El Clásico Regio llega con un extra de emoción en la Jornada 12: Chivas y Monterrey chocan no solo por orgullo, sino por el primer lugar de la tabla general. Con 24 puntos cada uno, el empate en la cima obliga a un duelo directo donde el más mínimo error podría costar la ventaja. Las Chivas llegan con cinco partidos invictos, mientras que los Rayados suman tres triunfos consecutivos, incluyendo una goleada 4-0 ante Puebla que los colocó como favoritos en las apuestas. El Estadio BBVA, casa de la Pandilla, será el escenario de un partido que podría definir el rumbo del torneo.

Para los aficionados, este Chivas vs Monterrey trasciende lo deportivo: es un enfrentamiento entre dos equipos que han dominado el discurso del Clausura 2024. Mientras el Rebaño Sagrado confía en su solidez defensiva—solo 8 goles en contra—, los de Fernando Ortiz exhiben un ataque letal con 22 anotaciones, el segundo mejor registro de la liga. La presión es doble: quien salga victorioso no solo se quedará con los tres puntos, sino con un mensaje claro a sus rivales. En un torneo donde el margen de error es mínimo, este choque promete ser el más intenso de la jornada.

El clásico que define la cima del Clausura

El enfrentamiento entre Chivas y Monterrey no es solo un partido más en el Clausura 2024. Es el duelo que mide fuerzas entre dos equipos que han marcado la pauta en las últimas jornadas, con estilos opuestos pero igual de efectivos. Mientras los Rayados exhiben un juego vertical y letal en contraataques, las Chivas apuestan por la posesión y la presión alta, un contraste que promete dinamismo desde el primer minuto.

Los números respaldan la relevancia del choque. Monterrey llega como líder con 26 puntos, pero apenas un punto por encima del Rebaño, que ha encadenado cinco victorias consecutivas. Según datos de la Liga MX, ningún equipo ha logrado mantenerse invicto en seis partidos seguidos esta temporada, lo que añade presión a un Guadalajara que busca hacer historia.

La defensa será clave. Monterrey ha recibido solo ocho goles en el torneo, la mejor marca hasta ahora, gracias a una línea de cuatro compacta y un mediocampo que corta juegos con precisión. Chivas, en cambio, ha anotado en cada uno de sus últimos siete encuentros, demostrando que su ataque, liderado por un delantero en racha, no perdona errores.

Más allá de los tres puntos, el ganador enviará un mensaje claro: aquí está el candidato más sólido.

Tácticas y ausencias que inclinarán la balanza

La ausencia de Víctor Guzmán en el mediocampo de Monterrey podría ser el talón de Aquiles que Chivas aproveche. El volante, clave en la recuperación y distribución del balón, acumula tres asistencias en el torneo y su ausencia por acumulación de tarjetas deja un vacío que Rayados no ha logrado cubrir con solvencia en partidos anteriores. Sin su visión de juego, la conexión con el ataque —especialmente con Germán Berterame— pierde fluidez, algo que el Rebaño podría explotar con presiones altas y transiciones rápidas.

Chivas, por su parte, llega con el esquema táctico más definido de la temporada. La sociedad entre Fernando Beltrán y Roberto Alvarado en las bandas ha generado el 40% de las jugadas de gol del equipo, según datos de la Liga MX. Si Monterrey no ajusta su línea defensiva —que ha mostrado fisuras en balones aéreos—, los tapatíos podrían repetir la fórmula que les dio el triunfo en el Clásico Nacional: centros precisos y remates de segunda línea.

Otro factor será el estado físico de Sergio Canales. El español, aunque recuperado de su lesión, aún no recupera el ritmo de los primeros partidos. Su capacidad para desequilibrar en espacios reducidos es vital para Monterrey, pero si no aguanta los 90 minutos, Fernando Ortiz podría verse obligado a modificar el plan sobre la marcha.

La batalla en las bandas marcará la diferencia. Chivas, con José Rojas y Alan Mozo, busca superar en velocidad a los laterales de Rayados, mientras que Monterrey confía en la experiencia de Stefan Medina para contenerlos. Quien domine esos duelos individuales tendrá ventaja en un partido donde los detalles tácticos pesan más que el ímpetu.

Lo que está en juego más allá de los tres puntos

El duelo entre Chivas y Monterrey trasciende el simple reparto de puntos. Se juega algo más intangible pero igual de valioso: la confianza de un equipo que busca consolidarse y la presión sobre otro que no puede permitirse otro tropiezo. Los Rayados llegan con la ventaja psicológica de llevar tres victorias consecutivas en el Clausura, mientras que el Rebaño Sagrado arrastra la urgencia de demostrar que su irregularidad no es crónica.

Para Monterrey, una victoria en el Akron significaría afianzar su candidatura al título. No es solo el liderato lo que está en disputa, sino el mensaje que mandarían a rivales directos como América o Tigres. Los números respaldan su momento: son el equipo con mejor efectividad en tiros al arco (58% de precisión en los últimos cinco partidos), un dato que preocupa a una defensa rojiblanca aún en proceso de ajuste.

Chivas, en cambio, necesita los tres puntos para algo más que la tabla general. La afición exige respuestas tras un inicio de torneo marcado por altibajos, donde las derrotas ante equipos de medio tabla —como la 1-2 contra Puebla— dejaron al descubierto fisuras en el mediocampo. Un triunfo frente a un rival de peso podría ser el parteaguas que el técnico busca para silenciar críticas.

El factor cantera también pesa. Con cinco jugadores formados en las fuerzas básicas en el once titular, el club tapatío carga la responsabilidad de validar su proyecto a largo plazo. Monterrey, con su mezcla de experiencia extranjera y juventud mexicana, representa el espejo de lo que podría ser —o no ser— el futuro inmediato de las Chivas.

El Clásico Regio de la Jornada 12 no es solo otro partido: es un choque de estilos, ambiciones y la oportunidad de definir quién manda en la tabla cuando el torneo entra en su recta final. Chivas llega con la solidez defensiva que ha caracterizado su campaña, mientras que Monterrey apuesta por su fuego ofensivo y la experiencia en momentos decisivos, dos factores que podrían inclinar la balanza en un estadio siempre eléctrico. Para los aficionados que no quieran perderse detalle, sintonizar con anticipación será clave, pues este tipo de duelos suelen resolverse en jugadas rápidas, errores no forzados o un destello de genio individual que cambie el rumbo del marcador. Más allá de los tres puntos en disputa, el ganador no solo se afianzará en el liderato, sino que enviará un mensaje contundente a los rivales directos de que está listo para pelear el título hasta el último minuto.