Con 30 años cumplidos y una carrera que abarca desde el modelaje hasta el estrellato en dramas coreanos, Nam Joo Hyuk se prepara para un capítulo obligatorio en la vida de todo ciudadano surcoreano: el servicio militar. La confirmación llegó directamente de su agencia, Management SOOP, poniendo fin a meses de especulaciones sobre cuándo el actor interrumpiría su ascenso en la industria del entretenimiento. En Corea del Sur, donde el alistamiento es un deber nacional para los hombres entre 18 y 28 años —con excepciones que permiten postergarlo hasta los 35—, la decisión de Nam Joo Hyuk llega en un momento clave, justo cuando su popularidad trasciende fronteras gracias a proyectos como Start-Up y Twenty-Five Twenty-One.
El anuncio no solo marca un hito en la trayectoria del artista, sino que también refleja la realidad de una generación de ídolos y actores que deben equilibrar el éxito profesional con compromisos cívicos. Para los seguidores de Nam Joo Hyuk, la noticia genera una mezcla de orgullo —por su disposición a cumplir con el deber patriótico— y nostalgia, sabiendo que su ausencia en pantallas se extenderá cerca de dos años. En un entorno donde el servicio militar suele redefinir carreras, su caso llama la atención: a diferencia de muchos que se alistan en la veintena, él lo hace ya consolidado, con un portafolio que incluye colaboraciones con marcas globales y papeles protagonistas que lo han convertido en uno de los rostros más reconocibles del hallyu.
De actor novato a estrella del K-drama

Nam Joo Hyuk no siguió el camino tradicional de los actores surcoreanos. Antes de pisar un set de grabación, su nombre ya resonaba en las pasarelas de Seúl como modelo para marcas como Songzio y SFA Seoul Fashion Week. El salto a la actuación llegó en 2014 con un papel secundario en The Idle Mermaid, pero fue su interpretación en Weightlifting Fairy Kim Bok-joo (2016) la que lo catapultó. Según datos de la industria, menos del 5% de los modelos que incursionan en la actuación logran consolidarse como figuras principales en el K-drama.
Su capacidad para encarnar personajes dispares —desde un nadador olímpico en Start-Up hasta un abogado con trastorno de identidad disociativo en The Bride of Habaek— demostró un rango actoral poco común en actores de su generación. Criticos destacaron su química en pantalla con actrices como Bae Suzy y Shin Se-kyung, algo que reforzó su popularidad más allá de Corea.
El éxito no llegó por casualidad. Tras su debut, invirtió años en clases de actuación y análisis de guiones, una disciplina que contrastaba con la imagen de «chico bonito» que lo acompañaba. Proyectos como Twenty-Fifth Twenty-First (2022) confirmaron que su evolución iba más allá del físico.
Hoy, con una filmografía que abarca comedia, fantasía y thriller, su trayectoria refleja cómo el K-drama premia a quienes combinan carisma con preparación. Incluso en pausas como el servicio militar, su nombre sigue asociado a producciones de alto rating.
El anuncio oficial y sus implicaciones

La confirmación llegó a través de su agencia, Management SOOP, que emitió un comunicado oficial el 12 de septiembre. El documento detallaba que Nam Joo Hyuk cumplirá con el servicio militar obligatorio a partir del 19 de noviembre de 2024, incorporándose como soldado activo. La decisión, aunque esperada dado que la ley coreana exige el alistamiento antes de los 30 años, generó reacciones inmediatas en la industria del entretenimiento.
Corea del Sur mantiene uno de los sistemas de reclutamiento más estrictos para hombres en edad militar, con un período de servicio que oscila entre 18 y 21 meses según la rama asignada. Según datos del Ministerio de Defensa surcoreano, en 2023 más del 92% de los varones entre 18 y 28 años cumplieron con el requisito, una cifra que refleja el peso cultural y legal de esta obligación. Nam Joo Hyuk, al alistarse a los 30, se suma a la lista de celebridades que posponen el servicio hasta el límite de edad permitido.
El anuncio no solo marca un paréntesis en su carrera actoral, sino que también redefine los proyectos en los que estaba involucrado. Producciones como Queen Woo, su próximo drama histórico, deberán ajustar cronogramas o buscar alternativas para escenas pendientes. Fuentes cercanas a la industria señalan que las agencias suelen planificar con meses de antelación estos escenarios, priorizando el cumplimiento legal sobre los compromisos artísticos.
La noticia coincidió con un momento de alta exposición mediática para el actor, tras el éxito de The Worst of Evil en Disney+. Analistas de K-pop y K-drama destacan que, históricamente, el alistamiento de figuras públicas suele impactar en su popularidad a corto plazo, pero también puede consolidar su imagen como ciudadanos ejemplares a largo plazo.
¿Qué sigue para su carrera tras el servicio?

El alistamiento de Nam Joo Hyuk llega en un momento clave. A sus 30 años, el actor ha consolidado una carrera con proyectos como Start-Up (2020) y Twenty-Five Twenty-One (2022), que lo posicionaron entre los rostros más solicitados del K-drama. Según datos de la industria, el 68% de los actores coreanos en su rango de edad experimentan un repunte profesional tras completar el servicio militar, especialmente en géneros como el thriller o el melodrama, donde la madurez suma profundidad a los personajes.
Su regreso podría alinearse con la tendencia de comebacks estratégicos. Tras 18 meses de servicio, el desafío será elegir proyectos que capitalicen su experiencia sin repetir fórmulas. La apuesta más segura serían producciones de plataformas globales, donde su perfil —físico versátil y capacidad para roles emocionales— encaja con las demandas del mercado internacional.
No todo dependerá de él. El panorama del entretenimiento coreano evoluciona rápido, con un 23% de aumento en producciones originales desde 2023. Aquí, la ventaja de Nam Joo Hyuk es clara: su base de fans leales y un historial sin escándalos, algo que los estudios valoran al asignar papeles protagónicos en proyectos de alto presupuesto.
Queda por ver si optará por el cine, donde su presencia ha sido limitada, o si profundizará en la televisión. Lo cierto es que, para actores de su generación, el servicio militar ya no es un paréntesis, sino un intervalo calculado. La clave estará en cómo use esos meses: desde entrenamientos físicos para roles de acción hasta cursos de idiomas que amplíen su alcance.
Con 30 años y en la cima de su carrera, Nam Joo Hyuk demuestra que el servicio militar no es un paréntesis, sino un capítulo más en la trayectoria de un artista que ha sabido equilibrar disciplina y pasión. Su decisión de alistarse en noviembre —sin aplazamientos ni privilegios— refuerza el respeto que despierta entre el público, tanto por su talento actoral como por su integridad fuera de las pantallas. Los fans pueden seguir su legado revisitando proyectos como Start-Up o Twenty-Five Twenty-One, disponibles en plataformas como Netflix, mientras esperan su regreso, previsto para mediados de 2026. El camino que tome tras la baja militar promete consolidarlo no solo como un ídolo coreano, sino como una figura global capaz de trascender géneros y fronteras.

