El silbatazo final del Estadio Azteca apenas apagó el eco de los gritos: Cruz Azul rescató tres puntos que parecían perdidos con un gol en el minuto 90’, rematando una remontada que dejó al Atlético San Luis sin argumentos. Los cementeros sumaron su tercera victoria consecutiva en el Clausura 2024, pero esta tuvo sabor a épica: un marcador adverso hasta el 82’, un penal discutido y un centro al área que Uriel Antuna convirtió en el desahogo definitivo. El 2-1 no solo consolidó a la Máquina en la zona alta de la tabla, sino que expuso las carencias defensivas de un San Luis que, pese a su ventaja inicial, no supo administrarla.

El duelo entre Cruz Azul y Atlético San Luis llegó cargado de expectativas para ambos bandos. Los potosinos, urgidos por puntos para alejarse del descenso, sorprendieron con un gol tempranero de Leo Bonatini que ilusionó a su afición. Pero la historia cambió cuando el VAR anuló un tanto de Antuna y luego le dio la razón a los celestes con un penal que igualó el marcador. Lo que siguió fue un monólogo ofensivo azul, coronado por ese remate rasante en el último suspiro. Para la directiva de San Luis, la derrota duele doble: no solo por los puntos escapados, sino porque confirma una tendencia peligrosa—ceder en los minutos finales—que ya les ha costado caro esta temporada.

Un San Luis que dominó sin concretar

Un San Luis que dominó sin concretar

El Atlético San Luis demostró por qué llegó como líder del torneo. Durante los primeros 45 minutos, el equipo potosino ahogó a Cruz Azul con un juego vertical y presión alta, especialmente por las bandas. Las estadísticas lo respaldan: dominaron el 62% de la posesión en el primer tiempo y completaron el doble de pases en campo rival que La Máquina. Sin embargo, la falta de definición en los metros finales les pasó factura.

La figura de Leo Bonatini fue clave en ese control sin premio. El delantero brasileño generó tres jugadas claras de gol—dos remates dentro del área y un centro al corazón del área chica—pero la última línea cementera, con Jesús Corona como muro, neutralizó cada intento. El arquero tuvo una noche impecable: cinco atajadas decisivas, tres de ellas en situaciones mano a mano.

El error más costoso llegó al minuto 38. Un contraataque relámpago de San Luis dejó a Bonatini solo frente a Corona, pero su disparo rasante se fue desviado por centímetros. Fue el momento que mejor resumió su noche: superioridad táctica, pero sin la frialdad bajo los tres palos.

Analistas coinciden en que, de haber convertido al menos una de esas oportunidades, el partido habría tomado otro rumbo. La falta de eficacia ante equipos bien plantados—como Cruz Azul—ha sido su talón de Aquiles en este torneo, pese a su solidez en la fase regular.

El gol de Antuna al 90’ que volteó la historia

El gol de Antuna al 90’ que volteó la historia

El Estadio Azteca estalló cuando el balón cruzó la línea al minuto 90+3. Uriel Antuna, con la frialdad de un depredador en el área, remató de primera un centro desde la derecha para anotar el 2-1. No fue un gol cualquiera: fue el golpe definitivo que rompió la resistencia del Atlético San Luis y le dio a Cruz Azul tres puntos que, horas antes, parecían perdidos.

El tanto llegó tras una jugada ensayada en los entrenamientos. Según datos de la Liga MX, Antuna ha convertido 6 de sus últimos 8 remates dentro del área chica esta temporada, confirmando su olfato goleador en los momentos decisivos. El lateral derecho avanzó sin oposición, el pase al segundo palo fue medido, y el delantero solo tuvo que empujar el esférico a red.

Lo más llamativo no fue solo el gol, sino el contexto. Cruz Azul había dominado el partido en posesión (62% del balón) pero chocaba una y otra vez contra un bloque defensivo ordenado. Hasta que Antuna apareció.

La celebración lo dijo todo: los jugadores se abrazaron como si hubieran ganado un título, mientras la afición coreaba el nombre del autor del milagro. Un final de infarto que reafirma por qué el fútbol se juega hasta el último segundo.

Cruz Azul suma tres puntos clave en la lucha por la Liguilla

Cruz Azul suma tres puntos clave en la lucha por la Liguilla

La victoria de Cruz Azul ante Atlético San Luis no fue solo un triunfo más en el Clausura 2024. Los tres puntos obtenidos en el Estadio Azteca los colocan en la cuarta posición de la tabla general con 22 unidades, superando momentáneamente a equipos como Tigres y Monterrey en la pelea por los puestos de Liguilla. El gol de Martín Aníbal Rodríguez al minuto 90’, que selló el 2-1, llegó cuando el reloj ya descontaba y el empate parecía inevitable, un guión que la Máquina ha repetido en esta campaña: cinco de sus siete triunfos han llegado por marcador ajustado.

Analistas deportivos destacan que el equipo de Martín Anselmi muestra una solidez defensiva clave en estos momentos. Con solo 12 goles en contra en 14 jornadas, Cruz Azul tiene la tercera mejor defensa del torneo, solo detrás de América y Pachuca. Esa firmeza atrás, combinada con la capacidad de resolver en instantes decisivos —como lo demostró Rodríguez—, explica por qué el conjunto celeste se mantiene como candidato serio a pelear por el título.

El triunfo también cortó una racha de dos partidos sin ganar, donde sumaron apenas un punto. Ahora, con el margen ajustado en la zona de clasificación, cada error puede ser costoso. El próximo duelo frente a Juárez en la Jornada 15 adquiere mayor relevancia: una victoria consolidaría su lugar entre los ocho primeros, mientras que un tropiezo los expondría al acecho de equipos como Toluca o Santos, que marchan cerca con 20 y 19 puntos respectivamente.

San Luis, por su parte, sigue estancado en el fondo de la tabla.

La remontada de Cruz Azul en el Estadio Azteca no fue solo un triunfo más, sino una demostración de temple y jerarquía cuando el marcador apretaba: un gol en el minuto 90’ de Uriel Antuna —su segundo en el partido— selló la victoria 2-1 sobre un Atlético San Luis que se quedó con las manos vacías pese a su solidez defensiva durante 80 minutos. El equipo de Martín Anselmi ratifica así su capacidad para resolver en los momentos clave, aunque aún debe pulir la irregularidad que lo ha perseguido en el torneo.

Para los aficionados celestes, el mensaje es claro: confiar en el proceso, pero exigir consistencia, especialmente de visita donde han tropezado antes. San Luis, por su parte, debe aprender a cerrar partidos que domina; el error en la salida del gol del empate fue letal.

El Clausura 2024 sigue vivo, y este tipo de partidos —donde el drama y la calidad se mezclan— son los que terminan definiendo aspiraciones o decepciones al final de la temporada.