El año 2021 marcó un punto de inflexión en la normativa vial española: más de 3.000 sanciones diarias se emitieron en los primeros seis meses tras la entrada en vigor de las nuevas reglas. El Libro Azul 2021, el manual de referencia para agentes, jueces y conductores, redefinió prioridades con modificaciones que van desde el uso del móvil hasta la circulación de patinetes, dejando atrás décadas de criterios ambiguos. No eran ajustes menores: multas que antes oscilaban entre los 80 y 200 euros pasaron a superar los 500 en casos como el exceso de velocidad en zonas escolares, mientras que la pérdida de puntos se agravó para infracciones como adelantar poniendo en riesgo a ciclistas.
Para los 27 millones de conductores con carnet en España, el Libro Azul 2021 no fue solo un documento técnico, sino un cambio radical en el día a día al volante. Las novedades afectaron desde el reparto de última milla —con restricciones más estrictas para furgonetas en cascos urbanos— hasta el uso de sistemas de ayuda a la conducción, donde la DGT aclaró por primera vez qué tecnologías son obligatorias y cuáles pueden acarrear sanciones si se manipulan. La clave estaba en los detalles: una señal mal interpretada o un desconocimiento de los nuevos límites en glorietas podía suponer la diferencia entre circular sin incidencias o enfrentarse a una denuncia con consecuencias económicas y administrativas.
El origen y propósito del Libro Azul 2021*

El Libro Azul 2021 surgió como respuesta a la necesidad de actualizar el marco normativo de tráfico en España, tras un aumento del 12% en infracciones graves registradas entre 2018 y 2020, según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT). Este documento, elaborado con la colaboración de expertos en seguridad vial y juristas, buscaba no solo corregir lagunas legales, sino también adaptar las normas a los nuevos patrones de movilidad y a los avances tecnológicos en los vehículos.
Su propósito central fue clarificar ambigüedades que generaban conflictos en la interpretación de las normas. Por ejemplo, la regulación sobre el uso de patinetes eléctricos, que hasta entonces carecía de un marco específico, se detalló para reducir los accidentes en zonas urbanas. También se ajustaron sanciones para conductas como el uso del móvil al volante, cuya multa pasó a ser más severa tras estudios que demostraban su relación directa con el 30% de los siniestros leves.
Otro objetivo clave fue homogenizar criterios entre comunidades autónomas, donde la aplicación de ciertas normas variaba significativamente. La DGT subrayó que, antes de su publicación, hasta un 15% de los recursos presentados contra sanciones se debían a discrepancias en la interpretación de las leyes según la región.
El texto final, de más de 300 páginas, incluyó aportaciones de asociaciones de conductores, fabricantes de automóviles y colectivos de víctimas de accidentes. Su redacción priorizó un lenguaje accesible, evitando tecnicismos innecesarios, para que cualquier ciudadano pudiera entender los cambios sin necesidad de asesoría legal.
Multas, velocidad y alcohol: las modificaciones más polémicas*

El ajuste en los límites de velocidad y las sanciones por alcohol al volante han generado el mayor debate. El Libro Azul 2021 reduce a 30 km/h el límite en vías urbanas de un solo carril, una medida que, según la DGT, podría disminuir hasta un 20% los atropellos en ciudad. Los críticos, sin embargo, argumentan que la falta de infraestructura ciclista en muchas localidades convierte esta norma en un parche legal más que en una solución real.
Las multas por exceso de velocidad también se endurecen. Superar en 20 km/h el límite en zona urbana ahora conlleva pérdida de 2 puntos en el carnet, además de la sanción económica. Los radares fijos y móviles se multiplicarán en 2024, con especial énfasis en tramos escolares y zonas residenciales.
El consumo de alcohol al volante sigue siendo uno de los puntos más controvertidos. Aunque se mantiene el límite de 0,5 g/l en sangre para conductores generales, el Libro Azul introduce tolerancia cero para menores de 18 años y conductores novel. Expertos en seguridad vial destacan que esta medida alinea a España con países como Suecia o Noruega, donde la siniestralidad por alcohol se redujo un 30% tras implementar políticas similares.
La retirada de puntos por circular sin cinturón o usando el móvil al volante también se agiliza. Ahora bastará una sola infracción grave para perder 3 puntos, frente a los 2 anteriores.
Cómo afectan estos cambios a conductores y peatones*

Los conductores notarán cambios inmediatos en la prioridad de paso. El Libro Azul 2021 refuerza la preferencia de los peatones en cruces sin semáforo, incluso cuando no existan pasos de cebra marcados. Esto obliga a reducir la velocidad en zonas urbanas densas, donde el 68% de los atropellos ocurren por exceso de confianza al girar, según datos de la DGT. La norma ahora exige detenerse completamente si hay intención de cruzar, no solo ceder el paso.
Para los peatones, la modificación más relevante es la prohibición expresa de usar el móvil mientras se camina por la calzada. Aunque ya estaba desaconsejado, ahora conlleva sanción. Las aceras se convierten así en espacios de uso exclusivo, con multas que pueden superar los 80 euros.
Otros ajustes afectan directamente a la convivencia vial. Los vehículos ya no podrán adelantar a ciclistas sin dejar 1,5 metros de separación, una medida que busca reducir los accidentes en carreteras secundarias. Los motoristas, por su parte, verán limitadas las maniobras entre coches en atascos, práctica que antes quedaba en un limbo legal.
Las zonas escolares ganan protección adicional con límites de 20 km/h en horarios de entrada y salida. Las multas por incumplimiento se duplican en estos tramos, una respuesta directa al aumento de incidentes cerca de colegios registrados en el último bienio.
El Libro Azul 2021 no es solo un manual de actualizaciones, sino un reflejo de cómo la movilidad en España se adapta a nuevos retos, desde la convivencia con patinetes hasta la lucha contra las distracciones al volante. Quienes circulan por carreteras o ciudades deben repasar especialmente los cambios en velocidades genéricas, las nuevas sanciones por uso del móvil y las normas sobre vehículos de movilidad personal, donde el desconocimiento no exime de multas que pueden superar los 200 euros. Conviene descargar la versión oficial de la DGT o consultar fuentes verificadas antes del próximo viaje, porque estas modificaciones ya rigen y su aplicación es estricta. La próxima revisión del reglamento, prevista para 2025, podría profundizar en la regulación de la inteligencia artificial en los vehículos, un terreno donde España no quiere quedarse atrás.

