Kylian Mbappé volvió a demostrar por qué es el hombre clave de la selección francesa. Con dos goles letales en el 4-2 sobre Croacia, el delantero del PSG llevó a Les Bleus a un triunfo contundente en la Nations League, reafirmando su dominio en el fútbol europeo. El partido, disputado con intensidad desde el primer minuto, dejó claro que Francia no piensa ceder su cetro sin pelea, mientras Croacia—finalista en el Mundial 2018—mostró grietas en una defensa que antes parecía inquebrantable.
El duelo Croacia vs Francia no fue solo un encuentro más en la fase de grupos: fue un choque de estilos, de generaciones y de ambiciones. Para los aficionados, revivió el clásico europeo que ha entregado partidos épicos, desde la final de Rusia 2018 hasta este nuevo capítulo en la Nations League. Que Mbappé brillara justamente frente a los croatas—rivales históricos—agrega un sabor especial a la victoria gala, mientras Modrić y compañía se quedan con más dudas que respuestas de cara a lo que resta del torneo.
Un duelo con historia en la Nations League

El enfrentamiento entre Francia y Croacia en la Nations League no fue un partido cualquiera. Se trató del reencuentro de dos selecciones que han escrito algunas de las páginas más intensas del fútbol moderno, con una final del Mundial 2018 como telón de fondo. Ese duelo en Moscú, donde los Bleus se impusieron 4-2, quedó grabado en la memoria colectiva, y anoche el escenario se repitió: mismo marcador, misma victoria francesa, pero con un Mbappé aún más letal.
Los croatas llegaron al partido con la intención de borrar el fantasma de Rusia. Sin embargo, la realidad fue tozuda. Francia dominó desde el inicio, con un 62% de posesión en el primer tiempo y un juego vertical que desarmó a una defensa croata acostumbrada a sufrir contra los galos. Los datos no mienten: en los últimos cinco encuentros entre ambas selecciones, Croacia solo ha logrado un empate, mientras que los franceses suman cuatro triunfos.
El estadio vibró con cada toque de balón, especialmente cuando Mbappé, a los 28 minutos, remató con precisión para abrir el marcador. No era casualidad. El delantero del PSG lleva 12 goles en sus últimos 15 partidos con la selección, una cifra que lo consolida como el azote de las defensas europeas. Croacia intentó reaccionar con Modrić tirando de experiencia, pero el medio campo francés, liderado por Griezmann, cortó cada intento con una eficacia quirúrgica.
Al final, el 4-2 reflejó lo visto en el campo: un Francia sólido, con jerarquía en cada línea, y un Croacia que, pese a sus destellos, sigue sin encontrar la fórmula para doblegar a su bestia negra.
Mbappé brilla con doblete en el 4-2 francés

Kylian Mbappé demostró una vez más por qué es considerado el faro ofensivo de Francia. Con dos goles en la victoria 4-2 sobre Croacia, el delantero del PSG elevó su cuenta a 12 tantos en sus últimos 13 partidos con la selección, una racha que consolida su estatus como figura clave en el equipo de Didier Deschamps. Su primer remate, un disparo cruzado desde el borde del área, dejó sin opciones al arquero Dominink Livaković. El segundo llegó tras una jugada colectiva que desarmó la defensa croata, sellando su noche con la precisión que lo caracteriza.
El partido en el Stade de France comenzó con ritmo acelerado, pero fue Mbappé quien rompió el empate inicial. Su conexión con Antoine Griezmann, autor de una asistencia en el primer gol, recordó a los mejores momentos de la dupla durante el Mundial 2018. Los croatas, aunque reaccionaron con goles de Lovro Majer y Mario Pašalić, nunca lograron contener la velocidad del francés.
Analistas destacados resaltaron su capacidad para decidir en momentos clave, especialmente en un torneo como la Nations League, donde la presión es constante. Mbappé no solo anotó: también generó tres ocasiones claras de gol y completó el 85% de sus pases en campo rival.
La afición francesa coreó su nombre al finalizar el encuentro, un reconocimiento a un jugador que, a sus 24 años, ya acumula más de 40 goles con la camiseta bleue. Croacia, subcampeona del mundo en 2018, quedó expuesta ante la jerarquía de un equipo que, con Mbappé al frente, mira con ambición hacia la Eurocopa 2024.
Croacia busca recuperación antes del Euro 2024

La derrota ante Francia dejó al descubierto las grietas de una Croacia que aún no logra consolidar su renovación generacional. El equipo de Zlatko Dalić, subcampeón del mundo en 2018, mostró falencias defensivas evidentes: los Bleus remataron 12 veces al arco en 90 minutos, según datos de Opta. La falta de solidez en la zaga y la lentitud en la transición ofensiva fueron aprovechadas por un Mbappé letal, que anuló a los laterales croatas con su velocidad.
El resultado no solo duele por el marcador, sino por el momento. A menos de seis meses del Euro 2024, Croacia ocupa el cuarto puesto en su grupo de la Nations League, con solo una victoria en cinco partidos. Los analistas señalan que el problema no es la ausencia de talento —jugadores como Majer o Kramarić siguen rindiendo en sus clubes—, sino la dificultad para sincronizar un bloque que ya no cuenta con la experiencia de Modrić en su mejor versión.
Dalić tiene trabajo por delante. La prioridad ahora es ajustar el sistema táctico antes del torneo en Alemania. La pregunta que resuena es si podrán recuperar el nivel que los llevó a ser finalistas en Rusia, o si esta generación está condenada a quedar en la sombra de aquel equipo histórico.
El partido dejó claro que Francia sigue siendo un bloque ofensivo letal cuando Mbappé enciende su velocidad y Griezmann teje el juego, pero también expuso las grietas defensivas que Croacia supo aprovechar con su presión alta y transiciones rápidas. Los Bleus salieron con el triunfo, pero el 4-2 final es un recordatorio de que, sin solidez en la zaga, hasta los equipos con talento sobrado pagan facturas caras contra rivales de jerarquía.
Quienes busquen lecciones tácticas harían bien en repasar cómo Modrić y Kovačić desequilibraron con pases filtrados entre líneas, un recurso que cualquier equipo con mediocentros técnicos podría replicar contra defensas estáticas. La Nations League, más que un torneo de exhibición, se confirma como laboratorio ideal para ajustar detalles antes de que lleguen citas mayores.
El próximo duelo entre ambas selecciones—ahora con el orgullo croata herido y un Mbappé en racha—promete ser un termómetro aún más fiable de cara a lo que se avecina en el fútbol europeo.

