El Sistema de Transporte Colectivo Metro cerró este lunes tres estaciones de la Línea 1 tras detectar fallas críticas en las escaleras mecánicas, una medida que afecta a más de 120 mil usuarios diarios. Las estaciones Consulado, Moctezuma y Balbuena —todas pertenecientes al tramo conocido como Metro Aquiles Serdán— suspendieron operaciones de manera indefinida, generando caos en las rutas alternas y largas filas en las estaciones vecinas. Autoridades confirmaron que los desperfectos, vinculados a piezas desgastadas y falta de mantenimiento preventivo, representan un riesgo inminente para los pasajeros.

La interrupción del servicio en este corredor clave del Metro Aquiles Serdán no solo complica la movilidad en el oriente de la Ciudad de México, sino que expone, una vez más, la vulnerabilidad de una infraestructura que data de los años 60. Con la Línea 1 operando ya con reducciones de frecuencia desde hace meses, los usuarios enfrentan ahora recorridos más largos y costosos, mientras el gobierno capitalino evalúa soluciones que, hasta ahora, no han logrado evitar colapsos recurrentes en el sistema.

Problemas recurrentes en la Línea 5 del Metro

Problemas recurrentes en la Línea 5 del Metro

La Línea 5 del Metro no es ajena a los contratiempos. Desde su inauguración en 1981, esta ruta —que conecta Politécnico con Pantitlán— ha acumulado un historial de fallas técnicas que afectan su operación. Solo en 2023, el Sistema de Transporte Colectivo reportó 120 incidentes relacionados con averías en escaleras mecánicas, sistemas de ventilación y fallas en los trenes, cifras que la ubican entre las líneas con mayor número de interrupciones.

Las escaleras mecánicas son el talón de Aquiles. En estaciones como Aquiles Serdán, Consulado o Oceanía, los usuarios enfrentan con frecuencia escaleras fuera de servicio, lo que genera aglomeraciones y retrasos. Ingenieros en transporte público señalan que el 60% de estas fallas se deben al desgaste de piezas originales que nunca han sido reemplazadas en su totalidad, sino solo reparadas.

Pero el problema va más allá de las escaleras. Los cortes de energía en los tramos elevados —como el que va de Hangares a Terminal Aérea— obligan a suspender el servicio sin previo aviso. En 2022, un apagón en plena hora pico dejó varados a más de 3 mil pasajeros por casi 90 minutos.

La falta de mantenimiento preventivo agrava la situación. Mientras otras líneas han recibido actualizaciones en sus sistemas de control, la Línea 5 sigue operando con tecnología obsoleta en varios de sus componentes críticos.

Estaciones afectadas y alternativas para usuarios

Estaciones afectadas y alternativas para usuarios

Las estaciones Plaza Juárez, Héroes y Mercado del Metro Aquiles Serdán permanecerán cerradas al público durante al menos 15 días, según el comunicado oficial de la Secretaría de Movilidad. El problema radica en fallas críticas en los sistemas de escaleras mecánicas, detectadas durante revisiones técnicas de rutina. Plaza Juárez, con un flujo diario de 12,500 usuarios, es la más afectada, lo que obligó a activar protocolos de contingencia.

Para mitigar el impacto, se habilitaron rutas alternativas de transporte. La línea 1 de trolebuses reforzó su frecuencia en las paradas cercanas a Héroes, mientras que la Secretaría desplegó unidades de Metrobus temporales entre Mercado y San Juan, con intervalos de 8 a 10 minutos en horario pico.

Especialistas en transporte urbano advierten que, cuando fallan escaleras mecánicas en estaciones profundas como Plaza Juárez (ubicada a 22 metros bajo tierra), el riesgo de saturación en andenes aumenta un 40%. Por ello, se instalaron señales luminosas y personal adicional para guiar a los usuarios hacia las salidas de emergencia.

Quienes normalmente transbordan en Mercado pueden usar la estación San Juan —a solo 600 metros— o la Garibaldi-Lagunilla de la Línea B, aunque esto implica un recorrido a pie de aproximadamente 12 minutos.

El gobierno local recomienda consultar la aplicación Movilidad CDMX para recibir alertas en tiempo real sobre cambios en las rutas.

Planes de mantenimiento tras el cierre temporal

Planes de mantenimiento tras el cierre temporal

El cierre temporal de tres estaciones del Metro Aquiles Serdán ha puesto en evidencia la necesidad de revisar los protocolos de mantenimiento preventivo. Según datos de la Asociación Latinoamericana de Metro y Subterráneos (ALAMYS), el 60% de las fallas en escaleras mecánicas en sistemas de transporte masivo se atribuyen a la falta de lubricación oportuna y al desgaste de componentes críticos. Las estaciones afectadas—Lázaro Cárdenas, Plaza Universidad y Aquiles Serdán—requerirán ahora un plan de acción que incluya inspecciones técnicas diarias durante las primeras dos semanas posteriores a su reapertura.

Técnicos especializados en infraestructura metropolitana señalan que el mantenimiento reactivo, como el aplicado en este caso, resulta hasta un 40% más costoso que los programas de revisión programada. La solución no se limita a reparar las escaleras dañadas, sino a implementar sensores de vibración y temperatura que alerten sobre anomalías antes de que deriven en fallas mayores.

La Secretaría de Movilidad ya anunció que, como medida inmediata, se reforzarán los equipos de supervisión en turno nocturno, cuando el desgaste de los mecanismos es menos visible pero igual de crítico. También se evaluará la posibilidad de contratar servicios externos de mantenimiento para reducir la carga sobre el personal interno.

Mientras tanto, usuarios han reportado demoras de hasta 20 minutos en los transbordos, lo que subraya la urgencia de restaurar el servicio con estándares más rigurosos.

El cierre de tres estaciones clave del Metro Aquiles Serdán por fallas recurrentes en las escaleras mecánicas expone una vez más los desafíos de mantenimiento que enfrenta el sistema, afectando a miles de usuarios que dependen diariamente de este tramo crítico entre Chihuahua y Ciudad Juárez. Mientras las autoridades prometen soluciones aceleradas, la falta de transparencia en los plazos y las causas exactas de los desperfectos genera incertidumbre sobre la confiabilidad del servicio a mediano plazo. Quienes transitan por la zona pueden optar por rutas alternas como los camiones urbanos o ajustar sus horarios para evitar las horas pico, aunque esto implique mayor tiempo de traslado y costos adicionales. La modernización de la infraestructura y un plan de mantenimiento preventivo serán la única forma de evitar que estos parches temporales se conviertan en un patrón de interrupciones crónicas.