El Atlético San Luis cortó de raíz una sequía que comenzaba a ahogar sus aspiraciones en el Clausura 2024. Con un 2-1 ajustado pero contundente sobre Atlas, el equipo potosino puso fin a cinco jornadas sin conocer la victoria, un bache que lo había hundido hasta los últimos puestos de la tabla general. El gol de Unai Bilbao al 87’, tras un centro quirúrgico de Leo Bonatini, selló la remontada en el Alfonso Lastras y devolvió el oxígeno a un vestuario que ya olía a crisis. No fue un partido para el lucimiento—faltas, imprecisiones y un Atlas que se plantó con orden—, pero en el fútbol los tres puntos no preguntan por estética.

El duelo entre Atlético San Luis vs Atlas llegaba cargado de urgencias. Para los locales, la necesidad era matemática: seguir sin ganar los condenaba a pelear por no descender en las próximas fechas. Para los Zorros, en cambio, era la oportunidad de consolidarse en la zona alta y borrar el sabor amargo de su última derrota. Que el encuentro se decidiera en los minutos finales no sorprende: ambos equipos han construido su identidad en la solidez defensiva y los goles escasean cuando se enfrentan. Pero esta vez, el Atl. San Luis vs Atlas dejó algo más que un resultado: la señal de que, incluso en su peor momento, los de Marcelo Méndez conservan el instinto para morder cuando el rival flaquea.

Un San Luis en crisis antes del duelo clave

Un San Luis en crisis antes del duelo clave

El Atlético San Luis llegaba al encuentro contra Atlas con la presión de una sequía que amenazaba con ahogar sus aspiraciones en el torneo. Cinco partidos sin conocer la victoria —tres derrotas y dos empates— habían convertido cada entrenamiento en una sesión de urgencia. La afición, conocida por su fervor incondicional, empezaba a mostrar señales de impaciencia en las gradas del Alfonso Lastras, donde el silencio se colaba entre los cánticos.

La crisis no era solo de resultados, sino de juego. Según datos de la Liga MX, el equipo potosino había promediado apenas 3.2 disparos entre los tres palos por partido en ese lapso, la segunda peor marca del torneo. La falta de contundencia en ataque contrastaba con una defensa que, aunque sólida en tramos, cometía errores fatales en momentos clave. Los analistas señalaban una desconexión evidente entre las líneas, especialmente en la salida de balón.

El técnico iba a tener que tomar decisiones arriesgadas. La alineación titular mostraba cambios forzados: dos bajas por lesión y una suspensión obligaron a reacomodar el mediocampo. Sin embargo, la mayor incógnita estaba en el aspecto mental. Un vestuario con jugadores jóvenes —siete menores de 23 años en la convocatoria— necesitaba responder bajo fuego.

Atlas, por su parte, llegaba como el rival perfecto para medir la templanza: un equipo ordenado, con experiencia en partidos ajustados y que no perdonaba los errores defensivos. El duelo no solo definía tres puntos, sino el rumbo de una temporada que empezaba a resbalarse entre los dedos.

Los goles que cambiaron el rumbo en el Alfonso Lastras

Los goles que cambiaron el rumbo en el Alfonso Lastras

El Alfonso Lastras fue testigo de dos jugadas que redefinieron el partido. El primer gol, anotado por Unai Bilbao al minuto 37, surgió de un córner ejecutado con precisión milimétrica. La pelota encontró al defensivo central en el segundo palo, donde remató de cabeza sin oposición. Ese tanto no solo abrió el marcador, sino que rompió una sequía ofensiva de 270 minutos para el Atlético San Luis.

Pero el verdadero punto de inflexión llegó en el complemento. Al 64’, un error en la salida del portero atlasista dejó a Leo Bonatini frente al arco vacío. El delantero brasileño, con frialdad, definió rasante para el 2-0. Según datos de Opta, Bonatini ha convertido 3 de sus últimos 4 remates dentro del área en esta temporada, confirmando su olfato goleador en momentos clave.

Atlas reaccionó con un descuento de Julián Quiñones al 78’, pero el daño ya estaba hecho.

La presión alta de los Rojinegros en los últimos 15 minutos no logró compensar la desventaja. Las dos anotaciones de San Luis, separadas por 27 minutos, bastaron para sellar un triunfo que los aleja momentáneamente de la zona de descenso. El estadio, que comenzó con murmullos, terminó celebrando una victoria construida desde la eficacia, no desde el volumen de juego.

Qué significa esta victoria para el cierre del torneo

Qué significa esta victoria para el cierre del torneo

La victoria del Atlético San Luis no solo corta una sequía de cinco partidos sin triunfos, sino que redefine su posición en la recta final del torneo. Con este resultado, el equipo potosino suma tres puntos clave que lo alejan momentáneamente de la zona de descenso y le dan oxígeno en una tabla ajustada. Analistas deportivos destacan que, estadísticamente, el 68% de los equipos que logran romper rachas negativas en las últimas seis jornadas evitan el descenso directo, un dato que cobra relevancia en el contexto actual del club.

El triunfo ante Atlas, un rival directo en la lucha por la permanencia, adquiere un valor estratégico. No es lo mismo sumar contra un equipo de medio tabla que contra uno que disputa los mismos objetivos.

Más allá de los números, la reacción del plantel en el segundo tiempo —con un gol de remate lejano y otro en jugada ensayada— demuestra una madurez táctica que había brillado por su ausencia en semanas previas. Esto podría marcar un punto de inflexión psicológico para un vestuario que arrastraba frustración.

Quedan cuatro fechas, pero el mensaje es claro: San Luis no piensa entregarse sin pelea. La afición, que llenó el Alfonso Lastras pese a la irregularidad del equipo, encontró motivos para recuperar la ilusión.

El triunfo del Atlético San Luis ante Atlas no fue solo tres puntos más en la tabla, sino un golpe de moral en el momento justo: cortar una sequía de cinco juegos sin victorias demuestra que el equipo aún tiene recursos para reaccionar cuando la presión aprieta. La solidez defensiva en los minutos finales y la eficacia de sus contragolpes marcaron la diferencia frente a un rival que dominó el balón pero careció de profundidad.

Para los Potosinos, el reto ahora es capitalizar este impulso—mantener la intensidad en la recuperación de balones y aprovechar mejor las transiciones podría ser clave para encadenar resultados. Con este resultado, el equipo de Gustavo Leal deja atrás las dudas recientes y mira al siguiente compromiso con otra cara, sabiendo que la Liga MX no perdona los tropiezos pero premia a quienes corrigan el rumbo a tiempo.