El huracán Grace ya azota el Golfo de México con vientos sostenidos de 130 km/h, categorizado como tormenta de fuerza 1 pero con potencial de intensificarse antes de tocar tierra. Según el último reporte del Servicio Meteorológico Nacional, el sistema avanza a 20 km/h hacia las costas de Veracruz, donde se espera su impacto en las próximas horas. Las imágenes satelitales en tiempo real muestran una estructura compacta y bien definida, con bandas de lluvia que ya comienzan a afectar zonas costeras desde Tamaulipas hasta Tabasco. Autoridades estatales activaron alertas máximas, mientras equipos de emergencia se despliegan en regiones vulnerables a inundaciones y deslaves.

El seguimiento del huracán Grace en vivo se vuelve crítico para millones de habitantes en su trayectoria, especialmente en municipios como Tuxpan, Poza Rica y Veracruz puerto, donde las precipitaciones podrían superar los 200 milímetros. Plataformas como Conagua Clima y el Centro Nacional de Huracanes de EE.UU. transmiten actualizaciones minuto a minuto, mientras usuarios en redes sociales comparten videos del oleaje creciente y los primeros efectos del fenómeno. La población debe extremar precauciones: cortar ramas peligrosas, asegurar techos y seguir el huracán Grace en vivo a través de fuentes oficiales para evitar desinformación en un evento que, según pronósticos, dejará estragos en infraestructura y agricultura.

Trayectoria imprevista de Grace hacia México

Trayectoria imprevista de Grace hacia México

Grace no seguía el guion. Los modelos de predicción iniciales situaban su trayectoria hacia el norte, amenazando las costas de Texas o Luisiana. Sin embargo, un giro inesperado en las corrientes atmosféricas —confirmado por el Centro Nacional de Huracanes— la desvió hacia el suroeste, directo al Golfo de México. Este cambio de rumbo, poco común en sistemas tropicales de su categoría, tomó por sorpresa incluso a meteorólogos con décadas de experiencia.

El fenómeno se intensificó con rapidez al encontrar aguas cálidas del Caribe, un combustible ideal para huracanes. En menos de 24 horas, sus vientos escalaron de 95 a 130 km/h, una aceleración que solo el 15% de los ciclones en la cuenca atlántica logra en tan poco tiempo. Las imágenes satelitales mostraron un ojo bien definido, señal de que Grace había alcanzado la categoría 1 con potencial de seguir fortaleciéndose.

Veracruz, Tamaulipas y San Luis Potosí activaron protocolos de emergencia ante la inminente llegada del sistema. Aunque la región está acostumbrada a tormentas, la velocidad del cambio en la trayectoria dejó menos margen para preparativos. Autoridades locales advirtieron sobre posibles inundaciones repentinas en zonas bajas, donde los ríos ya registraban niveles altos por lluvias previas.

La última actualización del Servicio Meteorológico Nacional indicaba que Grace avanzaba a 20 km/h, con rachas que superaban los 150 km/h en su cuadrante norte. Los vientos huracanados se extendían hasta 35 kilómetros desde su centro, mientras las bandas externas ya comenzaban a afectar las costas de Quintana Roo.

Zonas en alerta máxima por vientos catastróficos

Zonas en alerta máxima por vientos catastróficos

El ojo del huracán Grace se desplaza hacia las costas de Veracruz con una trayectoria que mantiene en alerta máxima a al menos siete municipios. Pánuco, Tampico Alto y Ozuluama enfrentan los mayores riesgos por la combinación de vientos sostenidos de 130 km/h, marejada ciclónica de hasta 3 metros y lluvias torrenciales que podrían superar los 250 milímetros en menos de 24 horas. Las autoridades estatales activaron protocolos de evacuación preventiva en zonas bajas, donde más de 12,000 personas residen en áreas vulnerables a inundaciones repentinas.

En Tuxpan, los puertos cerraron operaciones desde las primeras horas de la madrugada. La Capitanía de Puerto emitió un aviso urgente para embarcaciones menores: cualquier nave que no busque refugio antes del mediodía quedará expuesta a olas de 5 a 7 metros. Mientras, en Poza Rica, los equipos de Protección Civil monitorean los ríos Cazones y Tuxpan, cuyos caudales ya registran un aumento del 40% en las últimas 12 horas, según datos del Servicio Meteorológico Nacional.

Más al sur, la zona metropolitana de Veracruz no escapa al peligro. Aunque los vientos perderán intensidad al tocar tierra, los modelos climáticos prevén ráfagas de hasta 90 km/h en la capital, suficientes para derribar árboles, postes de luz y estructuras temporales. El Aeropuerto Internacional Heriberto Jara suspendió todos los vuelos comerciales a partir de las 15:00 horas.

La Comisión Nacional del Agua advirtió que las lluvias extremas podrían desencadenar deslizamientos en la Sierra de Chicontepec, donde el suelo ya está saturado por las precipitaciones de semanas anteriores. En 2020, un fenómeno similar dejó a más de 500 familias damnificadas en esa misma región.

Medidas urgentes antes del impacto en tierra

Medidas urgentes antes del impacto en tierra

Con Grace intensificándose a 130 km/h y a menos de 12 horas de tocar tierra en Veracruz, las autoridades activaron protocolos de emergencia en 47 municipios costeros. El Centro Nacional de Huracanes advierte que la combinación de vientos destructivos, lluvias torrenciales de hasta 250 mm y oleaje de 4 a 6 metros podría dejar zonas incomunicadas en cuestión de horas. La prioridad ahora es evacuar a los 8,000 habitantes en áreas de alto riesgo identificadas por la Secretaría de Marina, donde el impacto será más violento entre Nautla y Vega de Alatorre.

Protección Civil ordenó el desalojo inmediato de viviendas ubicadas a menos de 500 metros de la línea costera y en laderas inestables. Los refugios temporales ya operan con capacidad para 15,000 personas, pero el tiempo apremia: según modelos de la UNAM, el huracán podría generar deslaves en la Sierra de Chiconquiaco, donde el suelo está saturado por lluvias previas.

Cortes de energía son inevitables. La CFE desplegó 200 brigadas para restaurar el servicio una vez que pase el peligro, pero recomienda desconectar electrodomésticos y usar linternas en lugar de velas. Hospitales y centros de mando funcionan con plantas de emergencia.

El puerto de Veracruz suspendió operaciones desde las 18:00 horas. Pesqueros y embarcaciones turísticas fueron reubicados a zonas seguras, mientras que el Aeropuerto Internacional Heriberto Jara canceló todos los vuelos hasta nuevo aviso. La Guardia Nacional vigila carreteras para evitar saqueos durante la emergencia.

El huracán Grace se consolida como una amenaza seria para Veracruz, con vientos sostenidos de 130 km/h y un patrón de movimiento que exige atención inmediata de las autoridades y la población. Aunque su trayectoria puede ajustarse en las próximas horas, los modelos meteorológicos coinciden en que el impacto será directo, con riesgos de inundaciones repentinas, deslaves y cortes de energía en zonas costeras y del interior.

Quienes residen en áreas de alto riesgo deben priorizar las medidas de protección ya: asegurar techos, almacenar agua potable, tener documentos importantes en bolsas herméticas y seguir las rutas de evacuación marcadas por Protección Civil. Los refugios temporales en la región ya operan con protocolos sanitarios reforzados, pero el tiempo para actuar es ahora, no cuando el fenómeno esté sobre tierra.

La temporada de huracanes en el Atlántico mantiene su ritmo intenso, y Grace es solo un recordatorio de que la preparación salva vidas mientras el océano sigue generando sistemas con potencial destructivo en las próximas semanas.