Con más de 12 millones de pasajeros esperados solo en los aeropuertos españoles, la temporada de fiestas se perfila como uno de los periodos de mayor movimiento aéreo del año. Las cifras, que superan en un 8% las registradas en 2022, reflejan no solo la recuperación total del sector tras la pandemia, sino también un récord histórico en vuelos nacionales e internacionales. Madrid-Barajas, El Prat y Málaga lideran la demanda, con picos de operaciones que obligarán a reforzar plantillas y optimizar horarios para evitar colapsos en días clave como el 22 de diciembre o el 5 de enero.

La temporada de fiestas no es solo sinónimo de reuniones familiares o escapadas invernales, sino también un termómetro económico: el gasto en billetes, alojamiento y consumo en destinos turísticos inyectará más de 3.000 millones de euros a la economía local. Aerolíneas como Iberia o Vueling ya han anunciado tarifa dinámicas para rutas con alta ocupación, mientras que los aeropuertos activan protocolos especiales para agilizar controles de seguridad y reducir tiempos de espera. Para los viajeros, esto significa planificar con semanas de antelación o arriesgarse a pagar sobreprecios en fechas señaladas.

El repunte del tráfico aéreo en Navidad y Año Nuevo

El periodo entre el 22 de diciembre y el 7 de enero se perfila como el de mayor actividad en los aeropuertos españoles desde 2019. Las reservas de vuelos nacionales e internacionales superan ya en un 12% las cifras del mismo tramo en 2022, según datos de Aena, con Madrid-Barajas, Barcelona-El Prat y Málaga-Costa del Sol a la cabeza. Las rutas hacia América Latina —especialmente México, Argentina y Colombia— registran un aumento del 18%, impulsadas por el turismo de reunificación familiar.

El puente de la Constitución marcó el pistoletazo de salida, pero es en Nochevieja y Reyes cuando se concentran los picos más agudos. Aerolíneas como Iberia y Vueling han reforzado sus frecuencias en un 25% para estas fechas, con aviones operando al 95% de su capacidad. Los analistas del sector atribuyen el repunte no solo a la recuperación postpandemia, sino a un cambio de hábitos: cada vez más españoles optan por escapadas cortas de 3 o 4 días en lugar de estancias prolongadas.

El tráfico de conexiones entre islas también bate récords. Palma de Mallorca, Tenerife Sur y Gran Canaria prevén mover 1,8 millones de pasajeros solo en vuelos domésticos, un 9% más que el año pasado. Las compañías low cost, que dominan estas rutas, han lanzado tarifas promocionales desde 29 euros por trayecto, atrayendo a viajeros que combinan turismo y visitas a familiares.

La logística en tierra se ajusta al ritmo. Aena ha contratado 1.200 empleados temporales para agilizar controles de seguridad y facturación, mientras que los aeropuertos con mayor afluencia amplían sus horarios de operación hasta las 23:00. Aun así, se recomienda llegar con tres horas de antelación en vuelos intercontinentales: los colapsos en el parking de Barajas durante el puente de diciembre ya advirtieron de los desafíos que enfrentará la infraestructura.

Destinos más demandados y estrategias de los aeropuertos

Barcelona-El Prat, Madrid-Barajas y Palma de Mallorca lideran la demanda con más del 60% de las reservas confirmadas para vuelos nacionales e internacionales. Según datos de Aena, el aeropuerto de Barcelona espera superar los 3 millones de pasajeros solo en diciembre, un récord que refleja el auge del turismo de ciudad y las conexiones con Europa. Las rutas a Londres, París y Ámsterdam registran ocupaciones cercanas al 95%, mientras que los vuelos transatlánticos a Nueva York y Miami ya han agotado plazas en fechas clave como Nochevieja.

Los aeropuertos de las Islas Canarias, especialmente Tenerife Sur y Gran Canaria, experimentan un repunte del 18% en comparación con 2022. La estrategia de ampliar frecuencias con el norte de Europa —con nuevas rutas desde Escandinavia y Alemania— ha sido clave. También han optimizado los horarios de aterrizaje para evitar saturaciones, priorizando vuelos chárter de operadores como TUI y Jet2.

Málaga-Costa del Sol apuesta por el turismo de proximidad con promociones dirigidas a viajeros franceses y británicos, que representan el 40% de sus pasajeros en invierno. La terminal ha habilitado mostradores exclusivos para familias y grupos, reduciendo los tiempos de facturación en un 30%. Mientras, aeropuertos secundarios como Valencia y Bilbao refuerzan sus conexiones con hubs europeos para capturar tráfico de escala.

La clave, según analistas del sector aéreo, está en la diversificación: combinar destinos tradicionales con emergentes —como Sevilla, cuya demanda crece un 12%— y ajustar tarifas dinámicas según la ocupación. Las low cost dominan el mercado interno, pero las aerolíneas de bandera recuperan terreno en rutas de largo radio.

Cómo evitar colas y retrasos en las fechas pico

Los viajeros que planean volar entre el 20 de diciembre y el 7 de enero pueden reducir esperas con estrategias simples. Reservar vuelos en horarios menos concurridos —como las primeras horas de la mañana o las noches— evita las aglomeraciones típicas de mediodía. Según datos de Aena, los aeropuertos registran un 30% menos de saturación en estos tramos horarios, lo que acelera los controles de seguridad y el embarque.

El check-in online y la descarga del pase de abordar en el móvil ahorran minutos valiosos. Quienes viajan solo con equipaje de mano deben priorizar este método, ya que las colas en mostradores de facturación suelen ser las más largas. Llegar con dos horas de antelación en vuelos europeos y tres en intercontinentales sigue siendo clave, pero optimizar el tiempo dentro del aeropuerto marca la diferencia.

La elección del día también influye. El 23 y el 30 de diciembre, junto al 6 de enero, son los picos absolutos. Quienes tengan flexibilidad pueden optar por fechas como el 24 por la tarde o el 2 de enero, cuando la afluencia baja notablemente.

Los expertos en logística aérea recomiendan evitar objetos metálicos en la ropa o mochilas para agilizar el control de seguridad. Un error común es llevar líquidos sin cumplir las normas (envases mayores a 100 ml), lo que obliga a repetir el escáner y retrasa a otros pasajeros.

Por último, usar apps oficiales de los aeropuertos para monitorear colas en tiempo real permite ajustar la llegada. Algunos, como Madrid-Barajas, actualizan cada 15 minutos los tiempos de espera en cada zona.

La temporada navideña consolida a España como uno de los destinos más demandados de Europa, con 12 millones de pasajeros moviéndose por sus aeropuertos en apenas unas semanas, una cifra que refleja tanto el tirón del turismo internacional como el dinamismo de los viajes nacionales. El repunte supera ya los niveles prepandemia, confirmando que el sector aéreo ha recuperado su ritmo, aunque con retos logísticos que exigen planificación. Quienes vuelen entre el 22 de diciembre y el 8 de enero deberían anticipar llegadas con al menos dos horas de margen en aeropuertos como Madrid-Barajas o Barcelona-El Prat, donde los picos de afluencia pueden ralentizar controles de seguridad y facturación, especialmente en horas punta. La clave para 2024 estará en cómo gestionen las infraestructuras esta demanda récord sin sacrificar eficiencia, algo que marcará el listón para futuras temporadas altas.