El Clausura 2024 llega a un punto crítico con solo cinco jornadas por disputarse, y el duelo entre Necaxa y Toluca no podría tener más peso: ambos equipos suman 20 puntos, pero solo uno podrá mantenerse en la pelea directa por la Liga BBVA MX. Los Rayos, con un invicto de tres partidos bajo el mando de Pablo Guede, chocan contra un Toluca que, pese a sus altibajos, sigue siendo letal en el Nemesio Díez, donde ha perdido una sola vez en el torneo. La presión es máxima: un tropiezo aquí podría significar quedarse fuera de la fiesta grande.
Para Necaxa, este partido es más que tres puntos; es la oportunidad de consolidar su resurgimiento tras un Apertura 2023 para olvidar. Toluca, en cambio, busca recuperar la regularidad que lo caracterizó en torneos anteriores. El historial reciente favorece a los Diablos Rojos—ganaron 2-1 en el último enfrentamiento—, pero el necaxa vs. toluca de este sábado promete ser distinto: ambos llegan con urgencias distintas, pero con el mismo objetivo. En una liga donde el margen de error es mínimo, este choque podría definir quién se queda con el boleto a la liguilla y quién se resigna a verla desde afuera.
Dos equipos con hambre de playoffs

El duelo entre Necaxa y Toluca llega con un sabor especial: dos equipos que no ocultan su ambición por colarse en la fiesta grande del Clausura 2024. Los Rayos, tras una campaña irregular pero con destellos de solidez defensiva, suman tres partidos sin perder. Mientras tanto, los Diablos Rojos—acostumbrados a pelear por títulos—vuelven a mostrar la garra que los caracteriza, especialmente en el ataque, donde llevan siete goles en sus últimos cuatro encuentros.
La estadística no miente: Toluca ha sido un hueso duro de roer para Necaxa en los últimos años. En sus últimos cinco enfrentamientos directos, los de la Ciudad de la Eterna Primavera solo han perdido una vez, manteniendo una ventaja psicológica que podría pesar en el Nemesio Díez. Pero los números también revelan que, cuando Necaxa logra imponerse en el mediocampo, su juego vertical desestabiliza incluso a las defensas más ordenadas.
Ambos conjuntos llegan con urgencias distintas pero igual de válidas. Los dirigidos por el técnico de Toluca saben que un tropiezo los alejaría de la zona de clasificación, mientras que los de Aguascalientes ven en este partido una oportunidad dorada para consolidarse en el top 5. La presión está servida.
El medio campo será la batalla decisiva. Toluca, con su tradicional posesión y llegadas por las bandas, chocarán contra un bloque de Necaxa que ha mejorado en la recuperación y en las transiciones rápidas. Un error en esa zona podría definir el partido.
El once ideal y las bajas que marcan la diferencia

El duelo entre Necaxa y Toluca no solo define posiciones en la tabla, sino que expone dos esquemas tácticos con ausencias clave. Los Rayos llegan con la baja de Fernando Arce, su cerebro en mediocampo, cuya capacidad para recuperar balones (promedio de 8.3 por partido este torneo) deja un vacío que obligó a Luis Ignacio González a reconfigurar el bloque. Sin su presencia, la salida limpia desde atrás pierde precisión, algo que Toluca sabe explotar con su presión alta.
En el lado contrario, los Diablos Rojos extrañan a Jean Meneses. El chileno, máximo asistente del equipo en el Clausura 2024 antes de su lesión, desequilibraba con desbordes y centros medidos. Su reemplazo, el joven Santiago García, aporta velocidad pero carece de la experiencia para definir en espacios reducidos.
La defensa será otro punto crítico. Necaxa sufre con la expulsión de Javier Güemez en la jornada pasada, lo que fuerza a alinear a un lateral derecho improvisado. Toluca, en cambio, recupera a Valber Huerta, clave en el juego aéreo (ganó el 68% de los duelos altos en los últimos tres partidos). Pequeños detalles que, en un encuentro ajustado, pueden inclinar la balanza.
Analistas destacan un dato revelador: en los últimos cinco enfrentamientos entre ambos, el equipo con menos bajas por sanción o lesión terminó ganando. Esta vez, la estadística favorece ligeramente a Toluca.
Un resultado que redefine la lucha por la Liguilla

El triunfo de Necaxa por 2-1 sobre Toluca no fue un simple tres puntos: fue un golpe de autoridad en la recta final del Clausura 2024. Los Rayos demostraron que su ascenso en la tabla no es casualidad, sino el resultado de un bloque sólido y un ataque letal en los momentos decisivos. El gol de Facundo Batista al 87’, tras una jugada de contra que desarmó la defensa diabla, dejó en claro que este equipo ya no teme a los grandes.
Analistas deportivos destacan cómo Necaxa ha mejorado su rendimiento en el segundo tiempo, donde ha anotado el 65% de sus goles en el torneo. Contra Toluca, esa tendencia se repitió: los dos tantos llegaron después del minuto 70, aprovechando el desgaste físico de un rival que llegó al partido con tres juegos en ocho días.
Para los Choriceros, la derrota duele doble. No solo perdieron la oportunidad de consolidarse en el quinto lugar, sino que ahora ven cómo equipos como Puebla y Juárez se acercan peligrosamente. La falta de contundencia en área —apenas un remate al arco en los últimos 20 minutos— expuso sus limitaciones cuando el partido se ponía cuesta arriba.
El duelo dejó una verdad incómoda para Toluca: su defensa, antes su mayor fortaleza, ha concedido goles en cuatro de los últimos cinco encuentros. Necaxa, en cambio, sale con el viento a favor: dos victorias seguidas y un colchón de tres puntos sobre el sexto lugar.
Queda poco margen de error. La Liguilla ya no es una aspiración lejana, sino una batalla cuerpo a cuerpo donde cada error se paga caro.
El duelo entre Necaxa y Toluca no es solo otro partido del Clausura 2024, sino un enfrentamiento directo que podría redefinir las aspiraciones de ambos equipos en la lucha por la clasificación, donde cada punto pesa como oro y los errores se pagan caro. Con los Rayos buscando consolidar su ascenso en la tabla y el Diablo decidido a no soltar su puesto de privilegio, el resultado en el Victoria dejará a uno con ventaja psicológica y al otro con la urgencia de reaccionar.
Quienes sigan el encuentro deben prestar atención al mediocampo, donde la batalla por la posesión y los contragolpes rápidos —especialmente por las bandas— podrían inclinar la balanza, así como al estado físico de figuras clave como André-Pierre Gignac o Facundo Batista, cuya influencia suele ser decisiva en estos choques de alto voltaje.
Lo que quede resuelto este fin de semana no será el final, sino el inicio de un sprint final donde la consistencia, más que los destellos individuales, marcará la diferencia entre quedarse en la pelea o ver desde afuera cómo otros aseguran su boleto a la fiesta grande.

