El Old Trafford estalló en el minuto 90+7 cuando Alejandro Garnacho, con un remate cruzado desde el borde del área, selló la remontada más dramática de la Premier League esta temporada. El Manchester United, que llegó a perder 2-0 y 3-2, le dio la vuelta al marcador con un 4-3 que dejó al Chelsea sin palabras y a los aficionados rojos recordando noches de leyenda. Fue el primer triunfo de los Diablos Rojos en cinco partidos oficiales, un respiro urgente para Erik ten Hag en un momento de presión máxima.

El man united vs chelsea no fue un partido cualquiera: fue un duelo de necesidades desesperadas, donde dos equipos en crisis se jugaban más que tres puntos. Para el United, la victoria evita que la distancia con el cuarto puesto se haga insalvable; para el Chelsea, la derrota profundiza la sombra de una temporada para olvidar. En un encuentro donde el error y el genio se turnaron el protagonismo, el man united vs chelsea demostró que, incluso en sus peores momentos, el fútbol inglés sigue siendo impredecible. Y Garnacho, con solo 19 años, se convirtió en el símbolo de una noche que revivió el espíritu de un club acostumbrado a los finales de infarto.

Un Chelsea que dominó con Sterling y Cole Palmer

Un Chelsea que dominó con Sterling y Cole Palmer

El Chelsea mostró su mejor versión en Stamford Bridge, con Raheem Sterling y Cole Palmer como arquitectos del juego. Los dos extremos desequilibraron una y otra vez a la defensa del United, combinando velocidad, desborde y precisión en los pases finales. Sterling, en particular, recuperó su mejor nivel: dos asistencias y un gol que recordaron por qué fue clave en el City campeón. Palmer, por su parte, demostró por qué es una de las revelaciones de la temporada, con un 90% de acierto en pases en campo rival durante el primer tiempo.

La presión alta y las transiciones rápidas ahogaron al Manchester United en los primeros 45 minutos. El Chelsea recuperó el balón en tres cuartas partes de las ocasiones antes de que este cruzara la línea media, según datos de Opta. Eso permitió a Sterling y Palmer explotar los espacios detrás de Dalot y Shaw, que sufrieron para contenerlos.

El entendimiento entre ambos fue letal. En el segundo gol, un pase filtrado de Palmer encontró a Sterling en carrera, quien definió con frialdad ante Onana. Minutos después, repitieron la jugada casi idéntica, esta vez con el inglés asistiendo al joven mediocampista.

Pero el equipo de Pochettino pagó caro su desgaste físico. Tras el descanso, la intensidad decayó y el United encontró resquicios.

El minuto 97 que lo cambió todo: Garnacho y el gol imposible

El minuto 97 que lo cambió todo: Garnacho y el gol imposible

El reloj marcaba 96 minutos y 57 segundos cuando Alejandro Garnacho recibió un pase filtrado en el borde del área. El Chelsea, que había dominado el partido durante largos tramos, ya celebraba mentalmente un punto en Old Trafford. Pero el joven argentino, con la frialdad de un veterano, controló de pecho, esquivó a Thiago Silva y disparó con la zurda. La pelota se coló por el segundo palo, silenció Stamford Bridge y desató el éxtasis en las gradas.

Fue el gol más tardío del United en la Premier League desde que el sistema de cronometraje exacto se implementó en 2006. Un remate que no solo valía tres puntos, sino que reafirmaba la capacidad de este equipo para resurgir cuando todo parece perdido.

Los analistas destacaron después cómo Garnacho, a sus 19 años, mantiene una estadística que pocos delanteros de su edad pueden igualar: cinco goles decisivos en los últimos 10 minutos de partido desde su debut. Contra el Chelsea, no solo definió con precisión, sino que eligió el momento exacto para hacerlo.

Mientras los jugadores azules se hundían en el césped, el United corría hacia la grada. No era solo una victoria, sino un símbolo. El minuto 97 quedará grabado en la memoria de los aficionados como ese instante en que la juventud, el talento y la audacia se impusieron al cansancio y a la lógica.

Qué significa este triunfo para el United en la pelea por Europa

Qué significa este triunfo para el United en la pelea por Europa

La victoria del Manchester United ante el Chelsea no solo fue un triunfo épico por el dramatismo del 4-3, sino un respiro vital en la lucha por la clasificación europea. Con este resultado, el equipo de Ten Hag suma tres puntos que lo mantienen en la pelea por un puesto en la Liga Europa o, incluso, en la Liga de Campeones si logran escalar posiciones en las últimas jornadas. La Premier League sigue siendo implacable, pero el gol de Garnacho en el minuto 90+7 inyectó una dosis de moral cuando más se necesitaba.

Los números no mienten: el United lleva ahora cinco partidos sin perder, una racha que contrasta con la irregularidad mostrada a principios de año. Analistas destacan que, de mantener este ritmo, el conjunto rojo podría terminar la temporada en la sexta posición, a solo un punto de la zona de Champions. El Chelsea, por su parte, sigue estancado en la mitad de la tabla, sin capacidad de reacción en los momentos clave.

Más allá de los puntos, el triunfo reafirma algo clave: la mentalidad.

En una temporada marcada por lesiones y altibajos, el equipo demostró que aún conserva ese gen ganador que lo caracterizó en épocas pasadas. La remontada ante un rival directo como el Chelsea—con goles en los minutos finales—puede ser el punto de inflexión que defina el resto de su campaña. Quedan siete partidos, y cada uno vale oro.

El Manchester United demostró una vez más que el fútbol no se acaba hasta el pitido final, con un Garnacho convertido en héroe y un equipo que rescató tres puntos cuando todo parecía perdido. La victoria 4-3 ante el Chelsea no solo revivió el espíritu de remontadas históricas en Old Trafford, sino que dejó en evidencia la fragilidad defensiva de ambos equipos, donde el talento individual y los errores no perdonan.

Quienes sigan a los Red Devils harían bien en no bajar la guardia: este equipo, con Ten Hag al mando, sigue siendo impredecible, capaz de lo sublime y lo cuestionable en el mismo partido. La clave estará en consolidar esa garra en los minutos finales sin depender siempre del milagro.

Ahora toca ver si este triunfo inyecta consistencia a un United que aún lucha por encontrar su mejor versión en la Premier, con la Champions como próximo escenario para probar su temple.