El Chelsea llega a este derbi londinense con el viento a favor: dos victorias consecutivas en la Premier League y un Mauricio Pochettino que, por fin, empieza a ver recompensada su apuesta por un fútbol de posesión y presión alta. Los Blues no solo han sumado seis puntos en sus últimos dos encuentros, sino que lo han hecho con un estilo que recuerda a sus mejores épocas—ritmo, verticalidad y un Cole Palmer en estado de gracia, líder en goles y asistencias del equipo. Frente a ellos, un Fulham que, pese a su irregularidad, siempre se crece en los duelos capitalinos: en los últimos cinco Chelsea vs Fulham, los Cottagers han logrado al menos un empate y una victoria en Stamford Bridge.
Este no es un partido cualquiera. Más allá de los tres puntos, está en juego el orgullo de un barrio y la confirmación de que el proyecto de Pochettino comienza a tomar forma. Para el Chelsea, una tercera victoria seguida no solo afianzaría su ascenso en la tabla, sino que serviría como declaración de intenciones de cara a la recta final de temporada. El Chelsea vs Fulham, además, llega en un momento clave para ambos: los de Marco Silva necesitan puntos para alejarse del fantasma del descenso, mientras que los locales buscan consolidarse en la pelea por Europa. Stamford Bridge vibrará, como siempre, con el peso de la historia y la urgencia del presente.
Un clásico con historia y rivalidad renovada

El duelo entre Chelsea y Fulham trasciende lo deportivo: es un reflejo de dos Londinres separados por el Támesis y unidos por décadas de rivalidad. Mientras los Blues encarnan el poderío del oeste, con su palmarés europeo y su estadio en el exclusivo barrio de Fulham Road, los Cottagers representan la esencia obrera del suroeste, con Craven Cottage como bastión de resistencia. La historia registra 83 encuentros oficiales, pero las cifras no capturan la tensión que despierta cada enfrentamiento.
La última década ha inclinado la balanza hacia Stamford Bridge. Desde 2013, el Chelsea ha dominado con 12 victorias en 16 partidos, incluyendo un contundente 5-0 en la Premier League 2021. Sin embargo, los analistas deportivos señalan un dato revelador: cuando el Fulham logra anotar primero, su porcentaje de puntos rescatados supera el 60%, una cifra que obliga a los de Pochettino a extremar la concentración desde el pitido inicial.
Más allá de los números, este derbi carga con anécdotas que alimentan el folclore local. Desde los incidentes en los años 70 —cuando la hinchada del Fulham coreaba «We hate Chelsea» con particular saña— hasta el polémico penal no pitado en 2019 que costó la permanencia a los Cottagers, cada capítulo añade leña al fuego. El oeste de Londres respira fútbol, pero solo dos veces al año se detiene para este choque.
La edición de este domingo llega con un matiz distinto. El Fulham de Marco Silva, consolidado en la élite, ya no es el equipo ascendido que visita Stamford Bridge con miedo. Su juego posesivo y la solidez defensiva —solo 3 derrotas en los últimos 10 partidos como visitante— plantean un desafío real. Para el Chelsea, la presión es doble: mantener la racha y silenciar, aunque sea por 90 minutos, a una afición que nunca olvida.
Las claves tácticas de Pochettino para romper al Fulham

Mauricio Pochettino llega al derbi con una idea clara: presionar alto para ahogar la salida de balón del Fulham. Los analistas destacan su obsesión por recuperar en campo rival, algo que el Chelsea ha logrado en el 62% de los balones perdidos en los últimos cinco partidos. La clave estará en cómo Cole Palmer y Conor Gallagher corten las líneas de pase hacia João Palhinha, el cerebro de la circulación fulhamista.
En defensa, el técnico argentino apostará por una línea de cinco que se convierta en tres al ataque. Reece James y Marc Cucurella tendrán libertad para desbordar, pero con la obligación de volver rápido. El riesgo es claro: si el Fulham logra superar la primera presión, los espacios en banda podrían ser letales.
El mediocampo será el termómetro del partido. Pochettino exige a Enzo Fernández que dicte el ritmo, pero sin descuidar la llegada al área. Contra equipos compactos como el de Marco Silva, el Chelsea ha encontrado más soluciones con cambios de juego rápidos hacia la banda izquierda, donde Raheem Sterling suele aparecer en diagonal.
La sorpresa podría llegar desde el banquillo. Armando Broja, con gol en su último partido, ofrece un perfil físico que el Fulham —tercero en duelos aéreos perdidos esta temporada— no está preparado para contener.
¿Puede el Chelsea afianzarse en la pelea por Europa?

El Chelsea llega al derbi con un impulso que no había mostrado desde el inicio de la temporada. Tres victorias en sus últimos cuatro partidos, incluyendo el triunfo contundente ante el Leeds, han devuelto la confianza a un equipo que parecía perdido en la tabla. La pregunta ahora no es si pueden ganar, sino si esta racha les permitirá consolidarse en la lucha por las plazas europeas.
Los números no mienten: con 37 puntos, los Blues están a solo dos del Tottenham, sexto y último clasificado para la Conference League. Pero el margen es estrecho. Un tropiezo ante el Fulham —equipo que ha sumado siete de sus últimos nueve puntos como visitante— podría dejarles al borde del precipicio. Los analistas señalan que, de los seis equipos en disputa por Europa, el Chelsea es el que tiene el calendario más accesible en las últimas jornadas.
Mauricio Pochettino sabe que este partido es clave. No solo por los tres puntos, sino por el mensaje.
El Fulham, por su parte, llega sin presión pero con peligro. Marco Silva ha construido un equipo compacto, capaz de complicar la vida a cualquier rival en Stamford Bridge, como demostró en el empate 2-2 de la primera vuelta. Si el Chelsea quiere afianzarse, deberá evitar la irregularidad que ha marcado su temporada.
La historia reciente favorece a los locales: no pierden ante el Fulham desde 2006. Pero en el fútbol, los precedentes valen menos que el estado de forma actual.
El Chelsea llega al derbi con la ventaja psicológica de dos triunfos consecutivos en la Premier League y un historial reciente que le sonríe frente al Fulham, pero el equipo de Pochettino sabe que la irregularidad sigue siendo su talón de Aquiles. Un Stamford Bridge con su público detrás puede ser el escenario ideal para consolidar la racha, aunque la defensiva—especialmente ante las transiciones rápidas de los Cottagers—deberá mantener la concentración los 90 minutos. Quienes sigan el partido en vivo harían bien en fijarse en el duelo entre Palmer y Palhinha, clave para entender quién domina el mediocampo. La próxima semana dirá si esta victoria, de concretarse, es el inicio de una consistencia largamente esperada o solo otro destello en una temporada de altibajos.

