La Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México confirmó este martes la detención de tres hombres vinculados a una serie de asaltos violentos contra usuarios del transporte público en la zona sur. Las autoridades recuperaron dos armas de fuego, objetos robados y más de 12 mil pesos en efectivo durante el operativo que culminó con los arrestos en la alcaldía Tlalpan, tras semanas de seguimiento a la banda.

El golpe a esta célula delictiva llega en un momento crítico para la seguridad en rutas que conectan con San Miguel Topilejo, donde los robos a combis y microbuses se habían incrementado un 30% en lo que va del año, según reportes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Los vecinos de San Miguel Topilejo y colonias aledañas habían denunciado en repetidas ocasiones la impunidad con la que operaban estos grupos, que actuaban principalmente en horarios pico y en tramos poco vigilados de la carretera federal México-Cuernavaca. La captura, realizada en coordinación con la policía local, busca frenar una ola de delitos que había generado alarma entre comerciantes y pasajeros.

El aumento de robos en rutas de Topilejo

El aumento de robos en rutas de Topilejo

San Miguel Topilejo registró un incremento del 30% en robos a transporte público durante el último año, según datos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana. Las rutas que conectan con Tlalpan y Xochimilco se convirtieron en puntos críticos, donde los asaltos ocurren con mayor frecuencia entre las 7:00 y 9:00 de la noche.

Los delincuentes operan en grupos de dos o tres personas, abordando camiones y combis para despojar a los pasajeros de sus pertenencias. Testigos relatan que, en varios casos, los asaltantes portan armas blancas y actúan con violencia cuando encuentran resistencia.

Especialistas en seguridad urbana señalan que la falta de iluminación en tramos despoblados y la reducida presencia policial facilitan estos delitos. Aunque se han reforzado patrullajes, los usuarios exigen soluciones más contundentes.

El modus operandi incluye distraer al chofer mientras otro integrante del grupo sustrae objetos de valor. Autoridades locales reconocen el patrón y trabajan en coordinación con la Fiscalía para desarticular las bandas.

Cómo cayó la banda tras meses de seguimiento

Cómo cayó la banda tras meses de seguimiento

El desmantelamiento de la banda comenzó con un patrón: tres asaltos en menos de un mes, todos entre las 6:30 y 7:15 de la mañana, en rutas de combis que conectan San Miguel Topilejo con Tlalpan. Las víctimas coincidían en los detalles: sujetos encapuchados, armas de fuego y un modus operandi rápido, sin violencia física pero con amenazas precisas. La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México activó un operativo con 12 elementos de la Policía de Investigación, quienes rastrearon durante 78 días los movimientos en zonas como La Magdalena y Parres.

El error fatal llegó cuando uno de los presuntos integrantes usó el mismo teléfono celular para coordinar los robos y realizar llamadas personales. Según datos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, el 68% de las bandas desarticuladas en 2023 fueron identificadas por fallas en el uso de dispositivos electrónicos. En este caso, las torres de telefonía ubicaron al grupo en un domicilio de la colonia Ampliación San Francisco, donde se incautaron dos armas cortas, tres teléfonos y prendas similares a las descritas por los afectados.

La detención ocurrió sin disparos. Los agentes interceptaron a los sospechosos cerca de un centro comercial sobre la calle Prolongación División del Norte, momentos después de que abandonaran un vehículo reportado como robado semanas atrás. Testigos relataron que los detenidos no opusieron resistencia.

El operativo incluyó la revisión de 14 cámaras de vigilancia en la zona, donde se confirmó la participación del trío en al menos cinco asaltos entre febrero y abril. Las imágenes, combinadas con declaraciones de choferes y usuarios, permitieron reconstruir la red de complicidades que facilitaba la venta de los objetos robados en mercados informales de Iztapalapa.

Medidas urgentes para blindar el transporte público

Medidas urgentes para blindar el transporte público

La detención de tres presuntos asaltantes en San Miguel Topilejo expuso las grietas en la seguridad del transporte público en la zona. Según datos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, los robos en unidades de transporte aumentaron un 18% en lo que va del año, con mayor incidencia en rutas periféricas como la que conecta con Tlalpan. Las autoridades reconocen que la falta de vigilancia en horarios pico y la escasa iluminación en paraderos facilitan estos delitos.

Ante esto, se implementarán patrullajes aleatorios en las unidades que circulan por la zona, coordinados entre la policía local y elementos de la Guardia Nacional. También se instalarán botones de pánico en al menos 30 camiones de las rutas más afectadas antes de finalizar el mes.

Especialistas en seguridad urbana señalan que, además de las medidas reactivas, es clave trabajar en la prevención: mejorar la iluminación en paradas, capacitar a choferes para actuar ante emergencias y promover campañas que fomenten la denuncia ciudadana. La experiencia en otras demarcaciones demuestra que la combinación de tecnología y participación comunitaria reduce los índices delictivos hasta en un 30%. San Miguel Topilejo podría replicar este modelo.

El gobierno local anunció mesas de diálogo con transportistas para diseñar un protocolo de acción inmediata. Mientras tanto, usuarios exigen resultados concretos.

La detención de tres presuntos asaltantes en San Miguel Topilejo confirma que la coordinación entre autoridades locales y usuarios sigue dando resultados concretos en una zona donde el robo a transporte público había escalado en los últimos meses. Que las víctimas reconocieran a los detenidos durante el operativo refuerza la importancia de denunciar, incluso cuando los delitos parecen menores o sin solución inmediata. Los pasajeros que utilicen rutas en esta demarcación deben mantener activadas las alertas de ubicación en sus teléfonos y reportar cualquier actividad sospechosa a través del 911 o las aplicaciones oficiales, sin esperar a ser víctimas directas. La próxima fase será evaluar si estas capturas reducen los índices de asaltos o si, por el contrario, surgen nuevas bandas aprovechando la desarticulación de este grupo.