El León no dio tregua. Con un contundente 3-1 sobre Tijuana en el Clausura 2024, la Fiera escaló al quinto puesto de la tabla general, consolidando su ritmo como uno de los equipos más letales en casa. Los goles de Víctor Dávila, Fidel Ambríz y un autogol de Christian Rivera sellaron una victoria que no solo sumó tres puntos clave, sino que expuso las debilidades defensivas de un Xolos que llegó al Nou Camp con aspiraciones, pero se topó con un rival inspirado y letal en la definición.
El duelo Tijuana vs León dejó claro que el torneo está lejos de definirse. Para los de La Franja, el triunfo significa oxígeno en la lucha por la Liguilla, mientras que los fronterizos se quedaron con las manos vacías y la urgencia de corregir errores si quieren mantenerse en la pelea. Con este resultado, el equipo de Nicolás Larcamón demuestra que, cuando ajusta su juego ofensivo, pocos rivales pueden frenarlo—una advertencia para los aspirantes al título y un recordatorio de que, en el fútbol mexicano, los puntos se ganan con garra, no con promesas.
Un Tijuana en caída libre recibe a la Fiera

El Tijuana llegó al partido contra León con la peor racha defensiva del Clausura 2024: 18 goles en contra en los últimos ocho encuentros, una cifra que refleja el desorden en su línea de cuatro y la falta de solidez bajo los tres palos. Los Xolos no solo acumulan derrotas, sino que las encajan con un patrón preocupante: errores en la salida de balón, desmarques tardíos y una portería que parece más ancha cada jornada. La visita de la Fiera—equipo que lleva tres victorias consecutivas—no podía llegar en peor momento.
Desde el pitido inicial, se notó la diferencia de ritmo. Mientras León presionaba alto y recuperaba balones en campo rival, Tijuana retrocedía con torpeza, como si el peso de la tabla general (penúltimo lugar antes del duelo) les hubiera robado velocidad de pensamiento. Los cambios tácticos recientes—incluido el regreso a un 4-2-3-1—no han logrado frenar el declive. Analistas señalan que, desde la salida de su último entrenador, el equipo ha perdido 12 de 17 puntos posibles.
La afición en el Estadio Caliente, cada vez más escéptica, recibió con silbidos los primeros minutos de juego. No era solo frustración por los resultados, sino por la falta de identidad: un Tijuana que ya no asfixia con presión, que no genera juego por las bandas y que, en defensa, parece esperar el error para reaccionar. León, en cambio, aprovechó cada resquicio.
El gol tempranero de La Fiera—fruto de un contraataque fulminante—confirmó lo que las estadísticas advertían: Tijuana es el equipo que más goles recibe en los primeros 15 minutos (6 en este torneo). Sin correcciones urgentes, la caída libre podría terminar en el descenso directo.
Goles, polémica y un León que no perdona

El León no solo sumó tres puntos clave, sino que dejó en claro su jerarquía ante un Tijuana que nunca logró recuperarse del golpe inicial. El primer gol llegó al minuto 12, obra de Victor Dávila, quien remató de primera tras un centro rasante desde la derecha. La defensa de los Fronterizos quedó expuesta en esa jugada, un error que los analistas deportivos señalaron como clave: en lo que va del Clausura 2024, el 68% de los goles que ha recibido el club bajacaliforniano provienen de fallas en la marca en zonas laterales.
La polémica no tardó en llegar. Al 38’, el árbitro marcó penal a favor del León tras una entrada de Vladimir Loroña sobre Ángel Mena dentro del área. Las protestas del cuerpo técnico de Tijuana fueron inmediatas, con el entrenador gesticulando airado hacia el cuarto árbitro. Las repeticiones mostraron un contacto mínimo, pero suficiente para que el silbante, respaldado por el VAR, mantuviera la decisión. Mena convirtió desde los once pasos, extendiendo la ventaja y enfriando cualquier atisbo de reacción visitante.
El tercer gol, anotado por Fidel Ambríz al inicio del complemento, fue un golpe de gracia. Un contraataque rápido, con pases filtrados entre líneas, dejó en evidencia la falta de solidez en la transición defensiva de los Xolos. Tijuana descontó con un cabezazo de Christian Rivera al 70’, pero ya era tarde: el León administró el ritmo, controló el mediocampo y cerró filas atrás cada vez que el rival intentó acercarse.
El estadio Nou Camp vibró con cánticos de «¡Campeón, campeón!» en los minutos finales, un recordatorio de que este equipo no perdona cuando tiene la iniciativa. La victoria los coloca en el quinto puesto de la tabla general, a solo dos puntos del liderato.
La tabla se mueve: ¿puede León pelear por la Liguilla?

El triunfo contundente ante Tijuana no solo le dio tres puntos clave al León, sino que lo catapultó al quinto puesto de la tabla general. Con 22 unidades en 13 jornadas, los Panzas Verdes igualaron el ritmo de equipos como Monterrey y América, aunque con un partido menos disputado. La diferencia de goles (+5) y una ofensiva que lleva 21 anotaciones en el torneo —la tercera más efectiva del Clausura— les dan argumentos sólidos para soñar con la Liguilla.
El cambio de dinámica es evidente. Tras un inicio irregular, el equipo de Nicolás Larcamón encadenó tres victorias consecutivas, incluyendo el 3-1 ante los Xolos, donde dominó el mediocampo y aprovechó los errores rivales. Analistas destacan su solidez en casa: en el Nou Camp han sumado 14 de sus 22 puntos, una cifra que solo superan los líderes.
Sin embargo, el margen es estrecho. A solo dos puntos del séptimo lugar y con equipos como Toluca y Santos acechando, cada error podría costar caro. La próxima prueba será contra Puebla, un rival directo en la pelea por los puestos de clasificación.
La historia reciente les sonríe: en los últimos cinco torneos, León ha logrado colarse a la fase final cuando superó los 23 puntos. Con cuatro fechas por disputar, el objetivo está al alcance.
El León demostró contra Tijuana que su momento de forma no es casualidad: con un 3-1 contundente, el equipo de La Fiera no solo sumó tres puntos clave, sino que escaló al quinto puesto del Clausura 2024, consolidándose como un rival incómodo para cualquier aspirante a la liguilla. La solidez defensiva en la segunda mitad y la efectividad de Victor Dávila —autor de un doblete— marcaron la diferencia frente a un Xolos que pagó caro sus errores en la salida de balón.
Quienes sigan a los esmeraldas deben prestar atención a su ritmo en los próximos partidos: mantener esta intensidad en casa y mejorar el rendimiento como visitante será vital para no depender de resultados ajenos en la recta final. El mensaje está claro: si León logra repetir este nivel, la clasificación a la fase final dejará de ser una posibilidad para convertirse en una realidad tangible.

