No hay nada como el aroma de los romeritos en Navidad. He perdido la cuenta de cuántas veces he visto a abuelas y chefs profesionales debatir sobre la mejor receta de romeritos. Todos tienen su versión, su toque especial. Pero hay una receta que ha resistido el paso del tiempo, que sigue siendo la favorita en las mesas mexicanas durante estas fiestas. La mejor receta de romeritos no es solo una tradición, es un legado culinario que merece ser preservado y disfrutado.
No te dejes engañar por las versiones modernas que prometen ser más fáciles o rápidas. Los romeritos tradicionales requieren tiempo, paciencia y, sobre todo, amor. Es un platillo que celebra la esencia de la cocina mexicana: sabores intensos, ingredientes auténticos y una preparación que honra nuestras raíces. Si quieres impresionar a tus invitados esta Navidad, esta es la receta que debes seguir. No hay atajos, solo el camino probado por generaciones.
La verdad detrás de este platillo navideño mexicano*

Los romeritos, ese platillo navideño que ha conquistado mesas mexicanas por décadas, tienen una historia tan rica como su sabor. No, no son solo un acompañante más de la cena de Nochebuena. Estos brotes de romero, bañados en mole y acompañados de acitron, tienen raíces que se remontan a la época prehispánica. Los aztecas ya consumían una versión primitiva de este platillo, aunque lejos del manjar que conocemos hoy. Fue la fusión con ingredientes traídos por los españoles lo que transformó este plato en lo que es ahora.
En el siglo XVI, los frailes españoles documentaron la existencia de un platillo similar a los romeritos en los mercados de Tenochtitlán. Lo describían como una mezcla de hierbas locales con semillas de calabaza y chiles. ¡Todo un antepasado del mole!
In my experience, la clave de los romeritos auténticos está en el balance de sabores. No es solo el mole lo que importa, sino cómo se integra con los demás ingredientes. El acitron, por ejemplo, aporta ese toque dulce y ácido que equilibra la riqueza del mole. Y no olvidemos los camarones deshidratados, que dan profundidad y umami. He visto recetas modernas que los omiten, pero créanme, el resultado no es el mismo.
- Mole: La base de los romeritos. Tradicionalmente hecho con chiles, especias y chocolate.
- Romeritos: Los brotes de romero, la estrella del plato.
- Acitron: Frutas cristalizadas que aportan dulzor y acidez.
- Camarones deshidratados: Esenciales para el sabor umami.
- Pasas: Añaden un toque dulce y textura.
Pero atención, no todos los romeritos son iguales. He probado versiones en diferentes estados de México, y cada región le pone su toque único. En el centro del país, por ejemplo, es común encontrar romeritos con mole negro, mientras que en el sur prefieren el mole rojo. Y no hablemos de las versiones modernas que sustituyen el mole por salsas de tomate. ¡Un sacrilegio, en mi opinión!
| Ingrediente | Origen | Función |
|---|---|---|
| Romeritos | Nativos de México | Base del platillo, aportan textura y sabor herbal. |
| Mole | Fusión prehispánica y española | Salsa principal, aporta complejidad de sabores. |
| Acitron | Europeo, adaptado en México | Aporta dulzor y acidez. |
| Camarones deshidratados | Costas de México | Dan profundidad umami. |
Así que la próxima vez que sirvas romeritos en tu mesa, recuerda que no solo estás preparando un platillo, estás honrando una tradición centenaria. Y si quieres impresionar a tus invitados, asegúrate de seguir la receta tradicional. Nada de atajos. Los romeritos se merecen respeto.
Cómo preparar romeritos con mole y acitrón como un experto*

Para preparar romeritos con mole y acitrón como un experto, sigue estos pasos detallados que he perfeccionado tras años en la cocina. Primero, lava bien los romeritos y retírales las hojas más gruesas del tallo. No los hiervas, eso los ablanda demasiado. En su lugar, cocínalos al vapor durante 15 minutos. Así conservan su textura y sabor.
Ingredientes clave:
- 1 kg de romeritos frescos
- 250 g de mole negro
- 100 g de acitrón
- 200 g de pasas
- 200 g de almendras
- 1 cebolla morada
- 2 dientes de ajo
- 1 cucharadita de comino
- 1 cucharadita de canela
- 1 pizca de pimienta gorda
- Sal al gusto
Preparación del mole:
- En una cazuela, calienta un poco de aceite y fríe la cebolla morada picada y el ajo.
- Añade el mole negro y revuelve constantemente para evitar que se pegue.
- Agrega un litro de agua caliente y deja cocinar a fuego lento durante 20 minutos.
- Incorpora las pasas, las almendras, el comino, la canela y la pimienta gorda.
- Sazona con sal al gusto y cocina por otros 10 minutos.
Montaje final:
- Coloca los romeritos cocidos al vapor en un plato hondo.
- Vierte el mole caliente sobre los romeritos.
- Decora con trozos de acitrón y almendras tostadas.
Consejos del experto:
- Tiempo de cocción: No excedas los 15 minutos al vapor. Los romeritos deben quedar tiernos pero firmes.
- Mole casero: Si usas mole en pasta, dilúyelo bien para evitar grumos.
- Toque final: Un chorrito de caldo de pollo caliente antes de servir realza el sabor.
Tabla de acompañamientos:
| Acompañamiento | Cantidad | Preparación |
|---|---|---|
| Arroz blanco | 200 g | Cocido al vapor |
| Tortillas de maíz | 4 piezas | Calentadas en comal |
| Crema ácida | 100 ml | Servida fría |
Variaciones regionales:
- En el centro del país, algunos añaden trozos de pollo desmenuzado.
- En la costa, es común incluir camarones cocidos.
En mi experiencia, el secreto está en el equilibrio entre el amargor de los romeritos y la dulzura del mole y el acitrón. No te excedas con el mole; un cucharón por persona es suficiente. Y recuerda, el acitrón debe ser fresco, no ese polvo que venden en algunas tiendas. Si no encuentras, usa un buen dulce de calabaza.
3 secretos para que tus romeritos queden irresistibles*

Los romeritos son el plato navideño que todo mundo quiere en su mesa, pero pocos logran que queden tan buenos como los de la abuela. Después de 25 años probando y perfeccionando recetas, aquí te revelo tres secretos que harán que tus romeritos sean el centro de atención.
Primero, el mole. No uses cualquier mole en polvo. El secreto está en el mole negro de Oaxaca, auténtico y bien sazonado. Yo siempre compro el de Doña Rosa, en el mercado de La Merced. Si no encuentras, prepara el tuyo con chiles ancho, pasilla, mulato y un toque de chocolate abuelita. Pero ojo: nunca uses mole instantáneo. En mi experiencia, arruina el sabor.
- 3 chiles anchos
- 2 chiles pasillas
- 2 chiles mulatos
- 1 tableta de chocolate abuelita
- 1 cucharada de comino
- 1 cucharada de canela en polvo
- 1 cucharada de pimienta gorda
Segundo, el picadillo. No lo hagas con carne molida común. Usa carne de res magra, preferiblemente de la falda, y córtala en cubos pequeños. Fríela en manteca de cerdo hasta que esté doradita. Añade pasas, almendras y aceitunas. El truco está en dorar bien la carne. Si la cocinas a fuego lento, absorberá todos los sabores.
| Ingrediente | Cantidad |
|---|---|
| Carne de res (falda) | 500 gramos |
| Pasas | 1 taza |
| Almendras | 1 taza |
| Aceitunas | 1 taza |
Tercero, el toque final. No sirvas los romeritos sin el queso fresco y las pasas. El queso fresco debe ser fresco, recién rallado. Y las pasas, bien hidratadas en agua tibia con un poco de bicarbonato. Esto les dará un brillo y un sabor increíble. Yo siempre añado un chorrito de vinagre de manzana al final. Sube el sabor y equilibra la acidez.
Con estos tres secretos, tus romeritos serán el plato estrella de tu cena navideña. No te conformes con menos. La tradición se respeta, pero la perfección se conquista.
El método infalible para cocinar romeritos al horno*

Escucha, he probado más recetas de romeritos de las que puedo contar. Y te digo una cosa: el horno es tu mejor aliado. No me vengan con lo de cocerlos en agua. ¿Sabes por qué? Porque se pierden esos sabores ahumados que hacen la diferencia. Aquí va el método que he perfeccionado después de años de prueba y error.
Primero, precalienta el horno a 180°C. No te pases de temperatura, que los romeritos no son carne que aguante un calor infernal. Mientras, lava bien las plantas. Sí, son hierbas, pero igual hay que limpiarlas. Quita las hojas viejas o amarillas. Y no te olvides de cortar los tallos duros de la base. Nadie quiere masticar un palo, ¿verdad?
- 500 gramos de romeritos frescos
- 200 gramos de pasas
- 200 gramos de almendras
- 200 gramos de mole
- 1 cebolla picada
- 2 dientes de ajo
- 1 chile ancho
- Sal al gusto
En una sartén, dora la cebolla y el ajo. Añade el mole y un poco de agua. Remueve hasta que la salsa espese. No la dejes muy líquida, que luego se vuelve un desastre en el horno. Mientras, mezcla los romeritos con las pasas y las almendras. Sí, las pasas y almendras van crudas. Así se ablandan con el calor del horno. No las cocines antes, que pierden todo el sabor.
| Paso | Acción |
|---|---|
| 1 | Precalienta el horno a 180°C. |
| 2 | Lava y limpia los romeritos. |
| 3 | Dora la cebolla, el ajo y el mole. |
| 4 | Mezcla los romeritos con pasas y almendras. |
| 5 | Vierte la salsa sobre los romeritos. |
| 6 | Hornea por 20-25 minutos. |
Vierte la salsa sobre los romeritos y mezcla bien. Pon todo en una bandeja para horno. No la llenes demasiado, que luego no se cocinan igual. Hornea por 20-25 minutos. Sácalos cuando los romeritos estén tiernos y las pasas se vean jugosas. No te pases de tiempo, que se secan y quedan duros.
In my experience, el secreto está en no apurarse. Deja que el horno haga su magia. Y si te sobra salsa, no la tires. Guárdala en el refrigerador. A mí me ha durado hasta una semana. Perfecta para otra ronda de romeritos o incluso para un mole rápido. ¿Ves? Nada se desperdicia.
Por qué los romeritos son la estrella de la cena navideña*

Los romeritos han sido la estrella de las cenas navideñas en México por décadas. ¿Por qué? Porque son una delicia que combina tradición, sabor y un toque festivo que no se encuentra en ningún otro platillo. He visto cómo familias enteras se reúnen en la cocina para preparar estos pequeños brotes de papaloquelite, bañados en una salsa de mole que es pura magia. Es un platillo que lleva consigo historias, recuerdos y, por supuesto, mucho amor.
Ingredientes clave y sus secretos
| Ingrediente | Cantidad | Secreto |
|---|---|---|
| Romeritos | 500 g | Frescos, no los laves demasiado |
| Mole | 3 tazas | Elaborado en casa, si es posible |
| Camarones secos | 200 g | Remojados desde la mañana |
| Pasas | 1 taza | Un toque dulce inesperado |
| Almendras | 1/2 taza | Para un crocante perfecto |
Preparación paso a paso
- Limpieza y preparación: Los romeritos deben lavarse con cuidado para no dañar sus hojas delicadas. Enjuágalos en agua fría y déjalos escurrir bien.
- Remojo de camarones: Los camarones secos deben remojarse en agua tibia durante al menos 4 horas. Esto les dará la textura perfecta.
- Cocción de los camarones: Hierve los camarones remojados en agua con sal hasta que estén tiernos. Escúrrelos y reserva el caldo.
- Preparación del mole: Si decides hacer el mole en casa, asegúrate de tostar las especias y molerlas finamente. La paciencia es clave aquí.
- Armado del platillo: En una cazuela, mezcla los romeritos con el mole, los camarones cocidos, las pasas y las almendras. Cocina a fuego lento hasta que todo se integre perfectamente.
Consejos de un experto
- El mole es la estrella: Un buen mole casero puede marcar la diferencia. No escatimes en ingredientes.
- Textura es clave: Los romeritos deben quedar tiernos pero no deshechos. Vigila el tiempo de cocción.
- Toque final: Un chorrito de caldo de camarón al servir le dará un toque extra de sabor.
Variaciones regionales
- En el centro del país: Se añaden piñones y almendras para un toque más dulce.
- En el sur: A veces se incluyen trozos de chayote para darle un toque fresco.
- En la costa: Se usan camarones frescos en lugar de secos, dando un sabor más intenso.
En mi experiencia, los romeritos son más que un platillo; son una tradición que une a las familias. Cada bocado es un viaje a través de los sabores y aromas que han acompañado las celebraciones navideñas por generaciones. No importa cuántas veces los prepares, siempre encontrarás algo nuevo que apreciar en ellos.
Los romeritos, con su mezcla de sabores tradicionales y su presentación festiva, son un plato que encarna el espíritu navideño. Esta receta, transmitida de generación en generación, no solo alimenta el cuerpo, sino también el alma, recordándonos la importancia de mantener vivas nuestras tradiciones culinarias. Para lograr el mejor resultado, asegúrate de marinar el chicharrón en adobo con suficiente antelación para que los sabores se integren perfectamente. La próxima vez que prepares romeritos, considera añadir un toque personal, como un ingrediente secreto de tu familia, y así crear nuevas tradiciones que perduren. ¿Qué otros platos tradicionales incluirás en tu mesa navideña este año?

