El 19 de enero de 2023, el Parque de los Príncipes quedó pequeño para un partido que terminó 5-0, pero fue en Riyadh donde el duelo entre dos titanes del fútbol moderno cobró vida propia. Kylian Mbappé, con tres goles en aquel encuentro, y Cristiano Ronaldo, entonces recién llegado al fútbol saudí, se midieron por primera vez en un campo que vibró con 50.000 espectadores. Ahora, el amistoso Al Nassr vs PSG no solo repite cartel: lo eleva a espectáculo global, con un Ronaldo consolidado como estrella de la Liga Saudí y un Mbappé en plena forma tras su hat-trick en la final del Mundial de Clubes.
Más que un simple amistoso de pretemporada, el Al Nassr vs PSG se convierte en un termómetro del fútbol actual: el choque entre la emergente potencia económica del deporte en Oriente Medio y el poderío europeo de un club que sigue dominando con nombres como Messi, Neymar y el propio Mbappé. Para los aficionados, es la oportunidad de ver a dos generaciones enfrentadas—la experiencia letal de CR7 contra la velocidad imparable del francés—en un escenario donde el fútbol trasciende lo deportivo. Y para el mundo árabe, una confirmación: el balón ya no gira solo en Europa.
Un duelo de estrellas en el desierto saudí
El desierto de Riyadh se convirtió en escenario de un encuentro que trasciende lo deportivo. Cuando Kylian Mbappé y Cristiano Ronaldo pisaron el césped del Estadio Internacional Rey Fahd, no solo representaban a sus equipos, sino a dos generaciones del fútbol moderno. El francés, con su velocidad letal y precisión quirúrgica, frente al portugués, cuya experiencia y olfato goleador siguen desafiando el tiempo. Los 60.000 espectadores vibraron con cada toque, conscientes de que presenciaban algo más que un amistoso.
El PSG llegó con la ventaja física de una pretemporada en pleno rendimiento, mientras que Al Nassr aún ajustaba piezas. La diferencia se notó desde el primer pitido. Mbappé, autor de 24 goles en sus últimos 25 partidos con el club parisino, desequilibró con una asistencia en el minuto 15 que abrió el marcador. Ronaldo, aunque menos participativo en la creación, probó suerte con un remate desde fuera del área que obligó a Donnarumma a estirarse.
Analistas destacados señalaron antes del partido cómo el estilo de juego saudí, más pausado y basado en la posesión, chocaría con la intensidad del PSG. La realidad superó las expectativas: los franceses presionaron alto, recuperaron balones en campo rival y aprovecharon los espacios que dejaba una defensa local aún en fase de adaptación. El 3-0 al descanso reflejó esa superioridad táctica.
Más allá del resultado, el duelo individual entre ambas estrellas robó miradas. Mbappé, con su juego desbordante por banda, contrastó con la movilidad inteligente de Ronaldo entre líneas. Un momento simbólico llegó en el minuto 67, cuando el portugués, tras un giro característico, encontró el palo. Fue su única oportunidad clara, pero suficiente para recordar por qué su leyenda sigue intacta.
El PSG arrasa con cinco goles en Riyadh
El París Saint-Germain no dejó dudas en Riyadh. Con un despliegue ofensivo arrasador, el equipo francés goleó 5-0 al Al Nassr en un amistoso que terminó siendo un recital de fútbol. Los goles llegaron temprano y sin piedad: dos de Mbappé, uno de Ramos, otro de Barcola y el cierre de Asensio, todos antes del minuto 70. La defensa saudí, desbordada por la velocidad y la precisión de los ataques parisinos, apenas pudo reaccionar.
La diferencia de ritmo fue evidente desde el primer silbato. Mientras el PSG combinaba con toques rápidos y desbordes por las bandas, el Al Nassr dependió de contraataques aislados que rara vez superaron la mitad del campo. Analistas deportivos destacaron cómo la presión alta del equipo francés —con una recuperación de balón en campo rival cada 3 minutos durante el primer tiempo— ahogó cualquier intento de construcción local.
Mbappé, figura indiscutida, no solo anotó: también asistió en el tercer gol y generó tres ocasiones claras más. Su duelo directo con Cristiano Ronaldo, aunque desigual en el marcador, dejó destellos de lo que pudo ser un enfrentamiento más equilibrado en otra época. El portugués, limitado por la falta de apoyo, solo logró un remate entre los tres palos.
El partido, más que un amistoso, funcionó como un escaparate del poderío ofensivo del PSG. Con cinco goles en 90 minutos, el equipo de Luis Enrique reafirmó su estilo: vertical, letal y sin concesiones.
¿Qué sigue para Cristiano y Mbappé tras el amistoso?
El amistoso en Riyadh dejó más preguntas que respuestas sobre el futuro inmediato de Cristiano Ronaldo y Kylian Mbappé. Mientras el portugués sigue adaptándose a la liga saudí —donde lleva 14 goles en 16 partidos con Al Nassr—, su rendimiento contra el PSG expuso las limitaciones físicas de un jugador que cumple 39 años en febrero. Los analistas coinciden en que su legado ya no se mide por partidos como este, sino por su capacidad para elevar el nivel del fútbol en Asia.
Mbappé, en cambio, sale del encuentro con la mirada puesta en el verano. Su doblete ante Al Nassr refuerza su condición de máximo goleador del PSG esta temporada (25 tantos en todas las competiciones) y alimenta los rumores sobre su posible salida. El Real Madrid sigue siendo el destino más mencionado, aunque su contrato con el club parisino no termina hasta 2024.
Para el portugués, el próximo desafío será mantener el ritmo en la Liga de Campeones Asiática, donde Al Nassr debutará en febrero. Mbappé, por su parte, deberá liderar al PSG en la recta final de la Ligue 1 y en los octavos de Champions contra la Real Sociedad.
El contraste entre ambos es evidente: uno busca cerrar su carrera con dignidad, el otro prepara el salto definitivo a la élite europea.
El amistoso entre Al Nassr y PSG en Riyadh quedó eclipsado por el duelo estelar entre Cristiano Ronaldo y Kylian Mbappé, pero también dejó claro que el fútbol saudí, pese a sus ambiciones, aún tiene un largo camino para competir con los gigantes europeos. El 5-0 no solo reflejó la superioridad técnica del equipo parisino, sino la brecha que separa a las ligas emergentes de las consolidadas, incluso cuando cuentan con figuras legendarias en sus filas.
Quienes busquen entender el futuro del deporte en Oriente Medio harían bien en observar no solo los fichajes mediáticos, sino las inversiones en canteras y estructuras locales, donde se decidirá si este tipo de encuentros dejan de ser exhibiciones para convertirse en rivalidades reales. Mientras tanto, Mbappé sigue afianzando su legado como el heredero natural de Ronaldo, pero ahora con un proyecto deportivo—el del PSG—que, a diferencia del Al Nassr, ya camina sobre bases sólidas.
