El América llega al partido contra Xolos con una alineación que no deja lugar a dudas: Fernando Ortiz apostó por su once más letal, confirmando la presencia de Julián Quiñones, Henry Martín y el joven Santiago Navarro en el ataque. La decisión refleja la urgencia de sumar tres puntos en el Clausura 2024, especialmente tras el tropiezo ante Toluca que dejó al equipo con solo dos victorias en sus últimos cinco encuentros. Con 21 goles anotados en el torneo —cinco de ellos obra de Quiñones—, las alineaciones de Club América contra Club Tijuana prometen ser un espejo de su ambición ofensiva, aunque la defensa, con figuras como Israel Reyes y Luis Fuentes, deberá contener a un rival que no pierde en casa desde febrero.
La expectativa crece no solo por los nombres en el terreno de juego, sino por el contexto: Tijuana, aunque en la parte baja de la tabla, ha demostrado ser un hueso duro de roer en el Estadio Caliente, donde ya le arrebató puntos a equipos como Chivas y Monterrey. Las alineaciones de Club América contra Club Tijuana adquieren así un peso extra, pues un error podría complicar su aspiración de mantenerse en la pelea por la liguilla. Con Martín y Quiñones como referentes —este último líder de goleadores del torneo—, el equipo de Coapa sabe que la presión está del lado azulcrema: o salen con los tres puntos, o la crítica arreciará.
La apuesta de Fernando Ortiz para el Apertura 2024
Fernando Ortiz no dejó nada al azar para el debut en el Apertura 2024. El técnico del América armó un once inicial que mezcla experiencia con juventud, pero sin perder de vista el objetivo: sumar tres puntos en el Estadio Azteca contra unos Xolos de Tijuana que llegan con hambre de revancha. La apuesta más clara es la titularidad de Julián Quiñones, quien tras su paso por la selección mexicana en la Copa América, regresa con el peso de ser el referente ofensivo. Según datos de Liga MX Stats, el colombiano ha convertido 12 goles en sus últimos 15 partidos como local, cifra que lo convierte en el jugador más letal del equipo en casa.
En la defensa, Ortiz optó por la solidez de Luis Fuentes y Israel Reyes, dos centrales que ya demostraron su entendimiento en el Clausura pasado. La sorpresa llegó en los laterales: Julián Aguilar, recuperado de su lesión, regresa al once, mientras que el joven Emiliano Velasco gana confianza tras sus buenas actuaciones en la pretemporada. El mediocampo, en cambio, no tuvo mayores sorpresas: Álvaro Fidalgo y Richard Sánchez se mantienen como los cerebros del equipo, con la misión de controlar el ritmo frente a un Tijuana que suele presionar alto.
El ataque, sin embargo, es donde más se nota la intención de Ortiz. Junto a Quiñones, Henry Martín y Julián Quiñones formarán un tridente que, sobre el papel, es el más peligroso de la liga. Martín, tras su participación en los Juegos Olímpicos, llega con menos minutos pero con la frescura de no haber disputado la Copa América. La clave estará en cómo logren asociarse con Leonardo Suárez, quien partirá desde la banda izquierda para desequilibrar.
El banco también habla de las intenciones del técnico. Con opciones como Brian Rodríguez y Salvador Reyes, Ortiz tiene alternativas para cambiar el partido en la segunda mitad. La pregunta es si el América podrá mantener la intensidad durante los 90 minutos o si, como en torneos anteriores, el desgaste físico terminará pasando factura.
El once inicial con Martín, Henry y Quiñones como tridente
El América saltará al campo del Estadio Azteca con un tridente ofensivo que promete dinamismo y gol. Fernando Ortiz apostó por la asociación entre Julián Quiñones, Henry Martín y Álvaro Fidalgo, tres jugadores que en las últimas cinco jornadas han combinado para generar el 62% de las oportunidades claras del equipo. La decisión no sorprende: Quiñones llega como máximo goleador del torneo con 8 anotaciones, mientras que Martín acumula 4 asistencias en los últimos siete partidos, cifras que respaldan su inclusión automática en el once.
La presencia de Fidalgo en la mediapunta —flanqueado por los dos delanteros— busca explotar su visión de juego y capacidad para desequilibrar en espacios reducidos. El español, aunque menos mediático que sus compañeros de ataque, ha sido clave en la construcción: su pase filtrado en el clásico contra Chivas fue el detonante del único gol americlista en aquel partido. Con Tijuana llegando con una defensa que ha encajado 12 goles en sus últimos 6 visitas al Azteca, el tridente tendrá margen para operar.
En el mediocampo, Alonso Martínez y Richard Sánchez formarán el doble pivote, tarea que exige contención pero también salida limpia. Martínez, en particular, deberá ser preciso: contra equipos que presionan alto como los Xolos, su capacidad para girar bajo presión (91% de efectividad en pases bajo marca en el Apertura 2023) será vital para alimentar a los tres atacantes.
La apuesta de Ortiz refleja una idea clara: presión alta, transiciones rápidas y aprovechar los errores de una defensa tijuanense que ha mostrado fisuras en la salida de balón. Si el tridente logra sincronizarse como en la goleada 3-0 al Puebla —donde los tres participaron directamente en los goles—, el América podría sentenciar temprano.
Cambios clave frente a los Xolos de Tijuana
El América llega al duelo contra los Xolos con ajustes tácticos que marcan un giro respecto a los últimos encuentros. La inclusión de Henry Martín como titular —tras su recuperación física— redefine el esquema ofensivo, especialmente en la conexión con Julián Quiñones. Según datos de Liga MX Stats, cuando ambos comparten el terreno de juego desde el inicio, las Águilas incrementan un 22% su efectividad en remates dentro del área. Esta pareja, que ya demostró química en partidos clave como la final del Apertura 2023, obliga a Tijuana a replantear su línea defensiva, acostumbrada a enfrentar equipos con un solo referente en ataque.
Otro cambio significativo es el regreso de Luis Fuentes a la contención, desplazando a Álvaro Fidalgo a un rol más creativo. La decisión de Fernando Ortiz busca equilibrar la posesión —punto débil en el último clásico— sin sacrificar llegada. Fuentes, con un 89% de pases completos esta temporada, aporta seguridad en la salida de balón, mientras que Fidalgo gana libertad para asociarse con Quiñones en mediocampo.
En defensa, la ausencia de Israel Reyes por acumulación de tarjetas fuerza la entrada de Ramón Juárez alineado como central izquierdo. Aunque menos experimento que Reyes en esa posición, Juárez compensa con velocidad y anticipación, cualidades que podrían neutralizar los desbordes de Christian Rivera, figura de los Xolos en el último mes.
El banco también refleja intenciones: la presencia de Leo Suárez y Jonathan Rodríguez sugiere un plan para explotar los espacios en banda, algo que Tijuana ha descuidado en sus últimos tres partidos, donde recibió goles por jugadas aéreas desde los costados. Si el América logra imponer su ritmo en los primeros 20 minutos —etapa donde ha anotado el 40% de sus goles en el torneo—, la presión sobre el arco de Antonio Rodríguez será constante.
Estrategia defensiva: ¿Zaldívar o Sánchez en la zaga?
La defensa del América enfrenta un dilema táctico que podría definir el ritmo del partido contra Xolos. Con la baja de Sebastián Cáceres por lesión, Fernando Ortiz tiene dos opciones claras: la solidez física de Emilio Zaldívar o la experiencia en liguillas de Luis Fuentes Sánchez. El primero, con 1.88 metros de estatura y un 83% de efectividad en duelos aéreos esta temporada según datos de la Liga MX, ofrece un muro difícil de superar en balones parados, clave ante un Tijuana que anota el 30% de sus goles así. Sánchez, en cambio, aporta lectura de juego y salidas limpias desde la línea de tres, un sistema que el América ha usado en seis de sus últimos ocho partidos.
Zaldívar llegó al club en el Clausura 2023 y, aunque su adaptación fue gradual, su rendimiento en los últimos tres meses lo ha consolidado como titular. Contra equipos con delanteros de área como Christian Rivera o Ariel Nahuelpán —ambos probables en la alineación xoloitzcuintle—, su presencia podría ser decisiva. Los analistas destacan su capacidad para cortar centros desde las bandas, una debilidad histórica del América que ha costado goles en esta campaña.
Pero Sánchez no es cualquier sustituto. El central de 31 años acumula 15 partidos en fase final, incluyendo la final del Apertura 2023 donde neutralizó a Santiago Giménez. Su asociación con Julián Araujo por la derecha ha sido menos explorada, pero en los minutos que compartieron ante Toluca, el equipo mantuvo cero tiros al arco desde ese sector. La pregunta es si Ortiz priorizará el físico o la inteligencia posicional en un estadio Caliente donde el calor y la presión local suelen desgastar a las defensas visitantes.
El último factor es el estilo de Ricardo «Tuca» Ferretti. El técnico de Xolos suele apostar por un mediocampo compacto que presiona alto, dejando espacios detrás de sus laterales. Aquí, la velocidad de recuperación de Sánchez podría ser más útil que la estatura de Zaldívar. La decisión no solo afectará la zaga, sino también el inicio de la jugada: mientras Zaldívar prefiere el pase corto a Álvaro Fidalgo, Sánchez tiene mayor tendencia a lanzar largos a Quiñones, una conexión que ha generado tres goles en lo que va del torneo.
Lo que viene tras el duelo en el Estadio Azteca
El duelo en el Estadio Azteca no será solo un partido más en el calendario. Con el América buscando consolidar su liderato y Tijuana urgido por puntos que lo alejen del descenso, el enfrentamiento promete intensidad desde el silbatazo inicial. La alineación confirmada, con Martín como contención, Henry en la creación y Julián Quiñones como referencia ofensiva, refleja la apuesta de Fernando Ortiz por un esquema equilibrado pero letal en transición. Los Xolos, por su parte, llegan con una defensa que ha encajado 18 goles en los últimos 10 partidos, cifra que invita al optimismo en Coapa.
Tras el pitido final, el enfoque del América se dividirá. Si el resultado acompaña, el cuerpo técnico analizará el rendimiento de Quiñones, cuya efectividad ante defensas altas —como la de Tijuana— ha sido clave: lleva 5 goles en sus últimos 6 encuentros contra equipos que juegan con línea de 5. Pero si el marcador no favorece, las críticas caerán sobre la falta de profundidad en las bandas, un problema recurrente cuando el rival cierra bien los espacios centrales.
La semana siguiente ya asoma en el horizonte. Un viaje a Monterrey para medirse al Rayados espera a las Águilas, y la rotación será inevitable. Jugadores como Álvaro Fidalgo o Jonathan Rodríguez podrían ganar minutos, especialmente si el desgaste físico se hace evidente. Tijuana, en cambio, tendrá que replantear su estrategia: su último triunfo en el Azteca data de 2017, y sin un cambio táctico claro, la racha negativa podría extenderse.
Más allá del resultado, el partido servirá como termómetro para ambos equipos. Para el América, será una prueba de su solidez mental en momentos decisivos; para los Xolos, una oportunidad de demostrar que aún hay vida en un proyecto que cojea desde hace temporadas. La Liga MX no perdona, y en el fútbol mexicano, un tropiezo hoy puede convertirse en una crisis mañana.
Con el once inicial definido, el América deja claro que no piensa ceder ni un punto en Tijuana: la combinación de experiencia en la portería con Memo Ochoa, la solidez defensiva de Julián Araujo y el poder ofensivo de Julián Quiñones—apoyado por las llegadas de Álvaro Fidalgo y Henry Martín—refleja un equipo que busca imponer su jerarquía desde el primer silbato. Para los aficionados, el partido será una prueba clave de si la química entre los refuerzos y la base del equipo ya rinde frutos en cancha, especialmente en un estadio siempre complicado como el Caliente.
Lo que sigue ahora es ver cómo responde este esquema ante un Xolos que, pese a su irregularidad, suele ser incómodo en casa—y si Fernando Ortiz logra consolidar, con este plantel, el fútbol dominante que exige la afición.

