El fuego arrasó con tres negocios en menos de dos horas. El incendio registrado en Plaza Sendero San Luis la tarde de este martes obligó a desalojar a cientos de personas y dejó pérdidas materiales que las autoridades aún cuantifican. Los bomberos trabajaron contra reloj para controlar las llamas, que se propagaron rápidamente por un ducto de ventilación compartido entre los locales afectados: una tienda de ropa, una cafetería y un establecimiento de electrónicos. Testigos reportaron columnas de humo visibles desde varias cuadras a la redonda.
Ubicada en una de las zonas comerciales más transitadas de San Luis Potosí, Plaza Sendero San Luis se convirtió en el centro de operaciones para cuerpos de emergencia y protección civil. El incidente no solo generó alarmas entre los locatarios, sino que también puso en evidencia los protocolos de seguridad en centros comerciales de alta afluencia. Mientras las investigaciones determinan el origen del siniestro, comercios vecinos reanudaron actividades con medidas reforzadas, aunque el olor a quemado y los vidrios rotos aún marcan el paisaje de lo que fue una jornada de caos y tensión.
El incendio que sacudió un centro comercial emblemático
El fuego se declaró alrededor de las 15:47 horas en el área de alimentos de Plaza Sendero San Luis, según reportes de la Dirección de Protección Civil de Potosí. Las llamas se propagaron con rapidez por el sistema de extracción de humos, afectando inicialmente a un local de comida rápida antes de extenderse a dos establecimientos colindantes. Testigos describieron columnas de humo negro visibles a más de 500 metros a la redonda, mientras el olor a plástico quemado inundaba las calles aledañas. La respuesta de los bomberos fue inmediata, con seis unidades desplegadas en menos de 12 minutos, aunque el tráfico vespertino complicó el acceso inicial al centro comercial.
El local más afectado, una franquicia de hamburguesas con 15 años de operación en el lugar, sufrió daños estructurales en su techo y pérdida total de equipos. Según estimaciones preliminares de la Asociación Mexicana de Protección contra Incendios (AMPCI), los incendios en centros comerciales con sistemas de ventilación forzada pueden alcanzar temperaturas superiores a los 800°C en menos de cinco minutos, lo que explica la velocidad con que el siniestro consumió el área de cocinas. Los otros dos negocios —una tienda de ropa y un puesto de jugos— presentaron daños por humo y agua, aunque sus propietarios confirmaron que no hubo pérdidas de mercancía crítica.
La evacuación preventiva se ejecutó en dos fases: primero los clientes, guiados por el personal de seguridad del centro comercial, y luego los empleados de los 42 locales restantes. Aunque no se reportaron heridos, tres personas —dos mujeres y un niño— fueron atendidas por crisis nerviosa en el exterior. Las imágenes compartidas en redes sociales mostraban a familias con carritos de compras abandonados en medio del estacionamiento, mientras el protocolo de emergencia impedía el reingreso para recuperar pertenencias.
Plaza Sendero San Luis, inaugurado en 2008 como parte de la expansión de la cadena en el Bajío, había sido sometido a una inspección de seguridad apenas en noviembre pasado, donde se detectaron «deficiencias menores» en los extintores de la zona de alimentos, según documentos obtenidos por este medio. El centro comercial, que recibe un promedio de 12,000 visitantes los fines de semana, permanecerá cerrado al menos 48 horas mientras peritos de la Fiscalía General del Estado determinan el origen exacto del incendio.
Daños materiales y evacuación masiva en tiempo récord
El incendio en Plaza Sendero San Luis dejó a su paso daños materiales significativos en al menos tres locales comerciales, según el reporte preliminar de los bomberos. Las llamas, que se propagaron con rapidez debido a materiales inflamables almacenados en uno de los establecimientos, afectaron principalmente a una tienda de electrónicos, una farmacia y un restaurante de comida rápida. Testigos señalaron que el humo negro, visible a varios kilómetros de distancia, obligó a activar protocolos de emergencia en menos de 10 minutos.
La evacuación masiva se ejecutó en tiempo récord. Autoridades municipales confirmaron que más de 500 personas, entre clientes y empleados, fueron desalojadas en menos de 20 minutos gracias a la coordinación entre seguridad privada del centro comercial, bomberos y policía local. Un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) sobre emergencias en espacios públicos destaca que, en casos similares, el factor clave para evitar víctimas es la respuesta inmediata en los primeros 15 minutos —plazo que, en esta ocasión, se cumplió con eficacia.
Mientras los equipos de emergencia controlaban las llamas, los comercios aledaños sufrieron pérdidas por agua y humo. Dueños de negocios cercanos reportaron mercancía dañada, equipos electrónicos inservibles y estructuras con grietas por el calor intenso. Uno de los afectados, un local de ropa, estimó que las pérdidas superan los 200 mil pesos solo en inventario.
El área perimetral quedó acordonada durante casi tres horas, tiempo en el que se verificó la estabilidad de la estructura del edificio. Aunque no hubo heridos graves, dos personas fueron atendidas por inhalación de humo y crisis de ansiedad. Las autoridades ya iniciaron las investigaciones para determinar si el origen del siniestro fue un cortocircuito, como sugieren las primeras hipótesis, o un descuido en el manejo de sustancias inflamables.
Los tres negocios más afectados por las llamas
El incendio en Plaza Sendero San Luis golpeó con mayor fuerza a tres establecimientos, dejando pérdidas materiales que podrían superar los 12 millones de pesos según estimaciones preliminares de la Cámara Nacional de Comercio (CANACO). Entre los más afectados destaca una farmacia de cadena nacional, donde las llamas consumieron medicamentos, equipos de refrigeración y sistemas de cómputo. El local, ubicado en la zona central del centro comercial, presentó daños estructurales en el 60% de su área, con el techo parcialmente colapsado y vitrinas derretidas por el intenso calor. Testigos relataron que el humo negro que emanaba del lugar era visible desde dos cuadras a la distancia.
El segundo negocio con mayores pérdidas fue una tienda de ropa deportiva. Aunque el fuego no alcanzó directamente las existencias, el sistema de rociadores automáticos se activó por más de 20 minutos, empapando mercancía valorada en cerca de 3 millones de pesos. La humedad generada por el agua y el humo dejó telas manchadas, etiquetas ilegibles y calzado deformado. Especialistas en siniestros comerciales señalan que este tipo de daños indirectos suelen representar hasta el 40% de las pérdidas totales en incendios de esta magnitud.
Completan la lista un restaurante de comida rápida que sufrió la destrucción total de su cocina industrial. Los extintores portátiles utilizados por el personal no lograron contener las llamas que se propagaron desde un ducto de extracción de grasas. El local, que operaba con equipo de última generación, quedó inhabilitado después de que el fuego dañara las instalaciones eléctricas y de gas. Autoridades municipales confirmaron que este tipo de incendios en ductos son responsables del 15% de los siniestros en centros comerciales del país, según datos del último informe de Protección Civil.
Mientras las investigaciones continúan para determinar el origen exacto del fuego, los tres negocios afectados enfrentan ahora procesos de evaluación con sus aseguradoras. La plaza comercial mantiene cerradas las áreas aledañas a los locales siniestrados como medida de seguridad, aunque se espera que el 70% de los establecimientos restantes reanuden actividades en las próximas 48 horas.
Medidas de seguridad que evitaron una tragedia mayor
El rápido accionar de los protocolos de emergencia marcó la diferencia entre un incidente controlado y una catástrofe en el incendio registrado en Plaza Sendero San Luis. Según informes de la Dirección de Protección Civil del estado, la activación inmediata de las alarmas contra incendios —instaladas en 2022 como parte de una actualización normativa— permitió evacuar a más de 200 personas en menos de siete minutos, tiempo crítico para evitar víctimas mortales. Los sensores de humo, conectados directamente al cuerpo de bomberos, redujeron el margen de respuesta a la mitad del promedio nacional, que ronda los 12 minutos en centros comerciales.
La estructura del edificio, diseñada con compartimentaciones resistentes al fuego y materiales ignífugos en áreas clave, contuvo las llamas y evitó su propagación hacia zonas residenciales adyacentes. Expertos en seguridad contra incendios destacan que este tipo de divisiones, obligatorias en construcciones posteriores a 2018, pueden reducir hasta en un 60% el daño estructural en casos como este. En Plaza Sendero, las puertas cortafuego en pasillos y escaleras cumplieron su función: mantuvieron el oxígeno fuera de las áreas afectadas, limitando la intensidad del fuego mientras llegaban los equipos especializados.
El plan de evacuación, probado mensualmente mediante simulacros, demostró su eficacia cuando el personal de seguridad guió a los visitantes hacia las salidas de emergencia sin congestiones. Testigos relataron que los empleados, capacitados en primeros auxilios y manejo de extintores, ayudaron a calmar a familias con niños y a personas con movilidad reducida. La coordinación con bomberos locales, quienes llegaron con equipos de respiración autónoma, evitó que el humo tóxico —principal causa de muertes en incendios— se acumulara en niveles peligrosos.
Un detalle que pasó desapercibido para muchos, pero que los bomberos subrayaron, fue el sistema de rociadores automáticos en los tres locales afectados. Aunque el fuego dañó mercancía y mobiliario, estos dispositivos, activados por el calor, lograron bajar la temperatura lo suficiente para que los equipos pudieran ingresar sin riesgo de explosiones por gases inflamables. Sin ellos, el área dañada habría sido al menos el doble, según evaluaciones preliminares.
La respuesta organizada no fue casualidad: desde 2021, Plaza Sendero San Luis forma parte del programa Espacios Seguros, una iniciativa estatal que audita semestralmente centros de alta afluencia. La última inspección, realizada en noviembre pasado, había identificado y corregido fallas menores en las rutas de evacuación. Esa atención al detalle, combinada con la tecnología y la preparación, convirtió un potencial desastre en un incidente con daños materiales, pero sin pérdidas humanas.
Reconstrucción y protocolos: ¿qué sigue para Plaza Sendero?
La reconstrucción de los locales afectados en Plaza Sendero San Luis arrancará con una evaluación técnica detallada. Según protocolos de Protección Civil, los peritos en estructuras analizarán el grado de daño en cimentaciones, instalaciones eléctricas y sistemas contra incendios antes de autorizar cualquier intervención. Este proceso, que suele extenderse entre 7 y 15 días en casos similares, determinará si las áreas requieren refuerzos estructurales o solo reparaciones cosméticas.
Mientras tanto, el centro comercial operará con ajustes logísticos. Las zonas no dañadas reabrieron al público desde las 12:00 horas del día siguiente al siniestro, pero con rutas de evacuación modificadas y personal adicional en puntos estratégicos. Fuentes cercanas a la administración confirmaron que se reforzará la señalización de salidas de emergencia y se instalarán extintores portátiles en áreas de alto tránsito, medidas que expertos en seguridad comercial —como los del Colegio de Ingenieros Civiles de México— recomiendan tras incidentes de esta magnitud.
El impacto económico para los tres locales siniestrados (dos de ellos franquicias de ropa y uno de servicios financieros) aún no se cuantifica, pero el seguro contra incendios cubrirá al menos el 80% de las pérdidas materiales, según estándares del sector. Lo que no compensan las pólizas es el lucro cesante: cada día de cierre representa, en promedio, una pérdida del 1.5% de los ingresos mensuales para este tipo de establecimientos, de acuerdo con datos de la Cámara Nacional de Comercio.
Paralelamente, la fiscalía local investiga las causas del fuego. Aunque las primeras hipótesis apuntan a un cortocircuito en el sistema de aire acondicionado de uno de los locales, se analizan grabaciones de cámaras de seguridad y testimonios de empleados. Los resultados podrían tardar semanas, pero definirán si hay responsabilidades administrativas o técnicas.
Plaza Sendero ya anunció que los comercios afectados recibirán apoyo para reubicar temporalmente sus operaciones en espacios dentro del mismo centro comercial, priorizando aquellos con menor afluencia. La meta es que, en un plazo no mayor a 30 días, el 100% de los servicios estén restaurados.
El incendio en Plaza Sendero San Luis dejó en evidencia los riesgos que enfrentan los centros comerciales ante emergencias, pero también la capacidad de respuesta coordinada entre bomberos, autoridades y el personal del recinto para contener daños mayores. Aunque los tres locales afectados deberán evaluar pérdidas y reconstrucción, la evacuación oportuna evitó consecuencias más graves, subrayando la importancia de los protocolos de seguridad bien ejecutados.
Ante situaciones similares, los comerciantes y administradores de plazas comerciales deben revisar periódicamente sus sistemas de prevención—desde extintores hasta salidas de emergencia—y capacitar al personal en simulacros realistas, porque la diferencia entre un susto y una tragedia suele medirse en minutos. La recuperación de Plaza Sendero San Luis será ahora el termómetro que mida no solo su resiliencia operativa, sino el compromiso con la seguridad de quienes la visitan a diario.

