Con doce nuevos proyectos solares en lo que va de 2024, Huajuapan de León se consolida como uno de los municipios de Oaxaca con mayor dinamismo en la transición energética. Las iniciativas, que suman una capacidad instalada superior a los 45 megavatios, reflejan un crecimiento del 30% respecto al año anterior, según datos de la Comisión Reguladora de Energía. No se trata de pequeños paneles residenciales, sino de granjas solares a gran escala que ya atraen inversión privada y generan empleos locales en una región donde la agricultura había sido, por décadas, el único motor económico.
El auge no es casualidad. Huajuapan de León combina condiciones ideales: más de 300 días de sol al año, terrenos disponibles a precios competitivos y una ubicación estratégica cerca de corredores industriales. Para los habitantes, esto significa más que cifras: es la promesa de electricidad más barata, menos cortes de luz y la posibilidad de vender excedentes a la red. Mientras otros municipios debaten la viabilidad de las energías limpias, aquí los hechos hablan por sí solos: los permisos se aprueban, las estructuras metálicas se levantan y el paisaje de la Mixteca oaxaqueña empieza a transformarse, panel por panel.
Huajuapan se consolida como polo solar en Oaxaca
Huajuapan de León no solo destaca por su patrimonio histórico y cultural, sino que en los últimos años ha emergido como un referente en la generación de energía limpia en Oaxaca. La instalación de 12 nuevos proyectos solares en lo que va de 2024 —que suman una capacidad combinada de 47 megavatios— consolida su posición como el polo solar más dinámico de la Mixteca. Este crecimiento responde tanto a las condiciones climáticas ideales de la región, con más de 2,800 horas de sol al año, como a incentivos estatales que buscan reducir la dependencia de combustibles fósiles.
El auge no es casualidad. Según datos de la Comisión Reguladora de Energía, Oaxaca ocupa el tercer lugar nacional en potencial fotovoltaico, y Huajuapan concentra el 30% de los proyectos en operación dentro del estado. Empresas locales y extranjeras han encontrado en este municipio un escenario atractivo: terrenos extensos, mano de obra calificada en mantenimiento de paneles y una red de distribución en expansión. La planta Mixteca Solar, operativa desde 2022, ya inyecta energía suficiente para abastecer a 15,000 hogares anuales.
El impacto va más allá de lo energético. La llegada de estas inversiones ha generado alrededor de 200 empleos directos, muchos de ellos ocupados por jóvenes de comunidades cercanas capacitados en técnicas de instalación y monitoreo. Autoridades municipales señalan que, a diferencia de otros sectores, la energía solar atrae capital sin degradar recursos naturales, un equilibrio difícil de lograr en regiones con alta presión agrícola.
Sin embargo, el desafío ahora es escalar. Mientras proyectos como el Parque Fotovoltaico La Ciénega avanzan en su segunda fase, expertos en energías renovables advierten sobre la necesidad de modernizar la infraestructura de transmisión para evitar cuellos de botella. La meta, según el Plan Estatal de Energía 2024-2030, es que Huajuapan aporté el 12% de la electricidad limpia de Oaxaca en los próximos cinco años.
Los 12 proyectos que transforman el paisaje energético local
El municipio de Huajuapan de León no solo se consolida como un polo de desarrollo industrial en la Mixteca oaxaqueña, sino que ahora lidera la transición energética regional con doce proyectos solares que comenzaron operaciones en 2024. Entre ellos destaca la planta Solar Mixteca III, ubicada en la zona norte del valle, que con sus 18,500 paneles genera 9.2 megavatios (MW) de capacidad instalada, suficiente para abastecer a más de 7,000 hogares. Lo más llamativo es su integración con sistemas de almacenamiento en baterías de litio, una tecnología aún poco común en proyectos de esta escala en México.
La diversidad de iniciativas refleja estrategias distintas. Mientras algunas, como los parques solares de La Ciénega y El Camarón, fueron desarrollados por consorcios privados con inversión extranjera, otras surgieron de cooperativas locales que agrupan a pequeños productores agrícolas. Estas últimas, aunque de menor capacidad (entre 0.5 y 2 MW), han demostrado ser viables gracias a los programas de financiamiento verde del gobierno federal. Según datos de la Secretaría de Energía, Oaxaca concentraba en 2023 apenas el 4% de la capacidad solar del país; sin embargo, con estos nuevos proyectos, Huajuapan aporta el 12% del crecimiento estatal en este año.
El impacto va más allá de los números. La planta Valle Dorado, por ejemplo, incorporó a 45 técnicos locales en su operación, todos capacitados en mantenimiento de sistemas fotovoltaicos a través de un convenio con el Instituto Tecnológico de Huajuapan. Esta formación especializada ha reducido la dependencia de personal externo y generado un efecto multiplicador: al menos tres talleres de instalación de paneles solares residenciales abrieron sus puertas en los últimos seis meses.
No todos los proyectos son de gran escala. En las afueras del municipio, junto a la carretera federal 125, se instalaron dos micro-redes solares que benefician directamente a comunidades como San Andrés Dinicuiti y Santiago Nundiche. Estas redes, con capacidades de 300 y 500 kilovatios respectivamente, resuelven un problema histórico: el suministro intermitente de energía en zonas rurales. La diferencia ahora es que el excedente se inyecta a la red de la CFE, creando un modelo de autogestión que podría replicarse en otros municipios de la región.
El cambio en el paisaje es evidente. Donde antes había terrenos baldíos o cultivos de temporal, ahora se alzan estructuras metálicas que siguen el sol. Pero el verdadero transformación está en la mentalidad: según un estudio de la Universidad Tecnológica de la Mixteca, el 68% de los habitantes encuestados en 2024 percibe a la energía solar como una oportunidad económica, frente al 32% que la veía así en 2020. La apuesta por el sol ya no es solo ambiental, sino un motor de desarrollo con raíces locales.
Cómo benefician estas iniciativas a empresas y comunidades
Los 12 proyectos solares puestos en marcha este año en Huajuapan de León no solo transforman el paisaje energético de la región, sino que inyectan dinamismo a su economía local. Empresas de sectores como la agroindustria y la manufactura han reducido hasta un 30% sus costos operativos al migrar a energía fotovoltaica, según datos de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra). Este ahorro se traduce en mayor competitividad para las pymes locales, que ahora pueden reinvertir en tecnología o expansión sin depender de los vaivenes en los precios de los combustibles fósiles.
Para las comunidades rurales de Huajuapan, los beneficios van más allá de lo económico. Tres de los nuevos proyectos incluyen programas de capacitación en mantenimiento de paneles solares, dirigidos a jóvenes y mujeres de zonas marginadas. Estas iniciativas, respaldadas por fondos federales y alianzas con universidades estatales, buscan evitar la migración laboral al ofrecer empleos técnicos bien remunerados. La instalación de micro-redes en localidades como San Andrés Dinicuiti, por ejemplo, ha permitido que talleres artesanales y pequeños comercios operen con electricidad estable por primera vez.
El impacto ambiental también se refleja en cifras concretas. Los 12 parques solares en conjunto evitarán la emisión de aproximadamente 18,000 toneladas de CO₂ al año, equivalente a sacar de circulación 3,800 vehículos. Esta reducción no solo mejora la calidad del aire en una región con históricas problemas de contaminación por quema de leña, sino que posiciona a Huajuapan como referente en la transición energética de Oaxaca. Autoridades municipales destacan que la atracción de inversiones verdes ha generado un círculo virtuoso: más empresas limpias atraen más talento y recursos.
La sinergia entre el sector privado y las cooperativas locales marca otra ventaja clave. Mientras empresas como una procesadora de mezcal instalan paneles para autoabastecerse, los excedentes de energía se venden a la red nacional, generando ingresos adicionales para fondos comunitarios. Este modelo, replicado en al menos cinco de los proyectos, demuestra que la energía solar puede ser un motor de desarrollo inclusivo cuando se planifica con participación ciudadana.
Inversión millonaria y empleo: el impacto económico real
Los 12 proyectos de energía solar anunciados en Huajuapan de León para 2024 no solo representan un avance en la transición energética de Oaxaca, sino un impulso económico tangible. Según datos de la Secretaría de Economía estatal, la inversión conjunta supera los 1,800 millones de pesos, cifra que equivale a casi el 15% del presupuesto municipal anual. Este flujo de capital no llega solo: arrastra consigo cadenas de suministro locales, desde la compra de materiales de construcción hasta servicios de logística, beneficiando directamente a comercios de la región.
El empleo es el otro gran ganador. Durante la fase de construcción —que abarcará entre 12 y 18 meses por proyecto—, se estima la generación de al menos 3,500 plazas temporales, según proyecciones de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC). Perfiles como electricistas, soldadores y operadores de maquinaria pesada encabezan la demanda, pero también hay espacio para técnicos especializados en paneles fotovoltaicos, un nicho que antes no existía en la Mixteca. La capacitación en estas áreas ya comenzó en alianza con el Tecnológico Nacional de México, campus Huajuapan.
El impacto va más allá de los números inmediatos. Analistas de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca señalan que, a mediano plazo, la operación de estas plantas solares podría reducir hasta un 20% los costos energéticos de empresas locales, especialmente en sectores como la agroindustria y el textil. Esto se traduce en mayor competitividad para productos huajuapenses, como el mezcal o los bordados tradicionales, que hoy enfrentan altos costos de producción.
No todo es optimismo sin matices. Algunos pequeños comerciantes temen que la llegada de empresas externas desplace a proveedores locales una vez terminada la fase de construcción. Sin embargo, el gobierno municipal ya negocia cláusulas para priorizar mano de obra y materiales de la región en al menos el 60% de los contratos. El reto ahora es asegurar que, cuando los paneles empiecen a brillar, el beneficio económico no se apague con ellos.
El plan para duplicar la capacidad solar antes de 2026
Huajuapan de León no solo lidera la generación de energía solar en la Mixteca oaxaqueña, sino que acelera su transición con un plan concreto: duplicar su capacidad instalada antes de 2026. La estrategia, respaldada por inversiones privadas y acuerdos con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ya muestra resultados tangibles. De los 12 proyectos registrados en 2024, seis entrarán en operación antes de que termine el año, sumando 45 megavatios (MW) adicionales a la red local. Esto equivale a abastecer el consumo eléctrico de unas 30,000 viviendas anuales, según estimaciones de la Secretaría de Energía.
El crecimiento no es casual. El municipio aprovecha su ubicación geográfica—con más de 300 días de sol al año—y una política de incentivos fiscales para atraer desarrolladores. Empresas como Energías Limpias de México (filial de un consorcio español) ya instalaron dos granjas solares en las afueras de la ciudad, mientras que tres proyectos más, con tecnología de seguimiento solar bifacial, están en fase de construcción cerca de la carretera a Silacayoápam. Estos paneles, más eficientes que los tradicionales, pueden generar hasta un 20% más de energía.
El impacto va más allá de los números. La expansión ha creado 180 empleos directos en los últimos ocho meses, desde técnicos especializados hasta operarios de mantenimiento. Además, el ayuntamiento negocia con la CFE la modernización de la subestación eléctrica local para evitar saturaciones en la red. «La demanda crece más rápido que la infraestructura existente», advirtió un informe técnico de la Universidad Tecnológica de la Mixteca, que recomienda invertir en sistemas de almacenamiento con baterías para estabilizar el suministro.
Para 2025, el objetivo es claro: superar los 100 MW de capacidad solar instalada. Si el ritmo se mantiene, Huajuapan no solo consolidará su posición como polo energético regional, sino que podría convertirse en un modelo de autogestión para municipios con potencial renovable. El reto ahora es garantizar que el crecimiento no sacrifique la sostenibilidad ambiental, especialmente en zonas con ecosistemas frágiles.
Huajuapan de León no solo consolida su liderazgo en transición energética con estos 12 proyectos solares, sino que demuestra cómo una ciudad media puede convertir el sol en motor de desarrollo económico y sostenibilidad. La apuesta por energías limpias aquí no es casual: responde a una estrategia clara que combina inversión privada, políticas públicas locales y participación comunitaria, un modelo replicable para otras regiones de Oaxaca con potencial similar.
Para las empresas locales, el momento es clave: aprovechar los incentivos fiscales vigentes y asociarse con desarrolladores de proyectos solares podría reducir costos operativos hasta en un 30%, además de posicionarlas como proveedoras verdes en cadenas de valor más grandes. Quien espere a que la demanda de energía limpia crezca por sí sola, perderá la ventaja que hoy ofrece Huajuapan con su infraestructura en expansión y mano de obra cada vez más especializada.
El 2024 marca apenas el inicio de una transformación que, de mantener este ritmo, podría convertir a la Mixteca en un referente nacional de autogestión energética antes de que termine la década.

