El termómetro en Mante alcanzó los 38°C este jueves, una cifra que sitúa a la ciudad en alerta roja por calor extremo hasta el sábado. Las autoridades meteorológicas advierten que las temperaturas seguirán superando los 35°C durante el día, con sensaciones térmicas aún más altas debido a la humedad relativa. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó que esta ola de calor rompe récords históricos para la región, donde los meses de mayo ya no son sinónimo de transiciones suaves, sino de picos de calor anticipado.
El tiempo en Ciudad Mante no solo afecta a los termómetros: las calles se vacían en las horas centrales del día, los cultivos locales enfrentan estrés hídrico y los hospitales refuerzan protocolos por golpes de calor. Con la alerta extendida hasta el fin de semana, los pronósticos insisten en que el tiempo en Ciudad Mante mantendrá condiciones extremas, especialmente entre las 12:00 y las 17:00 horas. La recomendación es clara: hidratación constante, evitar la exposición prolongada al sol y priorizar actividades en espacios ventilados.
Ola de calor sin precedentes azota Mante

Mante amanece sofocada bajo una ola de calor que ha roto récords históricos. El termómetro marcó 38°C este jueves, temperatura no registrada en la ciudad desde 1998, según datos del Servicio Meteorológico Nacional. Las calles lucen semivacías en las horas pico de sol, mientras los comercios ajustan horarios para proteger a empleados y clientes.
La alerta por calor extremo se extenderá hasta el sábado, con sensaciones térmicas que podrían superar los 40°C en zonas sin sombra. Especialistas en climatología advierten que este fenómeno se intensifica por la combinación de altas presiones atmosféricas y la humedad residual de las lluvias recientes. Los hospitales locales reportan un incremento del 30% en consultas por deshidratación y golpes de calor desde el martes.
Autoridades municipales activaron protocolos de emergencia: se habilitaron centros de refrigeración en bibliotecas y plazas techadas, y se suspendieron actividades al aire libre en escuelas. Mientras tanto, agricultores de la región ya calculan pérdidas en cultivos sensibles como el sorgo, donde las temperaturas extremas aceleran la evaporación del agua en el suelo.
El pronóstico no ofrece alivio inmediato. Para el viernes, se esperan 37°C con vientos débiles que impedirán la dispersión del calor acumulado en el asfalto y las estructuras metálicas.
Termómetros rozan los 40°C: zonas más afectadas

El termómetro en Mante no perdona. A las 15:00 horas de este jueves, la estación meteorológica local registró 38.2°C, una cifra que supera en 4 grados el promedio histórico para junio en la región. Los modelos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) advierten que, de mantenerse esta tendencia, el valle del Ébano podría alcanzar los 40°C antes del sábado, especialmente en zonas urbanas con alta concentración de asfalto y escasa vegetación.
Las colonias más golpeadas por el calor extremo son Lomas del Pedregal, Valle Verde y Centro, donde la sensación térmica supera los 42°C debido al efecto «isla de calor urbano». Aquí, los techos de lámina y la falta de áreas verdes intensifican la radiación solar.
En las afueras, la situación no mejora. Municipios como Villagrán y El Naranjo reportan temperaturas de 37°C a la sombra, con alertas rojas para actividades al aire libre entre las 12:00 y 17:00 horas. Según datos del Servicio Meteorológico Nacional, el 70% de los golpes de calor en Tamaulipas durante 2023 ocurrieron en este horario.
Las autoridades locales recomiendan extremar precauciones: hidratación constante, uso de bloqueador solar y evitar la exposición prolongada. Los hospitales de la zona ya activaron protocolos de emergencia ante el aumento de casos por deshidratación.
Medidas urgentes para protegerse del calor extremo

Ante el registro de 38°C en Mante y la alerta por calor extremo que se extenderá hasta el sábado, las autoridades sanitarias recomiendan priorizar la hidratación constante. Beber agua cada 20 o 30 minutos —incluso sin sentir sed— es clave para evitar golpes de calor, especialmente en grupos vulnerables como adultos mayores, niños y personas con enfermedades crónicas. Estudios de la Secretaría de Salud indican que el 60% de los casos de deshidratación grave en olas de calor ocurren por subestimar los síntomas iniciales: mareos, fatiga o dolor de cabeza.
Evitar la exposición al sol entre las 11:00 y las 16:00 horas no es una sugerencia, sino una medida obligatoria. Quienes deban salir en ese horario deben usar ropa holgada de colores claros, gorras de ala ancha y protector solar con factor 50+. Los espacios cerrados sin ventilación, como vehículos estacionados, pueden alcanzar temperaturas letales en menos de 10 minutos.
Las comidas ligeras y frescas —frutas, verduras, ensaladas— ayudan a regular la temperatura corporal. Alimentos pesados o con alto contenido graso aumentan la deshidratación. En el hogar, el uso de ventiladores o aire acondicionado a 24°C, junto con cortinas cerradas en ventanas expuestas al sol, reduce el riesgo de estrés térmico.
Ante síntomas como confusión, náuseas o piel enrojecida y seca, se debe actuar rápido: mover a la persona a la sombra, humedecer su ropa y buscar atención médica inmediata. Los servicios de emergencia en Tamaulipas reportan un incremento del 30% en llamadas por insolación durante olas de calor.
El termómetro en Mante no da tregua: los 38°C registrados este jueves confirman que la ola de calor extremo no es un aviso aislado, sino una realidad que persistirá al menos hasta el sábado, con riesgos concretos para la salud y las actividades cotidianas. Las autoridades insisten en que este no es un calor común, sino un fenómeno con potencial para agravar problemas como deshidratación, golpes de calor o fallas en el suministro eléctrico por el uso masivo de ventiladores y aires acondicionados. Ante esto, lo más sensato es reorganizar horarios—evitar la calle entre las 11:00 y las 17:00, priorizar la hidratación constante y estar atentos a síntomas como mareos o confusión—, mientras se monitorean los boletines de Protección Civil, que podrían extender las alertas si las condiciones empeoran. La próxima semana traerá un ligero descenso, pero el patrón climático deja claro que el verano en la región ya no sigue los guiones de años anteriores.

