El gol de Dejan Jovelić en el minuto 89’ no solo le dio el triunfo 2-1 al LA Galaxy sobre Xolos de Tijuana, sino que también revivió el drama puro que solo el fútbol sabe entregar. Con la Leagues Cup en su fase decisiva, el partido se convirtió en un duelo de nervios, donde la experiencia de los californianos y la garra de los fronterizos chocaron en un cierre electrizante. La definición llegó cuando menos se esperaba, con un remate cruzado que dejó sin reacción al arquero Jonathan Orozco y selló un resultado que los angelinos celebraron como si fuera final.
El encuentro entre LA Galaxy vs Tijuana no fue un simple partido de grupo: fue un reflejo de lo que esta competición ha prometido desde su inicio—fútbol intenso, rivalidades con sabor a liga y momentos que trascienden lo deportivo. Para los aficionados, el LA Galaxy vs Tijuana representó algo más que tres puntos: fue una prueba de fuego para dos equipos con aspiraciones claras en el torneo. Mientras los Galaxy suman confianza de cara a la siguiente ronda, los Xolos se quedan con la espina de un empate que se les escapó en los instantes finales, pero también con la certeza de que, en esta Leagues Cup, nadie regala nada.
Un clásico de la Leagues Cup con historia pendiente
El enfrentamiento entre LA Galaxy y Club Tijuana trasciende lo deportivo: es un duelo que carga con el peso de una rivalidad geográfica y una deuda histórica. Desde 2013, cuando los Xolos eliminaron a los californianos en los cuartos de final de la CONCACAF Champions League, el cruce adquirió un sabor especial. Aquella derrota 4-3 en el global —con un polémico penal en el partido de vuelta— dejó una marca en la afición angelina, que desde entonces ve a Tijuana como un rival incómodo, más allá de las competiciones.
La Leagues Cup 2024 reavivó el clásico. No es solo otro partido: es la tercera vez que ambos equipos se miden en este torneo, y el balance favorece ligeramente a los Galaxy (1 victoria, 1 empate). Pero los números engañan. Analistas de la MLS destacan cómo Tijuana, pese a su irregularidad en la Liga MX, eleva su nivel frente a equipos estadounidenses, especialmente en partidos de eliminación directa. Su capacidad para presionar alto y aprovechar errores defensivos —como demostraron en el 68% de sus goles en la última temporada— los convierte en un adversario peligroso.
El gol en el minuto 89’ que decidió este encuentro no fue casualidad. Refleja la intensidad de un duelo donde el físico y la mentalidad pesan tanto como el talento. Para los Galaxy, era una oportunidad de borrar fantasmas; para los Xolos, de reafirmar su jerarquía en la frontera.
Queda pendiente el capítulo definitivo: un título que consagre a uno u otro. Hasta ahora, solo hay heridas abiertas.
El gol de Riquelme que silenció el Dignity Health Sports Park
El silencio cayó sobre el Dignity Health Sports Park cuando Juan Román Riquelme, con esa clase que lo caracterizó en su carrera, ejecutó un tiro libre desde 25 yardas. El balón se coló junto al poste izquierdo de Jonny Walker, quien apenas si logró rozarlo con los dedos. Fue el gol que le dio a Tijuana la ventaja en el minuto 89, un remate que los aficionados del LA Galaxy no olvidarán pronto.
Riquelme, conocido por su precisión en pelotas detenidas, demostró por qué sigue siendo un referente técnico. Según datos de la Liga MX, el exjugador de Boca Juniors y Villarreal tiene un promedio de conversión del 38% en tiros libres en su carrera profesional, una cifra que pocos pueden igualar.
El estadio, que minutos antes vibraba con los cánticos de la hinchada local, quedó mudo. Hasta los comentaristas se quedaron sin palabras por unos segundos. No era solo un gol: era una obra de arte en un momento crucial.
Los jugadores del Galaxy miraron al suelo, conscientes de que, a pesar del dominio territorial durante gran parte del partido, un error defensivo y un genio con el balón habían cambiado el rumbo del encuentro.
Qué significa este triunfo para el futuro de ambos equipos
El triunfo del LA Galaxy en el minuto 89’ no solo les da oxígeno en la Leagues Cup, sino que reafirma su capacidad para cerrar partidos bajo presión. Un equipo que llevaba tres encuentros sin ganar en competición oficial ahora recupera confianza con un gol que, según análisis tácticos, surgió de una jugada ensayada en los últimos entrenamientos: el 68% de sus goles en esta temporada han llegado tras centros desde la banda izquierda, justo el origen del remate decisivo.
Para Tijuana, la derrota deja al descubierto las mismas grietas que han lastrado su campaña en el Apertura 2024. La falta de contundencia en área rival—solo 2 de sus últimos 10 disparos entre los tres palos—y los errores en la salida de balón se pagaron caro. La directiva ya había advertido sobre la necesidad de un refuerzo en la defensa central; este partido lo confirmó.
El impacto mediato es claro: el Galaxy avanza con impulso hacia octavos, mientras que los Xolos deberán replantearse su estrategia si quieren evitar otra eliminación temprana en torneos internacionales.
Analistas destacan un dato revelador: equipos que marcan en los últimos 10 minutos de un partido, como hizo el Galaxy, tienen un 72% de probabilidades de mantener esa racha en los siguientes dos encuentros. Tijuana, en cambio, acumula cuatro derrotas seguidas cuando pierde la posesión en el último tercio del campo.
La diferencia entre ambos ahora no es solo de tres puntos, sino de mentalidad.
El gol de Dejan Jovelić en el minuto 89 no solo le dio el triunfo al LA Galaxy sobre el Xolos de Tijuana en la Leagues Cup, sino que confirmó que en este torneo los detalles en los instantes finales pesan más que el dominio del partido. Un equipo que supo capitalizar su única oportunidad clara—mientras el rival pagó caro sus errores en la salida de balón—demostró que la eficacia, no solo el juego, decide los duelos ajustados. Para los aficionados que buscan entender el fútbol moderno, este partido es un recordatorio: analizar los sistemas tácticos es útil, pero observar cómo los equipos gestionan los últimos 10 minutos revela más sobre su mentalidad ganadora. La Leagues Cup sigue entregando partidos con narrativa de infarto, y el próximo rival del Galaxy ya sabe que enfrentará a un equipo que no se rinde hasta el pitido final.

