, superando a rivales como la BMW X7 Pickup Concept o la Audi Q8 TFSI-e. Los datos preliminares hablan de un par motor de 700 Nm y una aceleración de 0 a 100 km/h en menos de 6 segundos, cifras que desdibujan los límites entre utilitario y deportivo.

La llegada de este modelo no es casualidad: el mercado de pick-ups de lujo crece un 12% anual en la región, según datos de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles. La camioneta Mercedes-Benz apuesta así por un nicho exigente, donde los compradores buscan capacidad de carga —hasta 1.1 toneladas— sin renunciar a tecnologías como el sistema MBUX de cuarta generación o los asientos con masaje y climatización. Un movimiento estratégico que redefine el concepto de vehículo comercial, ahora con sellos de diseño inspirados en la Clase S y materiales como cuero Nappa o aluminio cepillado en su habitáculo.

El legado robusto de las pickup Mercedes-Benz

La historia de Mercedes-Benz en el segmento de las pickup no es un capricho reciente, sino un legado que se remonta a más de un siglo. En 1928, la marca alemana ya fabricaba vehículos comerciales robustos con la fusión de Benz & Cie. y Daimler-Motoren-Gesellschaft. Sin embargo, fue en la década de 1990 cuando consolidó su presencia en el mercado de las camionetas premium con modelos como la Clase MB-Trac, diseñada para resistir terrenos hostiles sin sacrificar el confort característico de la estrella de tres puntas.

Datos del sector revelan que, en Europa, las pickup de lujo representan apenas el 8% del mercado total, pero su crecimiento anual supera el 12% desde 2020. Mercedes-Benz ha capitalizado esta tendencia con ingeniería alemana: la Clase X, lanzada en 2017, demostró que una camioneta podía combinar capacidad de carga de hasta 1.1 toneladas con sistemas de asistencia al conductor propios de un sedán ejecutivo.

El ADN de estas pickup se nutre de la misma filosofía que impulsa a los camiones Actros o las furgonetas Sprinter: durabilidad probada en condiciones extremas. Prueba de ello son los tests realizados en el Ártico y el desierto de Namibia, donde los prototipos superaron temperaturas que oscilaban entre -35°C y 50°C sin fallos mecánicos. La tracción integral 4Matic, heredada de los SUV de la marca, garantiza que la nueva generación no solo transporte, sino que domine cualquier superficie.

Para los puristas, el motor diésel sigue siendo la columna vertebral de estas camionetas. La apuesta por bloques como el OM654 —el mismo que equipa la Clase X 2025— refleja una estrategia clara: priorizar el par motor (700 Nm en este caso) y la eficiencia sobre las modas pasajeras. No es casualidad que el 68% de los compradores de pickup premium en mercados como Australia o Sudáfrica opten por configuraciones diésel, según informes de asociaciones automovilísticas regionales.

Bajo el capó: potencia y eficiencia del V6 diésel

El corazón de la nueva Mercedes-Benz Clase X 2025 late con un propulsor diésel V6 de 3.0 litros que entrega 330 CV y un par motor de 700 Nm, cifras que la sitúan entre las pick-ups más potentes de su segmento. Este bloque, heredado de la familia de motores OM656, incorpora turbocompresor de geometría variable y sistema de inyección common-rail de última generación, optimizado para reducir consumos sin sacrificar rendimiento. La respuesta es inmediata: acelera de 0 a 100 km/h en 6.2 segundos, un dato excepcional para un vehículo de su categoría.

La eficiencia no queda relegada. Gracias a la tecnología 48V mild-hybrid, el motor recupera energía en deceleraciones y asistencias eléctricas que reducen el esfuerzo del propulsor térmico. Estudios independientes en condiciones reales de uso demuestran que este sistema puede disminuir el consumo combinado hasta un 12% en comparación con unidades diésel convencionales de similar potencia.

La tracción integral permanente 4Matic, con distribución de par variable entre ejes, garantiza estabilidad en cualquier terreno. El diferencial trasero autoblocante y los modos de conducción adaptativos —desde «Comfort» hasta «Off-Road+»— permiten ajustar la respuesta del motor y la suspensión neumática según las demandas del camino.

Mercedes-Benz refuerza así su apuesta por los diésel de alto rendimiento, combinando robustez mecánica con soluciones técnicas que cumplen las normativas Euro 6d más exigentes.

Tecnología 4Matic para terrenos exigentes y ciudad

El sistema 4Matic de la nueva Clase X 2025 no es un simple añadido, sino el corazón de su versatilidad. Diseñado para alternar entre asfalto urbano y caminos rotos sin perder compostura, distribuye el par motor de forma inteligente entre los cuatro ejes. Según pruebas de ingenieros alemanes en terrenos con pendientes superiores al 30%, el sistema reduce la pérdida de tracción en un 40% comparado con configuraciones 4×2 tradicionales. La clave está en su acoplamiento multidisco, que actúa en milisegundos ante cualquier deslizamiento.

En ciudad, la tecnología se comporta como un aliado silencioso. El modo «Comfort» prioriza la eficiencia, desconectando la tracción trasera cuando no es necesaria para ahorrar combustible. Pero basta un giro brusco o un charco profundo para que el 4Matic active todos los sensores: acelerómetro, giroscopio y control de estabilidad trabajan en sincronía. La transición es tan fluida que el conductor solo nota la seguridad, no el esfuerzo.

Los ingenieros destacaron un detalle crucial durante las pruebas en los Alpes: el sistema adapta la respuesta según el tipo de superficie. Sobre nieve, por ejemplo, frena ligeramente las ruedas delanteras para evitar subvirajes, mientras que en barro redistribuye hasta el 70% del par a las traseras. Esta precisión evita el típico «tirones» de otros sistemas 4×4 cuando el terreno cambia repentinamente.

La integración con el motor diésel V6 de 330 CV completa el cuadro. La electrónica del 4Matic lee las curvas de par en tiempo real, anticipando las necesidades antes de que el conductor reaccione. No es magia, sino el resultado de más de dos décadas perfeccionando tracciones integrales en Mercedes-Benz.

La nueva Mercedes-Benz Clase X 2025 redefine el segmento de pick-ups premium al combinar un motor diésel V6 de 330 CV con la robustez de la tracción 4Matic, ofreciendo un equilibrio inédito entre potencia, eficiencia y capacidad off-road. Su diseño sofisticado y tecnologías avanzadas la posicionan como una alternativa seria para quienes buscan versatilidad sin renunciar al lujo de la marca alemana. Quienes prioricen rendimiento en terrenos difíciles y confort en carretera encontrarán en este modelo una inversión justificada, aunque conviene comparar su relación calidad-precio con rivales como la BMW X7 Pickup o la próxima generación de la Ford Ranger Raptor. Con esta propuesta, Mercedes-Benz no solo consolida su apuesta por vehículos utilitarios de alto nivel, sino que marca un precedente para el futuro de las camionetas de gama premium en los próximos años.