El Cetram Constitución de 1917 dejará de ser un punto de conexión aislado para convertirse en el extremo sur de la nueva Línea 7 del Metrobús, un corredor de 18 kilómetros que promete reducir a 45 minutos el trayecto hasta Indios Verdes. Con 29 estaciones y capacidad para transportar hasta 130 mil pasajeros diarios, esta ruta no solo aliviará la saturación de la Línea B del Metro, sino que redefinirá la movilidad en una de las zonas más densas de la Ciudad de México: Tláhuac e Iztapalapa.

Para los más de 200 mil usuarios que diariamente transitan por el Cetram Metro Constitución de 1917, la llegada de este servicio representa un cambio radical. Actualmente, quienes viajan desde el oriente hacia el norte de la ciudad enfrentan trasbordos largos y rutas indirectas; la Línea 7 eliminará escalas innecesarias, conectando directamente con puntos clave como el Aeropuerto Internacional, la Central del Norte y la estación Oceanía. La obra, que incluye carriles confinados y puentes peatonales, también busca ordenar el caos vial que rodea al Cetram, donde el comercio informal y el transporte irregular han complicado durante años el acceso a la estación.

De una terminal olvidada a nodo clave del oriente

De una terminal olvidada a nodo clave del oriente

El Cetram Constitución de 1917 pasó décadas como un punto marginal en el mapa de movilidad capitalino. Ubicado en la alcaldía Tláhuac, su infraestructura envejeció sin recibir las actualizaciones que sí llegaron a otras terminales. Los usuarios lo asociaban con tiempos de espera prolongados y conexiones limitadas, una percepción que los datos respaldaban: en 2022, solo el 12% de los viajes en transporte público del oriente de la ciudad iniciaban o terminaban allí, según cifras de la Secretaría de Movilidad.

La llegada de la Línea 7 del Metrobús cambia radicalmente ese panorama. La terminal dejará de ser un destino final para convertirse en un hub de transferencia modal, vinculando el Tren Ligero, las rutas de trolebús y ahora el corredor de autobuses de alta capacidad. Urbanistas destacan que esta integración podría reducir hasta en un 30% los tiempos de traslado hacia el centro de la ciudad para los 800 mil habitantes de la zona oriente.

El rediseño del espacio también juega un papel clave. Las obras incluyeron la ampliación de andenes, la instalación de sistemas de información en tiempo real y la creación de áreas peatonales seguras, algo que antes brillaba por su ausencia. Los comercios locales ya reportan un incremento en el flujo de clientes desde que comenzaron las pruebas del nuevo servicio.

Lo que antes era un punto ciego en la red de transporte se transforma en un eslabón estratégico. La conexión directa con Indios Verdes no solo beneficia a los usuarios de Tláhuac, Iztapalapa y Xochimilco, sino que alivia la saturación en estaciones como Pantitlán y San Lázaro, históricamente colapsadas por la demanda.

Trayectos, horarios y conexiones con otras líneas

Trayectos, horarios y conexiones con otras líneas

El recorrido de la Línea 7 del Metrobús abarcará 18.5 kilómetros desde el CETRAM Constitución de 1917 hasta Indios Verdes, con un tiempo estimado de viaje de 45 minutos en condiciones normales. La ruta conectará puntos clave como la Alcaldía Iztapalapa, el Hospital General Balbuena y la Estación Oceanía del Metro, optimizando el traslado para más de 120 mil usuarios diarios según proyecciones de movilidad urbana.

Los horarios de operación cubrirán de 4:30 a 00:00 horas, con frecuencias de 3 a 5 minutos en horas pico. Esta sincronización busca reducir los tiempos de espera y evitar saturaciones, especialmente en las conexiones con las líneas 1, 3 y 5 del Metro, así como con el Mexibús Línea 1.

Un estudio de la Secretaría de Movilidad capitalina destaca que el 68% de los usuarios que abordarán esta línea provendrán de transbordos desde otras rutas, lo que subraya la importancia de sus paradas estratégicas. Entre ellas destacan las estaciones intermodales en Pantitlán y Oceanía, diseñadas para facilitar el acceso a corredores como el Tren Suburbano y el Trolebús.

Para garantizar fluidez, se implementarán carriles confinados y semáforos inteligentes en cruces críticos, como el de Avenida Central y Eje 3 Oriente. La integración con sistemas de pago electrónico también agilizará el proceso, evitando cuellos de botella en las estaciones de mayor afluencia.

El impacto en 500 mil usuarios diarios y los próximos pasos

El impacto en 500 mil usuarios diarios y los próximos pasos

La puesta en marcha de la Línea 7 del Metrobús no solo reconfigurará la movilidad en el oriente de la Ciudad de México, sino que impactará directamente a más de medio millón de usuarios que transitan a diario por la zona. Según datos de la Secretaría de Movilidad local, el corredor Constitución de 1917-Indios Verdes concentra uno de los flujos más intensos de pasajeros, con picos de hasta 60 mil personas por hora en las estaciones de traslado. La reducción de 45 minutos en el trayecto —frente a las casi dos horas que hoy demanda el mismo recorrido en transporte público convencional— liberará tiempo y recursos para miles de trabajadores, estudiantes y comerciantes.

El beneficio más inmediato se reflejará en la CETRAM Constitución de 1917, un nodo crítico donde convergen 12 rutas de microbuses y combis. La integración con el Metrobús eliminará los cuellos de botella que hoy generan retrasos de hasta 30 minutos en las conexiones con la Línea A del Metro.

Para garantizar una transición ordenada, las autoridades implementarán un plan piloto durante los primeros dos meses. Esto incluirá señalización bilingüe en estaciones clave, módulos de atención para resolver dudas sobre tarifas integradas y ajustes en los horarios de los alimentadores. Especialistas en transporte urbano advierten que el éxito dependerá de la capacidad para redistribuir el 20% de usuarios que actualmente optan por rutas informales, atraídos por la rapidez —aunque insegura— de estas alternativas.

El siguiente paso será evaluar la demanda real para ampliar la frecuencia de unidades en horarios pico. Si los patrones de uso confirman las proyecciones, la línea podría operar con intervalos de 3 minutos entre autobuses, un estándar que hoy solo cumplen los corredores más consolidados, como Insurgentes.

La Línea 7 del Metrobús no solo acortará a 45 minutos el trayecto entre Constitución de 1917 y Cetram Indios Verdes, sino que redefinirá la movilidad en el oriente de la ciudad, conectando zonas históricamente aisladas con corredores de transporte eficientes. Para los usuarios que dependen de este tramo, planificar viajes en horas valle—entre 10:00 y 16:00—puede evitar aglomeraciones y optimizar el tiempo, especialmente en los transbordos hacia el Metro o Mexibús. Con este proyecto en marcha, el siguiente paso será evaluar su impacto real en la reducción de tiempos y emisiones, un indicador clave para futuras expansiones de la red.