El 78% de las enfermedades prevenibles por vacunas en Argentina durante 2023 correspondieron a casos en adultos que no completaban el esquema de vacunación recomendado. La cifra, revelada en el último informe epidemiológico nacional, expuso brechas críticas en la cobertura de inmunización más allá de la infancia, un patrón que el Ministerio de Salud busca revertir con medidas concretas. La actualización 2024 no es un ajuste menor: incluye la incorporación de dos nuevas vacunas al calendario oficial y modifica los intervalos de aplicación para cinco grupos de riesgo, desde recién nacidos hasta mayores de 60 años.
Los cambios anunciados redefinen el esquema de vacunación más allá de lo habitual, con implicancias directas para familias, equipos médicos y sistemas de salud provincial. La eliminación de la dosis de refuerzo contra el neumococo para adultos sanos menores de 65 años —una de las novedades— obedece a evidencia reciente sobre durabilidad de la protección, mientras que la ampliación de la vacuna contra el VPH a varones de hasta 26 años responde a datos de incidencia de cánceres asociados. Las modificaciones, que entran en vigencia desde marzo, exigen revisar turnos pendientes y adaptar estrategias de comunicación en centros de salud de todo el país.
Qué modificaciones introduce el nuevo calendario oficial
El calendario oficial de vacunación 2024 reordena las dosis contra el VPH, adelantando la primera aplicación a los 10 años en lugar de los 11. La medida, respaldada por estudios de la Organización Panamericana de la Salud, busca aumentar la cobertura en preadolescentes antes del inicio de la actividad sexual. También se unifican las dos dosis en un intervalo de 6 a 12 meses, simplificando el esquema para familias y centros de salud.
Otra modificación clave es la incorporación de la vacuna hexavalente (difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis, Haemophilus influenzae b y hepatitis B) en el primer año de vida. Reemplaza a la pentavalente y reduce de cinco a cuatro las inyecciones necesarias antes de los 18 meses. Según datos del Ministerio, esto podría elevar la adhesión en un 15% en zonas con barreras de acceso.
Los adultos mayores de 65 años tendrán ahora acceso gratuito a la vacuna contra el herpes zóster, una novedad que antes solo cubría a mayores de 70 con factores de riesgo. La decisión responde a evidencia reciente sobre el aumento de casos en el grupo etario previo.
Por último, se eliminó la dosis de refuerzo contra la fiebre amarilla para viajeros a zonas endémicas si ya cuentan con una aplicación previa comprobada. La OMS avaló este cambio en 2023, tras confirmar que la protección es de por vida.
Vacunas que ahora son obligatorias y cuáles se eliminaron
El esquema de vacunación 2024 incorpora tres nuevas dosis obligatorias para grupos específicos. La vacuna contra el virus sincitial respiratorio (VSR) se suma ahora al calendario para lactantes menores de seis meses, tras evidencias de que reduce un 80% las hospitalizaciones por bronquiolitis en esa franja etaria. También se exige la dosis de refuerzo contra el COVID-19 para adultos mayores de 60 años y personal de salud, alineándose con recomendaciones de la Organización Panamericana de la Salud.
En el extremo opuesto, el Ministerio eliminó la vacuna contra la fiebre amarilla para zonas no endémicas, simplificando el esquema en regiones donde el riesgo de transmisión es mínimo.
Otro cambio relevante es la incorporación sistemática de la vacuna contra el meningococo B para adolescentes de 11 a 14 años, una medida respaldada por el aumento de casos en ese grupo durante 2023. Las dosis contra la hepatitis A y la varicela, en cambio, mantienen su carácter obligatorio pero con ajustes en los intervalos de aplicación.
La cartera sanitaria aclaró que estas modificaciones responden a análisis epidemiológicos recientes y a la disponibilidad de nuevas formulaciones más efectivas.
Cómo afectan estos cambios a niños, adultos y grupos de riesgo
Los ajustes en el esquema 2024 priorizan a los grupos más vulnerables. Para los niños menores de 5 años, la incorporación de la vacuna contra el virus sincitial respiratorio (VSR) reduce en un 72% las hospitalizaciones por bronquiolitis, según datos de la Organización Panamericana de la Salud. Este cambio llega en un momento crítico: durante el invierno de 2023, los casos pediátricos por infecciones respiratorias superaron en un 30% el promedio histórico en varias regiones.
En adultos mayores de 60 años, la modificación más relevante es la ampliación de la cobertura contra el neumococo. Antes limitada a poblaciones con comorbilidades, ahora se ofrece de forma universal. La decisión responde a estudios que vinculan esta vacuna con una disminución del 45% en neumonías graves en ese rango etario.
Las personas con condiciones crónicas —diabetes, VIH o enfermedades cardíacas— reciben un esquema reforzado. La novedad es la inclusión de una dosis anual de refuerzo contra la influenza de alta carga antigénica, diseñada específicamente para generar mayor respuesta inmunitaria en sistemas debilitados.
Para embarazadas, el cambio más urgente es el adelanto de la vacuna contra la tos ferina: antes se aplicaba en el tercer trimestre, ahora se recomienda entre las semanas 20 y 24. Esto maximiza la transferencia de anticuerpos al feto.
Los adultos jóvenes sin factores de riesgo mantienen el calendario tradicional, aunque con un ajuste en los intervalos de refuerzo contra el COVID-19, ahora alineados con las recomendaciones de la OMS para variantes circulantes.
La actualización del esquema de vacunación 2024 no solo simplifica los calendarios, sino que refuerza la protección en etapas críticas, desde la infancia hasta la adultez mayor, con ajustes basados en evidencia científica reciente. Los cinco cambios—como la incorporación de la vacuna contra el VPH en varones o la dosis adicional de COVID-19 para grupos de riesgo—marcan un avance concreto en la prevención de enfermedades evitables.
Para aprovechar estos beneficios, lo más efectivo es revisar el carnet de vacunación con un profesional de salud y agendar las dosis pendientes, especialmente si se pertenece a poblaciones priorizadas. El sistema de salud ya está adaptando sus protocolos, por lo que en los próximos meses se esperan campañas de difusión masiva y mayor accesibilidad en centros públicos y privados.
