Tres accesos de la estación Metro Salto del Agua quedaron clausurados este martes tras detectarse filtraciones en la Línea 8, una falla que obligó a las autoridades a activar protocolos de emergencia y redirigir a miles de usuarios hacia rutas alternas. Según reportes del Sistema de Transporte Colectivo (STC), los cierres afectan las entradas ubicadas en las esquinas de Balderas con Avenida Juárez, así como dos puntos de acceso en la calle de López, generando congestión en horarios pico y retrasos de hasta 20 minutos en los transbordos hacia otras líneas.

La estación Metro Salto del Agua, clave por su conexión con las líneas 1 y 8, registra un flujo diario superior a los 50 mil pasajeros, lo que convierte esta interrupción en un golpe directo a la movilidad del Centro Histórico y zonas aledañas como la Colonia Tabacalera. Aunque el STC aseguró que las reparaciones se realizarán en un plazo de 72 horas, el cierre parcial ya resiente a comerciantes locales y usuarios que dependen de esta estación para enlazar con corredores como Insurgentes o Garibaldi, donde el servicio de transporte alterno resulta insuficiente para absorber la demanda.

Filtraciones recurrentes en la Línea 8 del Metro

Las filtraciones en la Línea 8 del Metro no son un fenómeno reciente. Desde su inauguración en 1994, este tramo —que conecta Garibaldi con Constitución de 1917— ha registrado incidentes recurrentes por humedad y grietas en la estructura, especialmente en estaciones como Salto del Agua, donde el subsuelo presenta mayor saturación de agua.

Un informe técnico de 2022, elaborado por especialistas en ingeniería civil, advirtió que al menos el 30% de los problemas de filtración en la red del Metro se concentran en esta línea. La combinación de un terreno arcilloso, el envejecimiento de los materiales y el tráfico constante de trenes agravan la situación, obligando a cierres parciales como el anunciado esta semana.

La estación Salto del Agua, en particular, ha requerido intervenciones cada dos años en promedio. Aunque las autoridades aplican selladores y refuerzos temporales, los usuarios denuncian que las soluciones no atacan el origen: la falta de un sistema de drenaje profundo que desvíe el agua antes de que alcance los túneles.

Mientras los accesos cerrados generan caos en horas pico, el problema trasciende lo operativo. Las filtraciones aceleran la corrosión de las vías y aumentan el riesgo de fallas eléctricas, un escenario que, de no atenderse, podría derivar en suspensiones más prolongadas.

Estaciones alternas y rutas afectadas por el cierre

El cierre de los accesos Salto del Agua, Plaza de la República y Doce de Octubre obliga a los usuarios a buscar alternativas en estaciones cercanas. La más viable sigue siendo Balderas, que registra un aumento del 30% en afluencia según datos preliminares del Sistema de Transporte Colectivo. Esta estación, conectada con las líneas 1 y 3, absorbe parte del flujo de pasajeros que normalmente utilizaría los accesos clausurados.

Quienes provienen de la Línea 8 con destino al centro histórico pueden optar por descender en Garibaldi y caminar hacia Bellas Artes, o bien, usar la correspondencia en Obrera para trasladarse a la Línea B. La distancia entre Garibaldi y Salto del Agua —aproximadamente 800 metros— se cubre en 10 minutos a pie, una opción factible para quienes no requieren transbordo.

Especialistas en movilidad urbana señalan que el cierre afecta principalmente a las rutas que conectan la zona norte de la ciudad con el corredor Reforma-Avenida Juárez. La Línea 8, que transporta un promedio de 400 mil usuarios diarios, verá alterados sus tiempos de viaje en un 15% durante las horas pico, especialmente en el tramo Constituyentes-Salto del Agua.

Para quienes viajan desde Tacubaya hacia el oriente, la recomendación es tomar la Línea 9 hasta Chabacano y ahí hacer transbordo a la Línea 2. Aunque esta ruta añade unos 20 minutos al trayecto, evita las saturaciones esperadas en Balderas.

El STC Metro sugirió utilizar el Metrobús Línea 4 como alternativa temporal, con paradas cercanas a Buenavista y Plaza de la República. Sin embargo, usuarios reportan que los camiones ya operan al límite de su capacidad desde el primer día del cierre.

Planes de reparación y plazos estimados por autoridades

Las autoridades del Sistema de Transporte Colectivo (STC) confirmaron que los trabajos de reparación en la estación Salto del Agua iniciarán el próximo lunes con un equipo de 40 especialistas en ingeniería estructural. Según el plan presentado, la primera fase se enfocará en sellar las filtraciones detectadas en los túneles de la Línea 8, utilizando tecnología de inyección de poliuretano de alta densidad, método validado en reparaciones similares en el Metro de Madrid con un 92% de efectividad a largo plazo.

El cronograma establece que los accesos cerrados —Pino Suárez, Isabel la Católica y República de Cuba— permanecerán inhabilitados durante al menos 12 semanas. Sin embargo, ingenieros consultados por el STC advirtieron que, de encontrarse daños mayores en los cimientos, el plazo podría extenderse hasta cinco meses.

Para mitigar el impacto en los usuarios, se implementará un sistema de transporte alternativo con 20 unidades de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP) que operarán en un corredor exclusivo sobre Eje Central, con frecuencia de cinco minutos en horarios pico.

La Secretaría de Movilidad capitalina supervisará los avances mediante informes semanales, mientras que la Comisión de Seguridad del Metro realizará inspecciones aleatorias para garantizar el cumplimiento de los protocolos.

El cierre de tres accesos en la estación Salto del Agua por filtraciones en la Línea 8 evidencia los retos estructurales que enfrenta el Metro de la Ciudad de México, donde el envejecimiento de la infraestructura y las condiciones geológicas agravan los riesgos operativos. Aunque las autoridades aseguran que los trabajos de impermeabilización avanzan, la situación subraya la necesidad de intervenciones más profundas para evitar afectaciones mayores en una de las líneas con mayor afluencia diaria. Mientras se normaliza el acceso por las entradas alternas en Eje Central y República de Cuba, los usuarios deben planear tiempos adicionales de traslado y mantenerse atentos a los avisos oficiales, ya que las reparaciones podrían extenderse más allá del plazo inicial estimado. La experiencia refuerza el llamado a priorizar inversiones en mantenimiento preventivo, no solo para esta estación, sino para toda la red que sostiene a millones de capitalinos.